Mundo
Ver día anteriorViernes 19 de noviembre de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Falsas, las denuncias de presiones de legisladoras de oposición

El golpe a un diputado, otra maniobra contra votación del presupuesto en Argentina: analistas
Stella Calloni
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 19 de noviembre de 2010, p. 24

Buenos Aires, 18 de noviembre. El escándalo sucedido anoche en la cámara baja de cuando la diputada Graciela Camaño, del opositor Peronismo Federal, golpeó en la cara a su colega oficialista Carlos Kunkel, continúa hasta hoy, pero las evidencias demuestran que esta maniobra y las denuncias falsas de otras dos legisladoras y de la dirigente de la Coalición Cívica Elisa Carrió en las últimas horas tuvieron como objetivo, impedir que se votara el presupuesto presentado por el gobierno argentino para 2011.

Es la primera vez que se impide votar un presupuesto desde que retornó la democracia en 1983. La diputada Camaño golpeó a Kunkel, cuando la Comisión Constitucional -conformada por opositores y minoritariamente oficialistas- que preside decidió archivar por contradicciones y falsedades la denuncia de dos diputadas opositoras que sostuvieron que hubo presiones para que votaran el presupuesto.

Luego se estableció que nadie las llamó por teléfono para presionarlas, como sostenía Carrió, sino como en el caso de la denunciante diputada Elena Hotton, quien confesó que ella llamó a una colega oficialista para pedirle que votara contra el aborto, en momentos en que se trataba el tema del presupuesto. Como ésta le preguntó si estaba en el recinto por votar ella interpretó que eso era una presión.

La insolvencia de las denuncias hizo que la Comisión Constitucional por mayoría decidiera archivarlas, pero ya Carrió había chantajeado a los diputados de la Unión Cívica Radical (UCR) acusándolos de haber pactado con el oficialismo para aprobar el presupuesto. No hay nada de esto que sea verdad, pero logró presionar para impedir la firma del presupuesto.

“La oposición actuó como ariete de las corporaciones mediáticas. El frustrado tratamiento del Presupuesto 2011 en Diputados y su vuelta a la comisión deja un sabor amargo. Ampararse de antemano en que las estimaciones oficiales en materia de crecimiento, variación de precios relativos y tipo de cambio están ‘subestimadas’ es sólo una opinión. Como tal es válida, pero quienes no conocen el movimiento de todas las variables económicas por no ejercer el Ejecutivo, carecen de solvencia técnica para realizarla”, señala la Agrupación Socialista Atilio Bramuglia.

Las maniobras se utilizaron impedir la votación del presupuesto y al remitirlo a comisión tratan de imponer las aspiraciones opositoras en materia presupuestaria, fiscal y previsional al gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, cuando ellos no tienen la responsabilidad de conducir el Ejecutivo. Esto es absolutamente incorrecto e inconstitucional. Nunca se había visto aquí, añaden los analistas.

En este sentido se recordó que en los dos últimos años del gobierno de Carlos Menem (1989-1999) y durante el período que Fernando de la Rúa ocupó la presidencia (1999-2001), “las metas de crecimiento e ingresos fiscales se sobreestimaban, y cuando en el transcurso del año era evidente que esas estimaciones no eran más que quimeras, se producía el ‘recorte’ y el ‘ajuste’ del gasto público para cumplir con las pautas fiscales comprometidas con el Fondo Monetario Internacional”, que con el kirchnerismo se quedó sin capacidad de intervención.

Incluso se señalaron otras tretas usadas en esos tiempos para luego dar intervención al Fondeo Monetario Internacional. Por esta razón se concluye que resulta más que llamativo que quienes hasta no hace muchos años eran responsables y aliados a la hora de sobreestimar para luego ajustar o idear tretas para ocultar los déficits de las cuentas públicas sean hoy los que se rasgan las vestiduras porque no están de acuerdo con las estimaciones presupuestarias del gobierno, que, sin dudas, impulsó un conjunto de políticas públicas en materia económica, fiscal, previsional y de inversión pública que permitieron al país salir del colapso”.

En otro punto se advierte que el gobierno presentó un presupuesto flexible que, aún con esa característica, refleja un conjunto de acciones políticas que mantienen el rumbo iniciado en el año 2003, (cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia) por lo tanto, su aprobación es totalmente necesaria en estos tiempos donde la presencia y el rol del Estado en la economía debe ser muy activa, para avanzar y profundizar las transformaciones que faltan .

Otros analistas juzgan como patético el espectáculo brindado en la sesión parlamentaria por la oposición y advierten que es muy difícil creerles genuinamente que buscan darle un mejor instrumento presupuestario al Estado Nacional.