Mundo
Ver día anteriorMartes 27 de julio de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Abarcan, por primera vez, sectores económicos fundamentales

Canadá y la UE aprueban sanciones contra Irán por su proyecto nuclear
Afp y Dpa
 
Periódico La Jornada
Martes 27 de julio de 2010, p. 23

Bruselas, 26 de julio. La Unión Europea (UE) y Canadá siguieron hoy los pasos de Estados Unidos y Australia y adoptaron sanciones contra el sector energético y de inversiones de Irán, con lo que esperan forzar al gobierno del presidente Mahmud Ahmadinejad a volver a la mesa de negociaciones sobre su programa de desarrollo nuclear.

Las nuevas medidas van más lejos que las adoptadas el 9 de junio por el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) por la negativa de Irán a suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio, que las potencias occidentales ven como preludio a la fabricación de la bomba atómica.

Las nuevas sanciones comerciales de la UE contra Irán, que abarcan por primera vez sectores económicos fundamentales, entre ellos la energía, las finanzas o el transporte, se articulan en dos vertientes: la civil y la militar, lo que en la jerga diplomática se denomina uso dual.

Espero que Irán capte el mensaje. Los países europeos están abiertos a la negociación, pero si no responde, intensificaremos la presión, declaró el ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, durante una reunión con sus pares europeos en Bruselas, donde fueron adoptadas las sanciones.

Por lo que toca a Canadá, el primer ministro Stephen Carper señaló que estas medidas específicas están diseñadas para dificultar los intentos de Irán de desarrollar programas nucleares, químicos, biológicos y misilísticos así como persuadirlo para que acuerde discusiones constructivas con China, Francia, Alemania, Rusia, Gran Bretaña y Estados Unidos.

Harper remarcó que las medidas no pretenden castigar a la población iraní, sino enviar un mensaje a los estados que procuran desarrollar armas nucleares.

En particular, la UE y Canadá, como ya hicieron Estados Unidos y Australia, apuntan al sector del petróleo y el gas, clave para la economía iraní.

Europa decidió prohibir toda nueva inversión, asistencia técnica o transferencia tecnológica en el sector energético.

Los intercambios comerciales también se dificultarán y se extiende la lista de personas sin derecho a solicitar un visado en Europa.

Según analistas, el principal blanco de estas medidas son los Guardianes de la Revolución.

Poco después que la UE aprobó las sanciones, el Ejecutivo iraní pidió en una carta enviada a la Agencia Internacional de Energía Atómica mantener la negociación sobre la entrega de combustible nuclear para un reactor médico en Teherán, con base en un acuerdo de intercambio al que llegó en mayo con Turquía y Brasil y al que se opusieron Francia, Rusia y Estados Unidos.