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Con escandaloso global de 9-2 avanzó a la fase de grupos

Cruz Azul humilló 6-0 a San Francisco en la Concachampions
Miguel Ángel Ramírez
 
Periódico La Jornada
Miércoles 4 de agosto de 2010, p. a39

Sin pisar el acelerador a fondo, Cruz Azul se clasificó a la fase de grupos de la Liga de Campeones de la Concacaf, al avasallar al San Francisco panameño.

Con el 6-0 de anoche en el estadio Azul, el club mexicano superó esta ronda preliminar con un escandaloso marcador global de 9-2.

El conjunto panameño llegó agonizante a este duelo de vuelta y desde el minuto 10 comenzó a pasar a mejor vida.

Un titubeo defensivo permitió que Javier Orozco se hiciera del balón en el área y con un disparo venció al portero William Negrete. Era el 1-0 en este encuentro, pero en el marcador global La Máquina estaba adelante 4-2. Once minutos después los Cementeros aumentaron la ventaja.

En el área, Maximiliano Biancucchi recibió un pase de espaldas al marco, se hizo el autopase y bombeó su remate para el 2-0. Ya era un paseo para La Máquina.

Cerca de ir al descanso, al minuto 41, San Francisco le pegó el único susto a los azules, en un contragolpe Johan de Ávila llegó bien perfilado ante la meta defendida esta vez por Yosgart Gutiérrez, pero su tiro fue deficiente.

Al minuto 44 César Villaluz falló cuando encaró al portero Negrete. Sin embargo, los celestes liquidaron al rival en tiempo de compensación de la primera mitad con una nueva anotación de Orozco, tras un tiro de esquina cobrado por Alejandro Vela. Con el 3-0 ya no había tabla de salvación.

Con un equipo hundido, sin recursos ni moral, y otro sobrellevando únicamente el encuentro, la segunda parte perdió interés.

Sin embargo, los pocos seguidores que se animaron a ir al estadio celebraron otras tres anotaciones más. La de Gienir García, al 70, y de Orozco y Biancucchi, otra vez, al 83 y 90, respectivamente.

El técnico Enrique Meza señaló que no iba a echar las campanas al vuelo porque sabía la importancia del encuentro, pero pasamos a la siguiente ronda y eso lo satisfizo.

Su colega del San Francisco, Gary Stempel, reconoció, por su parte, que los Cementeros fueron mucho más que ellos.