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La tv transmite la ceremonia, señal de diálogo Iglesia-gobierno

Cuba festeja beatificación de Juan Pablo II con repique de campanas
Gerardo Arreola
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 3 de mayo de 2011, p. 21

La Habana, 2 de mayo. Con el repique de campanas en todos los templos del país, los católicos cubanos festejaron aquí la beatificación del papa Juan Pablo II, cuya ceremonia transmitió íntegramente la televisión local, en una nueva señal del alto nivel de diálogo entre la Iglesia y el gobierno del presidente Raúl Castro.

La principal celebración fue una misa en la catedral de La Habana, que ofició en la noche del domingo el nuncio apostólico Angel Becciu y a la que asistieron el secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta, el vicecanciller, Dagoberto Rodríguez, y Carlos Samper, de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista de Cuba (PCC).

Más tarde, la liturgia celebrada en Roma se transmitió en forma diferida en cadena nacional, en la confirmación de una práctica que ha llevado a una pequeña, pero creciente presencia de actos religiosos en la televisión cubana.

Becciu recordó que el pontífice, ahora beato, es hasta ahora el único jefe de la Iglesia católica que ha visitado la isla y fue un amigo de Cuba.

El gobierno de la isla tendió puentes de entendimiento con el Vaticano tras el final de la guerra fría y cultivó los puntos de contacto con la agenda social que reivindicó el pontífice polaco en los últimos años de su vida.

La visita de Juan Pablo II a Cuba, en enero de 1998, es reconocida como un factor que impulsó la distensión que entonces ya estaba en camino entre la jerarquía católica y el gobierno de Castro.

Tras el triunfo de la revolución, en 1959, se inició un conflicto entre ambas partes que se mantuvo sin cambios durante cerca de un cuarto de siglo. Los intentos de aproximación fueron más claros desde mediados de los años 80, del siglo pasado.

El nuncio agradeció a las autoridades de La Habana que hubieran enviado una delegación oficial a los actos de beatificación, a los que también asistió el cardenal Jaime Ortega.

El presidente Raúl Castro subrayó la jerarquía que le concede a la relación con la Iglesia católica cuando habló del tema en el sexto congreso del Partido Comunista, el mes pasado.