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Tras las huellas de mi olvido, especie de viaje iniciático, explica

La adolescencia tardía, tema de la opera prima de Bibiana Camacho
Carlos Paul
 
Periódico La Jornada
Domingo 26 de septiembre de 2010, p. 4

Hoy día, los jóvenes salen de la adolescencia y de ellos se esperan conductas adultas y maduras, pero en realidad se encuentra con un pie en cada etapa.

Tal situación emocional es en la que se encuentra la protagonista de Tras las huellas de mi olvido, primera novela de la joven escritora Bibiana Camacho.

La historia gira en torno a la sensación de haber olvidado algo: un recado, una tarea, un nombre, un amigo, un sueño, una promesa o un recuerdo, apuntó la autora en charla con La Jornada.

Percepción que sirve de hilo conductor para asomarse a la vida y relaciones familiares y amistosas de la joven Etél, quien tiene una madre medio paranoica y con problemas en su manera de beber; un padrastro amistoso, pero medio agachón y pusilánime; un abuelo en apariencia abandonado en un asilo, pero que se da sus escapadas; un travesti con pechos de silicón, además de un grupo de amigos a quienes Etél cree conocer bien y un novio del que está aburrida.

Entre vigilias y malos sueños, durante una semana la vida de Etél oscila entre la certeza de que un evento siniestro está por ocurrir y las ideas de vacío y sinsentido que la invaden.

Al concluir la novela, explicó la autora, me di cuenta de que la historia es como una serie de postales de viaje. Comencé a escribirla como un cuento que aparentemente no tenía nada que ver conmigo, pero de manera paulatina se convirtió en novela, en la que, aunque las situaciones han sido ficcionadas, buen porcentaje tiene que ver con mis experiencias.

Para Bibiana Camacho, quien usa el nombre de su abuela como seudónimo porque siempre le pareció un personaje literario, hoy día existen en nuestro país muchos jóvenes “que ya salieron de la adolescencia y están en una etapa adulta, pero no asumen por completo sus responsabilidades.

Jóvenes de más de 30 años se entretienen con los videojuegos cual adolescentes; entre que trabajan y no trabajan; trabajan, pero siguen yendo a comer a casa de sus papás; están fuera de su casa, pero no por completo, porque aún dependen de ellos. Cuando escribí la novela, muchas de las personas que me rodeaban eran así. Es una situación que no termina de cuajar, como que se hacen medio güeyes. Quería reflejar esa situación, cuenta Camacho.

Sin embargo, reflexiona: hoy día hay una especie de adolescencia tardía generada por el consumo. Además, está la falta de oportunidades laborales: sales de la escuela y te das cuenta de que las chambas que puedes tener no te permiten independizarte por completo. Como se tiene el apoyo de los papás, pues haces concha. Otros terminan juntándose con amigos para repartirse los gastos.

Coeditada por Almadía y el Círculo Editorial Azteca, Tras las huellas de mi olvido intenta ser un viaje iniciático en el que la memoria y el olvido son estrategias de supervivencia.

El volumen, junto con su libro de cuentos Tu ropa en mi armario, será presentado el primero de octubre, a las 19 horas, en Donceles 66, Centro Histórico.