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Revuelta en el mundo árabe
El ejército egipcio exige el fin de las marchas; referendo, en dos meses

Incluirán a opositores en el gabinete nuevo

Versión de un acalorado enfrentamiento entre los dos hijos de Mubarak la noche anterior a su renuncia

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Durante una movilización en El Cairo se recordó ayer a los jóvenes muertos en las protestas en la plaza TahrirFoto Reuters
The Independent
Periódico La Jornada
Martes 15 de febrero de 2011, p. 28

El Cairo, 14 de febrero. El ejército egipcio redobló esfuerzos por llevar al país a la normalidad al demandar poner fin a las huelgas y protestas, sosteniendo a la vez la perspectiva de una agenda acelerada de reforma política.

Hubo indicaciones de los militares y del primer ministro Ahmed Shafik de que se redactarán enmiendas liberalizadoras a la constitución a tiempo para someterlas a referendo nacional en dos meses, en tanto el gabinete civil será reconstruido para dar acceso a políticos opositores.

Sin embargo, el consejo superior militar emitió una severa advertencia por la televisión estatal de que las manifestaciones y una ola de disturbios laborales por mejoras de salarios y de condiciones de trabajo dañan la seguridad y la economía, y añadió: Los egipcios nobles ven que estas huelgas, en este momento delicado, conducen a resultados negativos.

La perspectiva de un referendo temprano surgió por primera vez en reportes de una reunión realizada el domingo por la noche entre dos altos generales y los jóvenes activistas que organizaron las más de dos semanas de protestas que derrocaron al ex presidente Hosni Mubarak el viernes pasado. Los activistas –entre ellos Wael Ghonim, el ejecutivo de mercadotecnia de Google que estuvo encerrado 12 días por el régimen de Mubarak por su participación en las protestas– afirmaron que los generales habían indicado que las reformas constitucionales se redactarían en 10 días y se someterían a referendo en dos meses, en preparación para un gobierno civil. Ghonim y otro organizador, Amr Salama, estuvieron entre los siete activistas que tomaron parte en la reunión con los militares, y destacaron que hablaban a título personal.

Sin embargo, en un mensaje en Facebook precisaron: Todos percibimos un sincero deseo por preservar las ganancias de la revolución y un respeto sin precedente por el derecho de los jóvenes a expresar sus puntos de vista.

Entre tanto, el secretario británico del Exterior, William Hague, aseguró que Shafik le había dicho que la próxima semana reagruparía su gabinete –designado por Mubarak en un esfuerzo por prolongar su mandato– con el fin de incluir figuras opositoras.

Con todo, los militares adoptaron un tono significativamente más autoritario en su comunicado de este lunes, el quinto desde que se declaró en sesión permanente, durante el último día de Mubarak en el cargo.

Su deseo es apagar con rapidez las huelgas y manifestaciones de trabajadores que han cundido después de las protestas del 25 de enero. Estos movimientos han abarcado a obreros de industrias manufactureras privadas y estatales, choferes de ambulancias, periodistas, trabajadores del transporte y policías. Cientos de estos últimos se manifestaron este lunes en el centro de El Cairo en demanda de mejores condiciones de trabajo y con la esperanza de obtener mayor simpatía del público.

Entre tanto, este lunes afloraron en la prensa egipcia versiones sobre una ruidosa confrontación entre los dos hijos de Mubarak durante la grabación del último y desafiante discurso del ex presidente, la noche anterior a su destitución. Aunque no se han confirmado, los informes sugieren que fue Gamal Mubarak –quien antes de la crisis era visto como potencial succesor de su padre– quien convenció al ex dictador de no hacer caso de la presión del ejército para que dejara el poder el jueves.

Según una nota en el periódico Al Akhbar, propiedad del gobierno, Gamal estaba entre los miembros del círculo íntimo de su padre que lo instaron a desdeñar las demandas militares de anunciar su separación del cargo.

El periódico reportó una discusión –tan fuerte que podía escucharse por todo el palacio presidencial y por poco termina en pelea– entre Gamal y Alaa Mubarak, en la que este último acusó a su hermano de haber arrastrado al país hacia la corrupción y añadió: En vez de trabajar para ayudar a que tu padre recibiera honores en el final de su vida, tú ayudaste a dañar su imagen de este modo.

La significación del informe –si es verdad– es que sugiere que Estados Unidos conocía el discurso original que los militares propugnaban, pero no se enteró de que Gamal Mubarak había persuadido a su padre de no pronunciarlo. Esto ayudaría a explicar el encendido elogio que Barack Obama hizo de los manifestantes poco antes de que Mubarak nublara temporalmente las esperanzas de Washington de que estaba de salida.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya