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Ya no es tiempo de ser cobardes, subrayan en un comunicado dirigido a las mujeres

Los gobiernos no sólo matan con armas, sino con pobreza y hambre: indígenas

Exhortan a no vender las tierras y organizarse para enfrentar juntas a quienes las agreden

Hermann Bellinghausen
 
Periódico La Jornada
Martes 10 de mayo de 2011, p. 13

Ya no es tiempo de ser cobardes. Cuando hay violencia en nuestro país sentimos tristeza por la gente, nuestra familia y nuestra comunidad, y a veces hasta lloramos cuando sabemos de esas malas noticias. Sentimos coraje porque nos violan y nos matan, y los gobiernos no hacen nada, pero eso sí meten en la cárcel a inocentes y no a los culpables.

En un comunicado dirigido a las mujeres de México y al Ejército Zapatista de Liberación Nacional, diversos colectivos de mujeres de las comunidades Aguacatenango, La Grandeza, Napité, Corostik, Coquiteel, Sulupwitz, Frontera Comalapa, Santa Rosa de Cobán, Yaluma, Chihuahua, y Bella Vista del Norte, en las regiones norte, Altos y sierra fronteriza, todos en el estado de Chiapas, sostienen: La tierra está con nosotras.

Y añaden: Los gobiernos no sólo matan con sus armas, también con la pobreza, el hambre que usan para engañarnos con proyectos que nos quitan nuestro tiempo y decisión, nos meten sus ideas, hacen que nos dividamos y no nos organicemos. Somos indígenas, campesinas, luchadoras y trabajadoras, cultivamos la madre tierra, la sembramos y la cuidamos, es de nosotras y la respetamos. Los gobiernos y los grandes países vienen a quitárnosla, pero les queremos decir que la tierra no se vende, es nuestra madre, de ella vivimos y nos alimentamos y vamos a luchar por ella.

Enumeran sus demandas, que incluyen de manera significativa el derecho de las mujeres a poseer y cultivar la tierra: No queremos que se privatice nuestra tierra, ni el agua por grandes empresas como Coca Cola. No queremos más químicos ni transgénicos porque traen enfermedades. Tampoco proyectos para cultivar palma africana y piñón, porque acaban la fuerza de la tierra, dañan nuestra salud y ya no producimos para que comamos sino que producimos comida para los carros y entonces nos vamos a morir de hambre.

Rechazan las minas, el Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares Urbanos (Procede), el Programa de Certificación de Bienes Comunales (Procecom) y el Fondo de Apoyo para los Núcleos Agrarios sin Regularizar (Fanar) porque quitan la madre tierra y dividen nuestras comunidades. En su amplio repudio, las mujeres indígenas organizadas incluyen el alcohol y las drogas en sus comunidades, porque provoca violencia.

Queremos decir a los gobiernos que es mentira que ya no hay pobreza. No queremos militares, policías ni retenes, nos registran a cada rato y hacen violencia. Están cerca de nuestras comunidades, nos dan miedo, es mentira que los ejércitos ayudan al pueblo, nos violan y matan.

Campesinos y campesinas no tenemos tierra, porque los malos gobiernos la privatizan, gastada por químicos y monocultivos, nos compran muy barato nuestros productos, sufre nuestro corazón, buscamos otros trabajos y dejamos nuestra tierra porque nuestros hijos tienen hambre.

Exigen justicia, no más violencia, que se reconozca el derecho de las mujeres a la propiedad, la siembra y la toma de decisiones. Que respeten nuestras lenguas y cultura y no nos discriminen.

Dice a los hombres y las mujeres de México: No se dejen vencer, luchen por la tierra y su territorio. Es nuestra, cultívenla, no la vendan, defiéndanla. Llaman a organizarse porque sólo juntos hacemos fuerza contra la violencia y los malos gobiernos. Por último, a los compañeros zapatistas les decimos que gracias a su lucha hemos podido ver la realidad en que vivimos y por eso también les decimos que tomen en cuenta a las mujeres porque estamos con ellos, luchando por lo mismo y vamos a unir fuerzas.