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Funcionarios culpan a grupos radicales de impedirles asistir

Fracasa diálogo entre ministros bolivianos y líderes del comité que paraliza Potosí
Rosa Rojas
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 11 de agosto de 2010, p. 25

La Paz, 10 de agosto. Entre acusaciones mutuas fracasó esta tarde el diálogo que debía realizarse en la sureña Sucre entre ministros del gobierno del presidente boliviano Evo Morales y el Comité Cívico Potosinista (Comcipo) para buscar soluciones al paro y bloqueo en Potosí, que hoy cumplió 13 días y que ha dejado prácticamente desabastecida de víveres y gas licuado a esa ciudad.

La delegación potosina se retiró al filo de las 18:30 horas al alegar que habían esperando infructuosamente durante dos horas a los funcionarios del gobierno.

Luego, el ministro de Autonomías, Carlos Romero, acompañado por el ministro de la Presidencia, Óscar Coca, informó en rueda de prensa que fueron grupos radicales de cooperativistas mineros y representantes del Comcipo quienes con amenazas y chantajes impidieron que la delegación potosina ingresara al salón de convenciones para instalar el diálogo.

Romero desmintió el argumento de la delegación del Comcipo, de que supuestamente habría un compromiso en el sentido de que debía ir una comisión del gobierno a Potosí a dialogar sobre las demandas regionales –instalación de una fábrica de cemento y construcción de un aeropuerto internacional, entre otras–, simultáneamente con la instalación del diálogo sobre límites entre los departamentos de Potosí y Oruro, y reiteró la posición oficial de no negociar en Potosí en tanto no se levanten las medidas de presión.

“No estamos pidiendo nada indigno ni fuera de la lógica… el gobierno nacional les implora que levanten las medidas de movilización; un diálogo es una comunicación entre dos parte”, subrayó el funcionario gubernamental.

El paro y los bloqueos de caminos en este departamento donde el presidente Morales consiguió 78.32 por ciento de los votos en los comicios de diciembre pasado, en los que fue relecto, han dejado varios cientos de camiones y autobuses bloqueados. Había además decenas de turistas varados, la mayoría franceses, si bien una treintena de ellos llegó esta tarde a Sucre junto con la delegación del Comcipo, reportó radio Erbol.

Medios locales informaron a su vez que el comité cívico permitió que se abrieran unas horas mercados, tiendas y bancos, pero hay ya muy pocas provisiones, por lo que hubo largas filas e incluso conatos de enfrentamiento por los pocos víveres en existencia.

Los más firmes aliados del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), después de los cocaleros, han sido los cooperativistas mineros, que sin embargo ahora parecen estarle dando la espalda al gobierno en este conflicto, en el que una de sus demandas es la conservación del cerro Rico de Potosí, patrimonio de la humanidad que amenaza con derrumbarse por la sobrexplotación de los cooperativistas en sus socavones.

El gobierno realiza, con organismos internacionales, un estudio sobre las condiciones del cerro Rico que apunta al cese de la explotación minera, a lo que se oponen los cooperativistas, que alegan que al menos 15 mil mineros quedarían sin su fuente de ingresos.

Por otra parte, funcionarios del gobierno del presidente Morales han insistido en que hay un trasfondo político en los incidentes, para tratar de impedir que sea suspendido el alcalde potosino René Joaquino, quien en las elecciones del pasado abril derrotó al candidato del MAS, César Navarro.

Después de su derrota electoral, Navarro fue designado viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales. Joaquino está acusado de daños a la economía de la capital potosina por haber adquirido camiones usados para el municipio.

Celestino Condori, presidente del Comcipo, en entrevista con radio Fides, informó que se radicalizarán las medidas de presión, en todo el departamento, que además del paro y los bloqueos carreteros incluyen campamentos de huelgas de hambre en los que participan unas mil 700 personas.