Política
Ver día anteriorViernes 3 de diciembre de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
Contra el establishment

Washington sabe que no busco relacionarme con otros países: premier italiano

Subraya la diplomacia estadunidense las metidas de pata de Berlusconi
Foto
El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, respondió a las revelaciones difundidas por el portal WikileaksFoto Reuters
Afp y Dpa
 
Periódico La Jornada
Viernes 3 de diciembre de 2010, p. 9

Roma, 2 de diciembre. La diplomacia de Estados Unidos describió al primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, como un político de estilo pistolero, que con sus frecuentes metidas de pata crea tropiezos en la relación con Washington; además expresó desconfianza en sus relaciones personales y vínculos financieros con el primer ministro ruso, Vladimir Putin, aparentemente por el interés en negocios petroleros, según los cables diplomáticos estadunidenses filtrados en el sitio Wikileaks, en Internet.

Cinco días después de haber sido presentado como el gobernante que gusta de fiestas salvajes, Bersluconi apareció hoy retratado en cuatro memorandos de la embajada estadunidense en Roma de 2005, 2008, 2009 y 2010, como un gobernante a quien los escándalos le han cobrado la factura, en un ambiente político amargo, donde las teorías de la conspiración han suplantado el debate serio.

En respuesta a estas revelaciones, Berlusconi dijo que Washington sabe muy bien que no tengo interés personal en las relaciones con otros países.

El documento de 2005 proyectó al primer ministro como el más fuerte aliado en Europa, pero tres años más tarde, el entonces embajador Ronald Spogli informó al Departamento de Estado que la cooperación con el presidente del Consejo de Ministros no abarca todos los asuntos y señaló que “la cercana relación personal de Bersluconi con Putin se ha traducido en apoyo a casi todas las iniciativas rusas dirigidas a debilitar el respaldo trasatlántico para la expansión de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y nuestros esfuerzos para acabar con los peores instintos del Kremlin.

La cercana relación personal (y, algunos sospechan, financiera) con Putin le ha guiado a celebrar incuestionablemente cada iniciativa que el Kremlin ha destapado en relaciones internacionales, con el fin de ganar la confianza y el favor de sus interlocutores rusos y relegando el consejo de su Ministerio de Relaciones Exteriores.

Hacia octubre de 2009, el nuevo embajador David Thorne se refirió a las intrigas en palacio de cara a la futura sucesión del magnate de los medios de comunicación de Italia y concluyó que los escándalos sexuales, las investigaciones judiciales (sobre negocios de Berlusconi), los problemas familiares y las preocupaciones financieras parece que pesan mucho en la salud física y política del primer ministro, así como en su capacidad para tomar decisiones.

Un memorando del 1º de enero pasado –dos semanas después de que Berlusconi fuera agredido en Milán–, Thorne reporta que el italiano se recuperaba satisfactoriamente y que incluso habló con entusiasmo de la formación de su Academia de Liderazgo para Italia, que educaría a los 100 mejores prospectos juveniles del país.

Desde Australia, la primera ministra Julia Gillard consideró extremadamente irresponsable la difusión de documentos diplomáticos estadunidenses, mientras que en Ankara, el ministro del Interior de Turquía, Besir Atala, dijo que Israel parece haber sacado provecho de la exposición de los cables.