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Faye Peaches Staten, Carlos Johnson y Billy Branch ofrecerán conciertos este fin de semana

De Chicago a Los Ángeles, blues en la ciudad de México: De la Rosa

La noche del sábado, en el legendario salón capitalino, harán bailar al respetable junto con la orquesta de la escuela Martell

En el bar Ruta 61 realizarán tocadas en solitario y una sesión en conjunto

Las presentaciones en la Antigua Escuela de Medicina e Iztapalapa serán gratuitas

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La banda blusera argentina-mexicana Vieja Estación –integrada por Ignacio y Santiago Espósito, José Luis Sánchez y Mauro Bonabico– acompañará a los de Chicago en sus presentaciones en la ciudad de México, en las que darán a conocer su más reciente producción discográficaFoto Agustín Aguilar
Juan José Olivares
 
Periódico La Jornada
Miércoles 23 de febrero de 2011, p. 8

El blues es la gran catedral de la música negra, la que tiene mayor influencia en los géneros populares de Estados Unidos y, por lo tanto, alrededor del mundo, comenta el crítico y promotor Raúl de la Rosa, voz autorizada para referirse a este género, del cual los capitalinos podrán degustar gratuitamente a tres de los más excelsos y exquisitos exponentes de Chicago: Faye Peaches Staten, Carlos Johnson y Billy Branch, quienes actuarán del 24 al 27 de febrero en la ciudad de México, acompañados de la bluserísima banda argenmex Vieja Estación, y presentarán en un concierto-baile en el salón Los Ángeles el disco que grabaron en conjunto.

Las presentaciones se inician el jueves 24 con Peaches Staten, quien ofrecerá lo mejor de su repertorio en el bar Ruta 61 a las 22 horas.

La fiesta blusera continúa el viernes 25 a las 19 horas en el patio del Palacio de la Antigua Escuela de Medicina, en la plaza de Santo Domingo, en el Centro Histórico, donde tocarán Staten, Johnson y Branch junto con Vieja Estación. El domingo 27 a las 17 horas se realizará la misma presentación pero en la explanada de la delegación Iztapalapa, donde también participará el grupo Dalia Negra. Ambos conciertos serán gratuitos.

El mismo viernes, después del concierto, Billy Branch actuará a las 22 horas en Ruta 61.

Asimismo, con la idea de combinar el blues con el baile, el sábado 26 a las 19:30 horas se presentará el espectáculo de los bluseros con Vieja Estación en el mítico salón Los Ángeles, donde también se escucharán los sonidos del swing y del boogie, a cargo de la Big Band de la Escuela G. Martell. En esta ocasión se cobrará un cóver de 250 pesos, que incluye el disco de Vieja Estación Goin’ down to México.

Y por si fuera poco, tras el baile los tres bluseros de Chicago y Vieja Estación cerrarán el día con una sesión en Ruta 61.

Raúl de la Rosa, promotor de este proyecto junto con el Fideicomiso del Centro Histórico, realizó en octubre de 1978 en la sala Nezahualcóyotl de la UNAM el primer festival de blues. Desde entonces ha traído al país figuras como B. B. King, Muddy Waters, Howlin’ Wolf y Willie Dixon. Sabedor de la importancia teórica del blues, imparte un taller desde el primer jueves de febrero (mañana será la tercera sesión) en el inmueble mencionado del Centro, en el que los asistentes conocen la historia del blues. También, los jueves de marzo, de 19 a 21 horas en el mismo sitio, se proyectarán películas sobre este género musical. Entre los filmes que se exhibirán están Feel like going home, de Martin Scorsese, y The soul of man, de Wim Wenders, entre otros.

¿Por qué no hacer más festivales de blues? De la Rosa responde: De las grandes capitales del mundo, una con el mejor clima es la ciudad de México, que tiene además una infraestructura y capacidad de foros, teatros cubiertos y al aire libre, impresionante. En el Centro tienes plazas de todos tamaños; templos y edificios coloniales con salones y patios. Qué nos dice esto: que somos muy tontos, que tenemos esta incapacidad de crear esta sinergia, o que tenemos ese síndrome del canibalismo de que quien llega al frente de una institución deshace lo que el anterior le dejó. No se hacen festivales de este tipo, por una falta de visión y gusto para hacer las cosas por parte de las autoridades culturales.

De la Rosa, quien está al frente de un programa del género en la estación radiofónica Horizonte, fue a tocar puertas de las autoridades culturales de la ciudad de México, pero no se abrieron. Insistí dos o tres veces y nunca fui recibido; pero existió otra instancia que dijo que sí. A veces piensas en hacer el gran pastelote, pero es difícil si no tienes patrocinios, así que pensamos en un pay para dividirlo en rebanadas y que hubiera varios colaboradores. Platicando con Inti Muñoz, director del Fideicomiso del Centro Histórico, se planteó la idea de realizar otras actividades además del concierto, y optamos por el Palacio de la Escuela de Medicina como sede, y aquí estamos. Hay que reconocer que para hacer un festival debes tener buenos patrocinadores, y los pocos que pudieran existir están copados por las grandes empresas del espectáculo. Para los que hemos hecho algo alternativo es difícil. Por eso, volver a hacer un festival de las dimensiones pasadas es imposible. Para las grandes empresas el blues no existe porque no lo conocen. En los primeros festivales tuve suerte, porque me pidieron hacer uno para jóvenes, que coincidió con que en los años 70 los conciertos de rock estaban prohibidos.

Ahora, comenta De la Rosa, en ocasiones las delegaciones hacen esfuerzos y logran organizar cosas importantes, medio estirando sus precarios presupuestos, pero no es suficiente. Por eso agradezco al fideicomiso que tuvo la sensibilidad para ver que se trata de música de gran contenido.

Una tabla de lavar, un zurdo-derecho y una armónica virtuosa

Faye Peaches Staten (quien ya se ha presentado en varios festivales en México, así como en el bar Ruta 61) estuvo rodeada, desde temprana edad del blues de Chicago: su padrastro trabajaba de diyéi en clubes de la ciudad, y su madre pertenecía a un club social, a cuyas fiestas nunca faltaba algún buen músico. Trabajando de mesera en un bar, el Rosa’s Lounge, comenzó a cantar. La versatilidad y el poder de su voz (en la que algunos encuentran influencias de Billie Holiday y Koko Taylor), la llevaron a compartir tablas con Buddy Guy, Junior Wells, la misma Koko Taylor y Billy Branch. En medio de cada actuación, Peaches saca su tabla de lavar y la toca. Esas cosas ya no se ven, califica De la Rosa.

Por su parte, Carlos Johnson (Chicago, 1953) es considerado uno de los más eminentes guitarristas del blues a escala mundial. Por más de 20 años, antes de ser líder de su propia banda, fue solicitado por los más grandes representantes del blues, a quienes acompañó en giras por todo el mundo. Con su virtuosismo como guitarrista, ha desarrollado uno de los más originales estilos, mezcla del profundo y crudo sonido del blues tradicional del lado oeste de Chicago con el sonido funky más actual. Carlos es zurdo pero toca la guitarra al revés, con la mano derecha. Su fraseo de jazz y su amor por los sonidos del country blues han creado un estilo muy propio. Es uno de los más exquisitos guitarristas, que ataca con matiz y delicia, lo que te reincorpora a otras propuestas, afirma De la Rosa.

A su vez, Billy Branch ha seguido un camino poco tradicional. Nació en Chicago en 1951 y creció en Los Ángeles. Empezó a tocar la armónica desde los 10 años. Regresó a Chicago en 1969 y se graduó de la Universidad de Illinois en ciencias políticas. Pronto se involucró en el ambiente local del blues. Aprendió de músicos de la talla de Big Walter Horton, James Cotton, Junior Wells y Carey Bell. Acompañó al famoso Willie Dixon durante seis años. Ha grabado y/o actuado con un gran número de artistas, como Muddy Waters. Además, Branch transmite la tradición del blues a las nuevas generaciones mediante su programa académico Blues en las Escuelas. Billy Branch es un caso atípico. Es un hombre combativo, que promueve la defensa de los derechos de los afroestadunidenses. Con su programa, muchas generaciones de niños han aprendido el blues. Incluso ya lo aplicó en Xalapa, donde hizo que jaraneros lo tocaran. Es considerado la mejor armónica de blues en el mundo, dice De la Rosa.

Para mayor información, puede consultar el sitio en Internet www.mexicocitybluesfest.com.mx.

Para boletos del huateque swing-blues del sábado en el salón Los Ángeles (Lerdo 206, colonia Guerrero) informes: 5597-5181 y 5597-8847. Si llega a la puerta y dice que va de La Jornada tendrá un 2x1.

El bar Ruta 61 se encuentra en Baja California 281, colonia Condesa, a dos cuadras del Metro Chilpancingo. Mayores informes: 5211-7602.