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Revuelta en el mundo árabe
Rechazan manifestantes llamados a la calma; ovacionan a líder internauta

La multitud, impenetrable ante anuncio oficial de una transferencia pacífica del poder

Despliegan por toda la plaza Tahrir imágenes de los muertos durante la represión

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Wael Ghonim (al micrófono), ejecutivo de Google y uno de los organizadores por Internet de la protesta del 25 de enero, quien a raíz de eso estuvo detenido 12 días, advirtió ayer durante la marcha en la plaza Tahrir que no cederán en la demanda de la caída del régimen, y ofreció condolencias a las familias de los muertos durante la movilizaciónFoto Reuters
Donald Macintyre
The Independent
Periódico La Jornada
Miércoles 9 de febrero de 2011, p. 24

El Cairo, 8 de febrero. Una vez más, el régimen de Hosni Mubarak no logró convencer este martes a las multitudes de la plaza Tahrir de que su compromiso con la reforma política es lo bastante significativo para que las manifestaciones lleguen a su fin.

En una clara indicación de la persistente solidez de las protestas contra la presidencia de Mubarak, las cuales cumplen ya 15 días, la multitud se mostró impenetrable a las zalamerías de una aparición televisiva en la que el vicepresidente Omar Suleiman anunció que Mubarak había avalado la creación de un calendario para una transferencia pacífica y organizada del poder.

En cambio, los más de cien mil manifestantes se vieron galvanizados por una emotiva entrevista que dio el lunes por televisión uno de los organizadores en línea de la protesta del 25 de enero, Wael Ghonim, de 30 años y empleado de Google, luego de ser liberado tras 12 días de detención.

Ghonim, quien lloró al señalar que tal vez más de 300 personas han sido asesinadas durante las protestas, fue ovacionado cuando hizo una breve aparición en la plaza. No cederemos en nuestra demanda, que es la caída del régimen, declaró a la multitud.

Hablando en voz baja, comenzó por ofrecer sus condolencias a las familias de las víctimas, muchas de cuyas imágenes estaban desplegadas en mantas por toda la plaza.

No soy un héroe: los que fueron martirizados son los héroes, afirmó, antes de encabezar un coro de ¡Mubarak, vete, vete!

Si bien los manifestantes se enorgullecen de no tener un liderazgo que pueda actuar en su representación, unas 130 mil personas se habían unido hasta la noche del martes a un grupo de Facebook que postula a Ghonim como portavoz de la revuelta.

En la entrevista por televisión, Ghonim llamó a las protestas la revolución de los jóvenes de la Internet y declaró: No somos traidores.

Suleiman –el ex jefe de inteligencia a quien algunos gobernantes occidentales quisieran ver como remplazo del presidente– insistió en que Mubarak ha ofrecido pleno apoyo a este diálogo nacional, enfatizando que éste pone nuestros pies en la senda correcta para salir de la crisis actual.

Pero la Hermandad Musulmana –uno de los grupos que se reunieron con el vicepresidente el domingo– tildó de parcial la oferta de reformas y sostuvo que Mubarak debe renunciar para calmar la ira del pueblo.

Ante una multitud cuya gran mayoría propugna la partida inmediata de Mubarak, Abdul Rahman Yousef –figura prominente en la asociación Nacional por el Cambio, encabezada por Mohammed El Baradei– reconoció una distinción entre una partida física y una política de Mubarak antes del plazo de seis meses que se ha fijado.

El presidente podría sencillamente entregar el poder y seguir siendo figura simbólica, pero Yousef advirtió: Habrá que preguntar al pueblo en la plaza si aceptaría eso.

También dijo que se necesitarían nuevas acciones para que los manifestantes mantengan la iniciativa, como una posible marcha hacia la televisión estatal, que sigue resguardada por un cordón militar, o hacia uno de los palacios presidenciales.

Junto con 5 mil profesores universitarios que antes habían sido bloqueados por las fuerzas de seguridad cuando intentaron marchar hacia el Ministerio del Interior, se sumó a los manifestantes una prominente juez y feminista nombrada por Mubarak, Tahaan Gebaly, quien es vicepresidenta del tribunal constitucional y la suprema corte.

“Estoy aquí como patriota y ciudadana de Egipto –declaró a The Independent–. Añadió que desea que Mubarak deje el poder, y sostuvo: Tenemos una revolución, y esa revolución puede crear una nueva legitimidad y una nueva constitución.

Gebaly desdeñó las afirmaciones –entre ellas de Washington– de que si Mubarak deja el poder ahora se haría necesaria una elección automática en el curso de 60 días. Señaló que hay muchas soluciones frente a esa norma constitucional.

Al preguntarle si temía ser destituida si Mubarak se mantiene en el poder, respondió sonriendo: No me importa.

© The Independent

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