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Las internas son las que buscan ejercer la prostitución, afirma Celina Oseguera

Los túneles del Reclusorio Oriente, zona roja auspiciada por autoridades

Los custodios me han amenazado para que dé servicios sexuales, denuncia rea de Tepepan

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Aspecto de los túneles del Reclusorio OrienteFoto La Jornada
Alejandro Cruz Flores
 
Periódico La Jornada
Viernes 20 de agosto de 2010, p. 37

En los túneles que conducen a los juzgados del Reclusorio Oriente diariamente se puede ver a más de 30 internas. Muchas se prostituyen en esa zona; unas, por decisión propia, ante el beneficio económico que esta actividad les deja; pero otras son obligadas por medio de amenazas y agresiones físicas, relata Yosmari, reclusa del penal femenil de Tepepan.

Se trata de largos pasillos, carentes de iluminación, en los que, además de las reclusas, deambulan custodios e internos en busca de sexo. Aprovechan la espera, antes de pasar ante el juez, para concretar los encuentros sexuales, ya sea en los baños o áreas de escaleras de los túneles, servicios por los que cobran entre 800 y tres mil pesos, pero sólo una parte es para ellas, señala la interna.

Estas mujeres pasan más de 10 horas en dicha zona; algunas no tienen programada audiencia alguna, pero con la ayuda del personal de seguridad y de los juzgados obtienen los ordenamientos judiciales para salir de su reclusorio.

De esta manera, asegura la joven de 27 años, se operaba la prostitución de internas del penal femenil de Santa Martha en el Reclusorio Oriente, por lo menos hasta hace unos meses, cuando la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) denunció esta práctica.

En el caso de Yosmari, presa desde mayo de 2009 por robo de vehículo, el hostigamiento del que fue víctima por negarse a dedicarse a esa actividad la llevó a presentar una denuncia penal por acoso sexual, amenazas y abuso de autoridad.

En la querella, de la cual se tiene copia, la joven, de nacionalidad venezolana, describe que por lo menos en cinco ocasiones sufrió de abuso sexual por dos custodios distintos que le realizaron tocamientos en senos, glúteos y el área genital, al tiempo que le proponían mantener relaciones sexuales en el baño del juzgado.

En principio fue encarcelada en el penal femenil de Santa Martha y su proceso lo lleva el juzgado 23 penal del Reclusorio Oriente, por lo que en cada audiencia debe ser trasladada a dicha cárcel, donde uno de esos elementos de seguridad, del que hasta el momento no sé su nombre, pero puedo identificar plenamente, la presionaba también para tener sexo con otros custodios o internos, y que yo iba a ganar dinero.

Incluso en una ocasión, recuerda, un interno que platicaba con ese custodio se le acercó y le dijo que ya le había pagado al funcionario para estar con ella, pero ante la negativa de la mujer, terminó por desistirse.

Como esas tácticas no le daban resultado, el elemento de seguridad pasó a las amenazas: “Pinche extranjera, ya me tienes hasta la madre, si no haces lo que te estoy mandando, voy a mandar a picar a tu marido –con quien fue detenida y se encuentra en el Reclusorio Oriente–”, se asienta en la declaración de la joven consignada en la averiguación previa FIZP/IZP-9/T3/4935/09-11.

Además de la denuncia penal, Yosmari acudió a la CDHDF y organizaciones de apoyo a reclusos, gracias a lo cual logró ser trasladada al penal femenil de Tepepan. Pero al mismo tiempo continúan las amenazas por borrega, por lo que, dijo, hace responsable a las autoridades de cualquier cosa que le pase a ella o a su pareja.

Autoridades niegan el problema

Mientras, la subsecretaria del Sistema Penitenciario del Distrio Federal, Celina Oseguera Parra, negó que exista una red de prostitución en los reclusorios de la ciudad y afirmó que son las internas las que buscan ejercer esta actividad en un acto consentido.

Dijo que para combatir estas prácticas se han tomado diversas medidas, como el acompañamiento de las reclusas por personal femenino hasta el juzgado que les corresponde y la rotación de los elementos de seguridad para evitar que ocurran esas puestas de acuerdos entre reclusas y custodios.

La funcionaria aseguró que en los túneles que conectan a los juzgados de los grandes reclusorios se movilizan en promedio 500 internos. Allí se reúne población masculina y femenina, los internos acuden por parejo; entonces, creo yo que en ese momento es cuando ocurre esta situación.

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