Opinión
Ver día anteriorMartes 28 de septiembre de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Astillero

Cinismo retador

Ulises Peña Nieto

Lozano Sandoval

Shangai, tepache

Clase Política

Fantasmas en STPS

Julio Hernández López
Miguel Ángel Rivera
Dinero

Ya son 297 los bancos en quiebra

Wal-Mart pone un pie en África

Dinero y negocios en el budismo

México SA

Deuda por mexicano: 100% más

Con Calderón, de 18 a 36 mil pesos

La insoportable levedad de Cordero

Enrique Galván Ochoa
Carlos Fernández-Vega
Ciudad Perdida

La palabra de Blake

El capricho de Lozano

Bejarano no entiende

Itacate

Celebrar al maíz

Miguel Ángel Velázquez
Cristina Barros y Marco Buenrostro
Colombia: síntomas de exterminio
N

adie dudaba que el gobierno que encabeza Juan Manuel Santos habría de ser más violento que el de su antecesor, Álvaro Uribe Vélez, ni había indicios para esperar que moderara las tendencias represivas y autoritarias que caracterizaron a Uribe como mandatario. Así lo hacían prever los antecedentes de Santos como autor, en tanto titular del Ministerio de Defensa, de una política de aplastamiento militar de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y de descalificación de cualquier solución negociada posible. Tal política impulsó la comisión de múltiples violaciones a los derechos humanos en Colombia e incluso atropellos internacionales, como el bombardeo de un refugio de guerrilleros de ese país en territorio ecuatoriano, en el que murieron, además del líder insurgente Raúl Reyes y varios combatientes, cuatro estudiantes mexicanos. Tampoco hay motivos para la sorpresa en acciones tan desproporcionadas como el bombardeo del campamento de La Macarena, en el que se dio muerte al dirigente rebelde Víctor Julio Suárez Rojas Mono Jojoy, y a una veintena de guerrilleros más: 30 cazabombarderos y 27 helicópteros de combate, además de 400 efectivos, fueron usados para atacar el área de 300 metros cuadrados en la que se atrincheraban dos decenas de insurgentes.

El Correo Ilustrado

Llaman a respetar derechos de presos mapuches

L

os firmantes, académicos, intelectuales y artistas, deseamos hacer un urgente llamado al Estado chileno frente a la huelga de hambre que 34 comuneros mapuche realizan hace semanas. Deseamos externar nuestra mayor preocupación por las violaciones a los derechos humanos del pueblo mapuche; en especial la legislación que criminaliza los reclamos y la lucha social por la tierra de este pueblo, representada en la ley antiterrorista, que viola el debido proceso y otras garantías individuales básicas, que debieran respetarse en cualquier Estado democrático. Llamamos al Estado chileno a respetar los derechos y garantías básicas del pueblo mapuche, a reconocer los derechos de los pueblos indígenas consagrados en el convenio 169 de la OIT y a responder de manera urgente a las demandas de los presos políticos en huelga de hambre.

Retroceso y crisis de la ironía
A

una semana del regaño a El Diario, de Ciudad Juárez, por el vocero de la presidencia Alejandro Poiré, se suma a otras muchas crisis del país la crisis de la ironía.

Para comprender y defender la autonomía de San Juan Copala
E

l asedio al municipio autónomo de San Juan Copala, Oaxaca, está rodeado de confusiones auténticas y hasta entendibles, en muchos casos, y en otros, abiertamente interesadas y de mala fe.

Marco Rascón
Magdalena Gómez
La amarga bonanza del café
E

l café está de moda en casi todo el mundo. Cada año se consumen más de 400 mil millones de tazas del aromático. Tomarlo es prestigioso. Ha dejado de ser una bebida de adultos o de trabajadores. Los jóvenes lo consumen abundantemente. Países acostumbrados a beber té se han vuelto cafeteros.

El desencanto
E

l pasado sábado estuve en la presentación del libro de José Woldenberg El desencanto, que aún no he leído, en la Feria del Libro de la Universidad Veracruzana. Oímos, como siempre, la inteligencia pedagógica y los conceptos transparentes de Woldenberg.

Luis Hernández Navarro
José Blanco
Sobre la tele
N

o hay que dramatizar: si el poder de Televisa fuera tan grande como se dice, hoy Peña Nieto tendría 98 por ciento de la intención de voto en las encuestas. Visto en retrospectiva, si ese consorcio hubiera tenido credibilidad, la oligarquía no habría tenido que recurrir al fraude electoral para imponer a Felipe Calderón en la presidencia, Andrés Manuel López Obrador habría obtenido 30 mil votos y los partidos que lo postularon estarían, a estas alturas, sin registro. El poderío de los dueños de la tele es vasto y aplastante, pero no invencible. Operarán, ya se sabe (nunca han dejado de hacerlo) al servicio del grumo político-empresarial que detenta el poder político y del que ellos mismos son parte, y pondrán en juego toda su capacidad de distorsión y su ascendiente sobre millones de personas para echarle una tercera o cuarta capa de blindaje a la impunidad imperante y para cerrar cualquier rendija por la cual pudiera colarse el oxígeno impostergable de la renovación nacional. Falta que tengan éxito.

Libertad de investigación
A

l conmemorarse los 100 años de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNSM), el rector José Narro Robles dirigió desde la tribuna del Congreso de la Unión un importante mensaje a la nación. Se refirió a temas centrales para la vida del país que han sido muy comentados en estos días. Pero muy poca atención han recibido las partes de su intervención que se refieren a algunas características de las tareas universitarias en las que hoy se fundamenta su grandeza. Una es la libertad de investigación.

Pedro Miguel
Javier Flores
Plácido Domingo, Daniel Catán y el exilio
Foto
El tenor Plácido Domingo (Pablo Neruda) y la actriz Cristina Gallardo-Domas (Matilde, esposa del poeta chileno) durante un ensayo de Il Postino (El cartero), ópera del mexicano Daniel Catán, cuyo estreno mundial se efectuó el pasado viernes en Los Ángeles. Foto Ap
MUAC: arte povera
V

igente hasta finales de octubre se exhibe la antología de este movimiento, que no fue tal; el título proviene del manifiesto de Germano Celant, publicado en Flash Art en 1967.

José Cueli
Teresa del Conde