Opinión
Ver día anteriorViernes 6 de agosto de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Ruta Sonora

Arcade Fire

José Cruz

BDSF

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Arcade Fire
B

andas vienen y van en estos veleidosos dosmiles, y pocas han merecido quedar en la memoria. El combo canadiense Arcade Fire es uno de los que han permanecido, en un principio de modo sobrevaluado, como banda de relumbrón, con Funeral (2004), multiaclamada por la crítica y el público, pero más tarde reconocida de verdad con Neon Bible (2007), en el que su calidad quedó refrendada.

Ambos discos postulan una claridad estilística (aún más el segundo), basada en una especie de indie-folk épico, cuyas sonoridades son diáfanas, acústicas, sin gran distorsión; un tanto solemnes en sus pensamientos reflexivos, melancólicos, inquietos ante lo que ocurre con los seres humanos de estos días. Sus voces, coros e instrumentación se vuelven a ratos bucólicos (guitarras, acordeones, cuerdas, teclados ambientales), casi pastorales, sobre todo en Neon Bible, lleno de órganos eclesiales, cual si su líder, letrista y cantante Win Butler, fuera el pastor salvador de almas que su generación necesitara. Todo esto, con una música accesible que lo mismo puede ser ejecutada en pequeños recintos que en estadios y festivales.

Punto en favor de esta banda, es que a pesar de ser aclamados, su actitud nunca ha sido la de ser estrellas modernas, ni se la creen jamás. Su humildad y sinceridad artística han sido sólidas, y se les ha podido ubicar como herederos de artistas discursivos como U2, Bruce Springsteen o los Talking Heads; en su caso, lejos del detalle vivencial y cerca de la duda existencial, familiar, casera, espiritual.

De esta forma, en The Suburbs (2010) se alejan de de sus sonsonetes previos (fatigantes, sobre todo en Funeral) y de sus guitarras repetitivas, para abrir su campo armónico; sus rasgueos son menos machacones, sus pasajes orquestales permanecen pero con una actitud menos pretenciosa, más discretos y certeros, pero no por ello menos intensos; sus pianos profundos persisten, y sus estructuras y melodías son también más diversas. Las canciones aquí están más al servicio de la emoción que del movimiento corporal. Es un trabajo más refinado, aunque quizá para algunos fans, con menos trancazos contundentes. Curiosa es su incursión punketa en temas como Month of May; brillante su construcción pop en temas como el que da título al disco, además de Empty room, City with no children, Sprawl II (un poco synth-pop) o Deep blue. Se aprecia como un álbum-concepto, más pensado que sus predecesores como un todo, en el que los suburbios de la mente y la vida son elegidos como el lugar idóneo para cuestionarse sobre las pérdidas vitales que acaecen al llegar a la adultez, o sobre la pérdida de alma que está viviendo la sociedad contemporánea.

Este tercer plato no deja de ser ambicioso, y con todo, un tanto más optimista (es un decir). The Suburbs encuentra a sus creadores mejor plantados, como un conjunto de músicos sensibles, claros con lo que hacen, y con mucha sustancia humana qué ofrecer.

Arcade Fire, que en vivo suele brindar cálidos y maravillosos conciertos, actuará en México en octubre; la fecha y el lugar están aún por definir.

Banderville, Estrellita, Apokalitzin, Cuculambé

Los foros se diversifican, unos mutan, otros siguen, pero a pesar de las maldiciones y pesares, la chaviza sigue roqueando, bailando, tocando e intercambiando vida. Sigamos defendiendo nuestros espacios.

Viernes 6: 1. Rock bonito y atinado con La Banderville y Los Marty. Imperial (Álvaro Obregón 293, Condesa). 21 horas, $100. 2. Blues del bueno con el maestro José Cruz y su Blues Band. También: Foeme y Daniel Loredo. Alicia (Cuauhtémoc 91. A, Roma); 20 horas, $80. 3. Electro-pop divertido y socarrón; en vivo: Cuberbil, Estrellita Mi Alegría, Un Viernes Pop, El Niño Helado y Eby. Atlántico (Uruguay 84, 3er piso, Centro). 21 horas, dos por $30 o uno por $50. 4. TRCK-SICKNESS presenta el mero house-tech con diyéis de lujo: Agustín Dutari (Argentina) y Raf Vaillard (Canadá); de México, Édgar D y Leo Sereno. Pasaje América (5 de Mayo 7, Centro); 21 horas, hombres $100, mujeres no pagan. 5. Baile total con el C-Collective pinchando a todo lo que da. Soma (Álvaro Obregón 228, Roma); 21 horas, entrada libre.

Sábado 7: 1. Cuculambé, buen son jarocho contemporáneo. Conejo Blanco (Amsterdam 67, Condesa). 20 horas, entrada libre. 2. ¿Así o más naco? A gozar con la selección cumbiera de Sonido Apokalitzin y Sonido Espectral. Mexinaco (Ámsterdam 300, Condesa). 21 horas, $50. 3. Cuarto aniversario del desfachatado programa Buenos Días Santa Fe (BDSF, por ibero 90.9). Pinchará Baxter, ¿quién más? Pasagüero (Motolinia 33, Centro). Antes de las 23 horas, entrada libre; luego, $50.