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La ciudad es todavía vulnerable
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Los restos humeantes del hotel RegisFoto Fabricio León
 
Periódico La Jornada
Domingo 19 de septiembre de 2010, p. 3

Pese a que el reglamento de construcciones del Distrito Federal es uno de los más exigentes a escala mundial, en la ciudad de México aún existen edificaciones vulnerables que podrían sufrir graves daños en caso de que se registrara un sismo similar al de 1985, coincidieron el jefe del Servicio Sismológico Nacional, Carlos Valdez González, y Roberto Meli, investigador emérito del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

A la opinión de los especialistas se suman los resultados de estudios elaborados por la UNAM y la Universidad Autónoma Metropolitana en los que se advierte que existen omisiones graves en las estructuras y la calidad de los materiales en edificios habitacionales de cuatro pisos o más construidos a partir de 2004.

Otra de las preocupaciones expresadas por Carlos Valdez fue la preparación de los ciudadanos para enfrentar un fenómeno natural de esa magnitud: La gente constantemente menciona que el único simulacro en el que participan es el de 19 o 20 de septiembre, pero no llevamos a cabo otro a nivel familiar o dentro de nuestros grupos de trabajo, cosa que debería de ser muy importante, porque si evaluamos lo que tenemos en nuestras casas o departamentos sabríamos si estamos preparados.

Los estudios realizados por UNAM y UAM –elaborados a petición del Gobierno del Distrito Federal y entregados a la Asamblea Legislativa– señalan que la falta de información sobre las memorias y planos es una constante en la mayoría de los inmuebles seleccionados, con lo que se incumple el Reglamento de Construcciones, que obliga a incluirla.

Un estudio sobre la observancia del reglamento en las edificaciones nuevas del Distrito Federal, elaborado por el Instituto de Ingeniería, detalla que la calidad de los materiales y algunas propiedades que deben contener, especificadas en los planos, difieren de lo construido.

Estos resultados coinciden con los obtenidos por académicos de la UAM en otro estudio de objetivo similar, en el que se seleccionaron edificios de altura media construidos a partir de 2004.