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Se rinde la UNAM ante Naranjo
Dona sus primeros 10 mil 400 cartones

Ha sintetizado en imágenes los análisis más críticos: Narro

Todo el acervo ya está clasificado y digitalizado

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Acompañado por la escritora Elena Poniatowska, el rector otorgó un diploma al dibujante. El acto se efectuó en el Antiguo Colegio de San Ildefonso ParadaFoto María Meléndrez
Mónica Mateos-Vega
 
Periódico La Jornada
Martes 9 de noviembre de 2010, p. 2

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles, anunció ayer que el caricaturista Rogelio Naranjo donó a la máxima casa de estudios sus primeros 10 mil 400 cartones.

Durante la ceremonia, realizada en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, en la que los universitarios rindieron homenaje al historietista por su aportación a la cultura nacional, el rector explicó que calificó los cartones de los primeros, porque he comprometido a Naranjo a que todos los que sigan, y faltan otros 10 mil, seguirán incorporándose a este acervo.

Narro Robles agregó que se trata de una donación muy importante para la UNAM, no sólo porque mantendremos en un conjunto la obra de un extraordinario artista e intelectual, no únicamente porque nos va a servir para estudiar, enseñar, investigar, y divulgar con las exposiciones que con esos cartones habremos de hacer, sino porque se podrá mostrar a nuestros jóvenes el valor que tienen la convicción, la congruencia y la firmeza entre el pensar, el decir y el hacer.

En décadas recientes la tarea del dibujante, explicó el rector, ha sido en favor de la verdad y la justicia, y lo ha hecho con inteligencia, con enorme calidad en su dibujo y con un sentido del humor extraordinario, sobre todo cuando la caricatura no se refiere a uno mismo, bromeó.

Añadió que Naranjo, con su pluma, “ha concretado y sintetizado profundamente, en un cuadro, en una imagen, muchos de los análisis más críticos y profundos de las últimas décadas en el país. Ha mostrado a muchos personajes públicos en una dimensión distinta a la que normalmente proyectan. Ha retratado muchas de nuestras realidades con crudeza, pero con exactitud; ha contribuido a la educación de nuestra colectividad.

“Ha sido capaz de combinar la profundidad de la temática seleccionada con la calidad estética de su dibujo, con la ironía de una mente lúcida y autocrítica, y con el compromiso con la gente y sus necesidades.

Queremos y necesitamos seguir disfrutando de esos cartones. Las vacaciones que le hemos concedido sus lectores están por acabarse, pronto lo esperamos en las planas de las que muchos nos nutrimos, expresó Narro al caricaturista, a propósito de la noticia que se conoció acerca de una enfermedad en los ojos que temporalmente le impide dibujar. (La Jornada, 5/11/10

El homenajeado informó a La Jornada que todo el acervo está clasificado y digitalizado, únicamente en espera de que las autoridades de la casa de estudios decidan en qué lugar se ubicará. Dio a conocer también que el pintor Francisco Toledo le pidió que preparara una exposición para el Centro de las Artes de Etla, Oaxaca, de unos mil cartones, pero ya será tarea de la UNAM seleccionar la obra, pues ya pertenece a los universitarios.

En su participación, el monero Helguera, principal promotor del homenaje universitario a Naranjo, bromeó con todos los presentes al pedirles que imaginaran que la ceremonia se trataba de la presentación de un capo muy peligroso, porque si no, no nos van a pelar los medios de información.

Con ironía, entre carcajadas, continuó: “Piensen que las distinguidas personalidades que ven aquí son policías federales encapuchados que encañonan no a Naranjo, sino a El Orange o a El Pozolero de Peribán, un criminal muy peligroso que disuelve a sus adversarios en tinta china. Se le acusa de varios delitos: acopio de talento, portación de humor de uso exclusivo e involuntario del gobierno federal, asociación delictuosa de ideas y maltrato de animales”.

Siguió el turno de Elena Poniatowska, quien afirmó que los dibujos de Naranjo, “tan maravillosamente acabados y precisos, actúan como relámpagos y son un ‘ábrete sésamo’. Son una enseñanza implacable que nos vuelve menos torpes en el andar. Si el inglés John Berger nos enseña a ver con ojos nuevos en su Ways of seeing, Rogelio Naranjo nos abre la puerta del entendimiento más fino.

Causa asombro porque, además de elevar la caricatura a nivel de arte mayor, sus cartones son dramáticos. Hacen llorar. Sus personajes consentidos, el campesino y el obrero, con sus ojos hundidos, su piel que apenas alcanza a forrar los huesos, inspiran tristeza.

Correspondió al periodista Miguel Ángel Granados Chapa hacer una semblanza del ciudadano creyente en la denuncia como motor de cambio.

Muy emocionado, Rogelio Naranjo recibió un diploma de manos del rector, así como una larga ovación de un auditorio repleto, en su mayoría de jóvenes que le gritaban vivas.

Luego dijo: Jamás he hablado mas que en mis dibujos, y explicó que tenía un buen pretexto para no haber hecho un discurso: su padecimiento de la vista.

Así que sólo tengo que decir gracias, los quiero mucho, concluyó el artista.