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Comitiva de mujeres originarias viaja a la capital; exigen reunirse con el presidente Piñera

Bloqueos de carreteras en el sur de Chile en apoyo a mapuches en ayuno

Pide la Iglesia católica solución urgente a la crisis tras 80 días de huelga de hambre de los indígenas

Repudio contra parlamentario derechista que aseguró que los 37 presos se alimentan a escondidas

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Mapuches se manifiestan en Valparaíso, sede del Poder Legislativo, en apoyo a huelguistas de hambreFoto Reuters
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Dos de los 33 mineros atrapados en la mina del norte chilenoFoto y Ap
Corresponsal y agencias
Periódico La Jornada
Jueves 30 de septiembre de 2010, p. 30

Santiago, 29 de septiembre. Cientos de personas bloquearon hoy diversas carreteras en el sur de Chile en apoyo a los 37 presos mapuches que se mantienen en huelga de hambre desde hace 80 días en reclamo de la devolución de su territorio ancestral, mayor autonomía y la derogación de la ley antiterrorista heredada de la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990), por la que son sometidos a juicios dobles en las justicias civil y militar.

En medio de llamados de la Iglesia católica a buscar una salida a la crisis, los manifestantes cortaron los principales accesos a la ciudad de Temuco, zona de alta población mapuche.

La protesta, que se produjo en el contexto de una creciente movilización solidaria de estudiantes, coincidió con la salida desde Temuco de una comitiva de mujeres mapuches que esperan reunirse este jueves con el presidente, el empresario derechista Sebastián Piñera, en La Moneda.

Tenemos la convicción de que el presidente nos va a recibir, vamos seguras de que él va a tener una disposición humana, dijo la lonko (líder) y ex prisionera política Juana Calfunao, madre de uno de los ayunantes.

En Santiago, el cardenal Francisco Javier Errázuriz planteó la necesidad de avanzar en una pronta solución a la crisis, lo que pasa por modificar en el Congreso la ley antiterrorista con la que son juzgados los mapuches.

Creo que sería interesante no esperar la unanimidad, sino que esperar la mayoría de los pareceres como ocurre en todas las instituciones democráticas, sostuvo.

Creo que es importante para la opinión pública comprender qué se ha hecho, qué falta por hacer, qué es lo que es posible hacer, qué es lo que no es posible hacer, a mí me gustaría, como digo, un informe de los que han trabajado en esta materia, agregó.

La crisis, cruzada por el temor de que varios huelguistas mueran, fue ahondada esta semana luego de que los mapuches pidieron negociar con los tres poderes del Estado, lo que fue calificado de inviable por la imposibilidad legal de los magistrados de acudir a esas negociaciones.

Las declaraciones del desconocido parlamentario de la pinochetista Unión Democrática Independiente Enrique Estay, quien dijo que los mapuches se alimentan a escondidas, provocó una serie de condenas desde las filas de la opositora Concertación por la Democracia. Sus dichos son desafortunados e irresponsables, replicó el legislador Fuad Chain.

En el mismo sentido se pronunciaron los médicos que vigilan a los indígenas en ayuno desde el pasado 26 de julio, en demanda además de la desmilitarización de sus comunidades, el cese de la persecución política-judicial y la libertad de todos los presos políticos mapuches.

Los activistas mapuches presos, acusados de diversos delitos en el contexto de sus actos de protesta, reclaman por autonomía y tierras para su pueblo, reconocido como nación independiente por España y Chile hasta el siglo XIX.

Los gobiernos de los socialistas Ricardo Lagos y Michelle Bachelet optaron por pedir a la justicia su procesamiento por una polémica ley antiterrorista, institucionalizada por la dictadura de Augusto Pinochet, criticada por Naciones Unidas y tolerada por los demócratas.

La crisis entre los mapuches y el Estado no ha podido ser eludida pese a que las autoridades entregaron o regularizaron la propiedad de medio millón de hectáreas a estos indígenas desde 1990.

El nudo del problema es que los mapuches consideran, en base a antiguos títulos de merced, que unas 3 millones de hectáreas les pertenecen en el sur del país, zona agrícola, forestal y turística.

Continúa labor de perforación

Por lo pronto, continúa la actividad de tres perforadoras para el rescate de 33 mineros atrapados desde el 5 de agosto pasado en el yacimiento de San José, en el norteño desierto de Atacama, aunque una de ellas bajó su rendimiento y otra paró durante unas horas por circunstancias previsibles en este tipo de operación, dijo el jefe de rescate, André Sougarret.

La operación de rescate suma ya un costo de 4 millones de dólares, informó el gobierno.

Los gastos, que no fueron detallados, incluyen desde la compra de materiales hasta la instalación de casas de emergencia para las familias de los mineros en las afueras del yacimiento San José.

Los recursos aumentarán además las próximas semanas, cuando deban introducirse unos tubos metálicos especiales para dar forma y seguridad a los ductos de salvamento, hoy en perforación.

Los tubos son parte de la operación de rescate, y por lo tanto es un gasto y un costo que debemos incorporar, dijo el asesor del Ministerio del Interior, Cristián Barra. Añadió que otros egresos tienen relación con las vituallas y ropas que los próximos días serán entregadas a los mineros.

La idea es generar un cambio en el vestuario, incorporando nuevas zapatillas, nuevos elementos de tal forma de que en la medida que van avanzando los días los mineros estén preparándose sicológica y físicamente para el momento del rescate, dijo.

Los mineros, que estuvieron 17 días sin ser ubicados, se contactan con la superficie mediante ductos de 10 centímetros de diámetro hechos por las fuerzas de rescate.

Por esos ductos las autoridades envían agua, sustancias nutrientes, oxígeno y mensajes. Ahora también tienen señal de teléfono, electricidad y televisión.

El rescate final, según el gobierno de Sebastián Piñera, será de noche y en canastos metálicos. Se espera que más de mil periodistas asistan a la operación.