Opinión
Ver día anteriorDomingo 10 de octubre de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Presupuesto petrolero... donde no hay petróleo
Antonio Gershenson
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odría parecer absurdo que el presupuesto de Pemex no fuera para el petróleo (gas incluido) y su procesamiento. Pero esta realidad rebasa lo que era común. Se estima en fuentes oficiales que la inversión de 2010 en Chicontepec fue de 21 mil millones de pesos. Y en el presupuesto enviado por la Federación al Congreso se plantea una cantidad similar, y según algunas fuentes de información, más. Pero ¿cuál es la realidad?

Ese proyecto de Chicontepec ha sido cada vez más impugnado en fuentes oficiales y generales. Y eso se ha traducido en una caída. Lo podemos medir por el número de perforaciones al mes. El mayor número de pozos perforados se alcanzó a fines de 2009, con 108 en noviembre y 107 en diciembre. Pero desde enero ha habido un desplome muy importante. Los tres primeros meses fueron 87, 65 y 52 pozos perforados. Y la caída sigue en los meses más recientes; en julio de 2010 hubo 21 horadaciones y en agosto los pozos perforados ya sólo fueron 18.

Ya desde antes, hay huellas de que sabían que no había los caudales de petróleo de los que ellos mismos hablaron. En Chicontepec, ni en 2007 ni en 2008 ni en 2009 se hizo ni una sola perforación exploratoria. Entonces, ¿en qué se va a usar un presupuesto muy similar al de 2010, con un mínimo de pozos de desarrollo y ninguno de exploración?

Con las perforaciones en aguas profundas el panorama es incluso peor. Es sabido que, luego del derrame frente a las costas de Luisiana, se han empezado a endurecer las normas y a encarecer las perforaciones. Hemos mencionado que las inversiones en Estados Unidos y Canadá se han empezado a trasladar a la tierra firme de sus países. Pero no por eso se dan las grandes discusiones, no sólo entre políticos sino con las trasnacionales, como si de veras se fuera a producir algo ahí. Ya antes de estos problemas, con 14 perforaciones, no había salido ni un barril de petróleo crudo. Aun si las cosas ahora sí funcionaran, no saldría de esos fondos marinos ni un barril antes de 2015, se decía, y ahora habría que retrasar más esa fecha.

Se discuten una serie de modalidades de contratos, aplicables principalmente a lugares como los mencionados. ¿Y la realidad? Bien, gracias.

Hay también una propuesta de régimen fiscal prioritario para sitios con recuperación secundaria o mejorada. Se quiere dar la idea de que ahí sería más caro el petróleo y sin ese apoyo fiscal no se podría sacar.

Volvamos de nuevo a la realidad. Los principales yacimientos con recuperación secundaria o mejorada no tienen nada de nuevo, y se basan en la inyección de nitrógeno. Ya hemos visto que el resultado ha sido pésimo, se ha contaminado con nitrógeno a los principales yacimientos y el gas asociado está tan contaminado que de plano lo queman. Una buena parte del gas la venden al público contaminada; según una auditoría de la Cuenta Pública de 2008, el gas, ya procesado, lleva en su mayoría más de 10 por ciento de nitrógeno.

Tienen amplia inyección de nitrógeno, como medio para la recuperación secundaria o mejorada, el yacimiento Akal (el más importante de Cantarell, del que tiene la gran mayoría de la producción) y los tres principales, que le dan su nombre, del Ku Maloob Zaap (KMZ), que ya produce más petróleo que Cantarell (principalmente por la fuerte declinación de éste).

Los otros métodos de recuperación en uso son la inyección de nitrógeno y gas, la inyección de agua y la inyección de bióxido de carbono. Obviamente, se aplican en campos menores. Cantarell y KMZ sumados produjeron en 2009 57 por ciento del crudo nacional. Si se subsidia la inyección –y contaminación– con nitrógeno, se va a estimular que se contaminen también los yacimientos que todavía siguen limpios.

¿Y las regiones que sí aumentan la producción? ¿Cómo las trata el proyecto de presupuesto? La suma de las regiones Sur y Marina Suroeste (RMSO) es donde se produce 100 por ciento del crudo superligero y 90 por ciento del ligero. La suma total ha pasado de tener 25 por ciento de la producción nacional de petróleo crudo en 2004 a 42 por ciento en el segundo trimestre de 2010. Y sigue subiendo. En cuanto al gas natural, también llegó a 42 por ciento de la producción nacional en el mismo trimestre. Hay un caso especial. En Litoral de Tabasco, parte de la RMSO, la producción de gas aumentó, entre 2003 y el segundo trimestre de 2010, 6.3 veces.

A pesar de esto, el presupuesto de toda la RMSO pasó de un estimado de 18.4 miles de millones de pesos en 2010 a un presupuesto de 13.7 miles de millones para 2011. Una reducción drástica. Esta región produce 20 por ciento del petróleo crudo nacional, mientras que Chicontepec, con más de 20 mil millones de presupuesto solicitado, genera del orden de 1.5 por ciento del crudo.

En 10 años, de 2000 a 2009 inclusive, en toda la RMSO se han perforado 86 pozos. En la Región Norte fueron 4815, 56 veces más. Y en esta última, la absoluta mayoría de los pozos perforados está en Chicontepec y en la cuenca de Burgos, productora de gas natural, y ambos paraísos del contratismo.

Pero en 2009 Burgos produjo 1515 millones de pies cúbicos diarios; la suma de las regiones Sur y RMSO produjo en ese año 2 mil 710 millones. Con las tendencias observadas, no tarda mucho esta suma de regiones en producir el doble de gas que Burgos, a un costo muchísimo menor pues, además de ser en buena medida producción de Pemex y no de contratistas, en su gran mayoría es gas asociado al crudo.

Lo curioso es que la discusión con más atención pública es sobre cambios en la forma de hacer concursos y contratismo, donde no hay ninguna producción o donde la hay mínima. Lo correcto es retirar por lo menos la mayoría del dinero presupuestado para las aguas profundas, que no producen, y para Chicontepec, que genera un mínimo, y aplicarlos en las regiones que sí producen gas natural y crudo, y no puros negocios y corrupción.