Opinión
Ver día anteriorDomingo 10 de octubre de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
San Juan y la comunidad
Ángeles González Gamio
E

l ahora llamado barrio de San Juan tiene orígenes en la época prehispánica; aquí se encontraba uno de los cuatro barrios que conformaban la majestuosa México-Tenochtitlán: Moyotlán, mismo que tras la conquista sería bautizado como San Juan. En ese sitio hubo siempre un tianguis importante, que en el siglo XIX se convirtió en uno de los primeros mercados modernos de la ciudad.

El añejo calpulli conserva una plaza, una basílica, un gran templo, parte de las oficinas de Telmex que ocupan dos elevados edificios y en un costado un mercado de artesanías. Es parte de un conjunto que incluye dos de alimentos, uno de ellos el famoso de San Juan al que acuden los restaurantes de postín y los gourmets capitalinos, y otro de flores.

Aquí hay una dinámica organización de vecinos que ha ido logrando, con el apoyo de las autoridades, una notable transformación. El amplio jardín decimonónico que estaba descuidado y era hogar de teporochos, es ahora un agradable espacio jardinado con árboles recién sembrados por los propios habitantes, que se encargan del cuidado del predio. Rescataron una linda fuente que mandó construir en 1905 don Ernesto Pugibet, un exitoso empresario de origen francés que fundó en 1876 la fabrica de cigarros El Buen Tono.

Para establecer el negocio adquirió un gran solar, parte del cual había sido el antiguo tianguis y posteriormente el convento de San Juan de la Penitencia. Aquí estableció la fabrica en el lugar que ahora ocupa Telmex, rehizo la plaza y mandó construir un templo para el servicio de sus trabajadores. A un costado de la plaza se levanta la Basílica de San José, cuyo origen fue un pequeño templo para indios edificado en el siglo XVI.

Altas y bajas ha tenido la zona y ahora, con el amor de sus habitantes, está recobrando su antiguo esplendor. Lograron que les permitieran cerrar una calle que, como diría don Artemio del Valle Arispe, no iba a ningún lado ni venía de ninguno. Ahí colocaron juegos infantiles y una pequeña cancha de basquetbol. Emociona ver en lugar de teporochos a niños y jóvenes disfrutando el breve, pero bien cuidado espacio.

En el jardín, también conocido como Plaza Pugibet, se levanta un busto en bronce de su creador, que ya se puede apreciar caminando por las nuevas veredas, sentarse en las bancas y sentirse seguro con las flamantes luminarias. Para el mantenimiento de la jardinería lograron que les hicieran una cisterna. Falta eliminar un poco estético monumento que homenajea a locutores y agrede la vista del templo conocido como del Buen Tono.

Consiguieron que se instalara un comedor comunitario que atienden los propios vecinos, en donde por ¡10 pesos!, se come generosa y bien preparada comida con todo y su agua de fruta, en un sitio limpísimo y luminoso.

El populoso barrio con clara vocación comercial desde sus orígenes prehispánicos está rodeado de comercios, fondas, restaurantes y la pulquería Las Duelistas, totalmente pintada en muros y techo con coloridas figuras de inspiración azteca. El sitio, ubicado en la calle Aranda 28, tiene 92 años de antigüedad y su actual dueño, Arturo Garrido, cuida personalmente la calidad de sus néctares. Según su nivel de sed y lo numeroso del grupo puede pedir un tarro, vaso, cubeta, campechana o litro. El día de mi visita había sabrosos curados de guayaba, mango, apio, avena y nescafé.

En el mercado de artesanías nos compramos un precioso huipil con doña Teresita Ortega, quien desde niña, ayudando a su padres, ha ocupado el local 170, y con don David, en el local 2 del patio, un molcajete y jícaras pintadas. Hay mucho más que contar, pero se acaba el espacio. Ya volveremos con nuestra entusiasta anfitriona María Cristina Zaragoza, quien nos mostró orgullosa todos los logros vecinales. Es un magnífico ejemplo de lo que una comunidad organizada puede lograr con amor y trabajo, aprovechando los programas de mejoría barrial del gobierno de la ciudad y el apoyo del Fideicomiso del Centro Histórico.