Opinión
Ver día anteriorMartes 6 de julio de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
Ciudad Perdida

Zacatecas: aprender de la derrota

Ebrard apostó a caballo ganador

S

i no fuera por Zacatecas, el gran ganador de la elección del domingo pasado podría ser Marcelo Ebrad. El jefe de Gobierno apostó, como hicieron otros de las alianzas, a caballo ganador. Es decir, más que una estrategia política con sustento en principios ideológicos, se fueron por lo más práctico, lo más obvio: dar viabilidad electoral al hartazgo de la gente tanto en Oaxaca como en Puebla, y frente a la chequera de los gobernadores, estaba la de los aliancistas.

Perdió el PRI, como quiera que se vean las cosas, pero podría haber, en esa derrota, un trasfondo que conviene a los de Beatriz Paredes. Muchos eran de ese partido que, en corto, en el cuchicheo, aseguraban que ganar cualquiera de esas dos entidades sería una barbaridad y, desde luego, un fardo muy pesado que tendrían que acarrear los priístas rumbo a la elección presidencial de 2012.

El análisis parte de las mismas razones que fincaron las alianzas: el hartazgo de la población por quienes los gobiernan. Lo más probable, decían algunos priístas, es que un triunfo de Ulises Ruiz o de Mario Marín hubiera generado brotes de violencia inconvenientes para los horizontes tricolores, aunque a decir verdad, los priístas nunca jugaron a perder. Usaron todas las armas, desde la violencia hasta la chequera, además de la ahora defenestrada figura del gobernador Peña Nieto, quien, como se ven las cosas, no tiene alas para volar.

Así, la derrota del PRI servirá para apaciguar un tanto el ambiente de desesperación que se vive lo mismo en Oaxaca que en Puebla, aunque ninguno de los candidatos ganadores es garante del cambio que se requiere en las entidades; por el contrario, Gabino Cué y Rafael Moreno Valle más bien están cargados a la derecha. Hasta el momento no hay ninguna razón, ni siquiera discursiva, para decir a la población que el voto que emitieron servirá para que su vida, llena de precariedades, dé un salto al bienestar.

Hasta ahí bien se puede decir que Ebrard apostó a seguro, y ganó. Pero queda Zacatecas y la alianza que el jefe de Gobierno firmó con la gobernadora Amalia García, y desde luego con la socialdemocracia. Allí la derrota duele porque debemos recordar que el PRD perdió con el PRD y, como van las cosas, más adelante, cuando en ese partido se tuviera que elegir a un candidato a la Presidencia de la República, las alianzas internas de Ebrard con los chuchos y la gente de Amalia seguramente no le alcanzarían.

De esa forma, tarde o temparano el jefe de Gobierno tendrá que darse cuenta de que el camino no es el que hasta ahora se ha trazado. Mantener Zacatecas era tan importante como ganar Oaxaca, y Marcelo lo tenía bien claro, tan claro que para aquel lugar salieron brigadas del gobierno de la ciudad para apoyar al candidato de Amalia. Dicen en el PRD de la ciudad que se hicieron esfuerzos de todo tipo para proteger el capricho de la gobernadora, pero la jugada no les salió y para muchos Marcelo Ebrard fue derrotado por el PRD.

La lección debe aprenderse. Tal vez sea cierto que Ebrard triunfó sobre Peña Nieto, y que esto le abre expectativas muy interesantes para el futuro, porque para nadie era un secreto que los gobernantes del DF y del estado de México jugarían a las vencidas en esta elección. Pero Zacatecas es Zacatecas y, más que mirar el triunfo, que de eso poco se aprende, Marcelo tendría que echar una ojeada a la derrota, que vaya que pesa. Ya veremos.

De pasadita

Por cierto, ya es hora de echar una miradita al delegado de la Cuauhutémoc, Agustín Torres. Ahora resulta que el funcionario, que llegó al puesto de la mano de la trampa y la ceguera de los organismos que juzgan las elecciones, echó a andar una organización ciudadana fuera de la protección de René Bejarano, y se dice que con recursos de la misma delegación y con el trabajo, en horas de oficina, de los empleados. ¿Qué pretende Torres, además del espuriato? ¿La traición? Qué barbaridad.