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Advertencia a Tony Garza ante exámenes de confianza a policías

Riesgo de crear un poderoso sistema de justicia con poca rendición de cuentas
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Elementos de la Policía Federal durante el primer festejo del Día del Policía, el pasado 2 de junio, el cual fue instituido por decreto del presidente Felipe CalderónFoto Cristina Rodríguez
Arturo Cano
 
Periódico La Jornada
Miércoles 8 de junio de 2011, p. 3

Los exámenes de control de confianza lograrían limpiar la casa, decía el vocero de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) a la embajada de Estados Unidos en México, pero también podían tener efectos perniciosos: “La SSP reconoce que esto puede causar escasez de mano de obra temporal. También hubo preocupación por la posibilidad de que funcionarios separados pueden ir a trabajar para ‘el otro lado’, con lo cual quiso decir para la delincuencia organizada”.

El funcionario mexicano que reconocía que los echados de las fuerzas policiacas podrían engrosar las filas del otro lado fue Héctor Sánchez, encargado de relaciones internacionales de la SSP, quien el 27 de febrero de 2008 se reunió con personal de la embajada interesado en aprender más de los planes de restructuración de la dependencia.

El resultado es un despacho que expone extensamente la biblia de García Luna (cable 08MEXICO1063, clasificado confidencial y firmado por el embajador Anthony Garza).

Sánchez explica con detalle el nuevo organigrama de la SSP y las funciones precisas de cada una de sus unidades (de proximidad social a antidrogas).

En el punto 16 del extenso reporte, la embajada informa que para mediados de 2008, la SSP espera tener 300 poligrafistas capacitados, encargados de examinar tanto a los efectivos de la propia secretaría como a las policías estatales y municipales.

Sin embargo, Sánchez no pudo proporcionar detalles acerca de cómo los poligrafistas serían utilizados en los contextos locales y estatales. Tampoco estuvo seguro acerca de si la SSP sería capaz de obligar a las autoridades locales a someterse a los exámenes, o si sería sólo por invitación.

De acuerdo con información reciente del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, poco más de tres años después, apenas poco más de la mitad (52.6 por ciento) de los mandos de seguridad del país se han sometido al examen de control de confianza. Según Sánchez, la limpieza de la casa obligaría a los funcionarios corruptos a abandonar las filas policiacas, pero con los costos ya descritos al principio de esta nota.

La embajada indaga sobre las pruebas que han sido caballito de batalla de García Luna a lo largo del sexenio (detector de mentiras y de drogas, exámenes sicológicos y otros).

Recurre al experto mexicano Ernesto López Portillo, quien expresa su preocupación porque el titular de la SSP depende demasiado de las evaluaciones para la selección de oficiales de policía, en lugar de cambiar las propias instituciones.

Abunda el embajador sobre la postura de López Portillo: Cree que García Luna asume demasiados proyectos en un periodo muy corto. Teme que el gobierno construirá un muy poderoso sistema de justicia, apoyado con mucha tecnología y equipo, pero con muy poca rendición de cuentas.

Garza se hace eco del experto mexicano cuando afirma que para tener éxito, las reformas necesitan permitir mayor involucramiento ciudadano en el desarrollo de la política de seguridad pública y en la supervisión de las actividades policiales.

Y señala otro punto pendiente en las reformas policiacas: Cómo hacer más para fortalecer los procedimientos para enjuiciar a los funcionarios abusivos y corruptos.

El embajador concluye que el titular de la SSP ha dado señales de apertura en ambos temas, pero que pueda lograr los muchos objetivos ambiciosos que se ha puesto sigue siendo una cuestión abierta.

Un aparato demasiado poderoso para García Luna

Poco más de un año después, y tras la aprobación de la nueva Ley de la Policía Federal, Estados Unidos elogia la nueva fuerza porque, dice un cable firmado por la encargada de negocios, Leslie Bassett, tiene el potencial de mejorar significativamente la capacidad para combatir la delincuencia (cable 09MEXICO1339, de fecha 14 de mayo de 2009).

Sin embargo, en el mismo despacho estima que seguirán los problemas derivados de la continua pugna con la PGR y que la Policía Federal deberá evitar abusar de sus nuevas atribuciones.

El cable, donde se hace un detallado recuento de las características y facultades del cuerpo policiaco, expresa dudas: La SSP también tendrá que vigilar cuidadosamente el uso de sus nuevas competencias, especialmente en el primer periodo de prueba, o correrá el riesgo de alimentar el temor de que las reformas hacen que el aparato de seguridad sea demasiado poderoso.

Sobre la continua pugna entre los aparatos policiacos mexicanos, expresa: Una Policía Federal haciendo un excelente trabajo de investigación no logrará mucho si la PGR no puede procesar eficazmente los casos, ni mal entrenados agentes de la Policía Federal serían de mucha ayuda a sus homólogos de la fiscalía.

Con todo, la ventana de oportunidad para EU con la nueva policía es ancha: (García Luna) ha solicitado la asistencia de EU, que proporciona una oportunidad sin precedentes a EU para participar con la SSP a gran escala y ayudar a moldear el futuro de la organización.

El reto formidable reside en la formación de 9 mil nuevos policías federales que el titular de la SSP prevé en calidad de investigadores. El cable informa que la sección antinarcóticos de la embajada (NAS son sus siglas en inglés) ya está planificando un posible proyecto piloto con mil 500 personas, a iniciarse en junio-julio. Que este entrenamiento produzca una nueva fuerza capaz y creíble, sin embargo, requerirá un esfuerzo serio y sostenido.

Policía centralizada, ventanilla única para la delincuencia

La propuesta de crear 32 policías estatales, resultado del bloqueo legislativo a la inicial idea de García Luna de una policía nacional única, tenía para Estados Unidos potencial, aunque también podía ser meramente cosmética si no se daban avances importantes en la supervisión de los cuerpos policiacos y en la creación de un servicio de carrera real para los agentes.

Así se plantea en el cable 10MEXICO53, fechado el 19 de enero de 2010, sobre la propuesta de Calderón de crear policías estatales en detrimento de los municipios.

El cable, firmado por el encargado de negocios de la embajada estadunidense, John Feeley, refiere que algunos analistas ven la propuesta como una mera concesión a García Luna, una especie de premio de consolación para compensar su esfuerzo de una fuerza nacional bajo su autoridad, que terminó en nada.

Feeley cita largamente al profesor de la Universidad de San Diego David Shirk, para quien una estructura policial más centralizada “podría simplemente servir como mecanismo de corrupción más centralizado –una ventanilla única para los grupos delictivos”.

El académico también dice que la propuesta daría a los gobernadores, que ya disfrutan de una gran autonomía en los estados que funcionan casi como feudos, un mecanismo de control político más amplio.

Curiosamente, Shirk pone como ejemplo el caso de Yucatán, donde el PRI castigó al PAN cuando éste le ganó por vez primera la alcaldía de Mérida, en 1960, arrebatándole el control de la policía municipal.

Trazada esa línea argumental, el funcionario de la embajada dice que el modelo municipio-a-estado puede ofrecer una alternativa a la cual los partidos le encajen los dientes.

Peña Nieto quería policía única antes que García Luna

Los gobernadores, renuentes a ceder autoridad a la administración federal, se han entusiasmado con la idea. Y Feeley cita a tres mandatarios priístas: Enrique Peña Nieto, quien en una reunión realizada un mes antes de la propuesta de García Luna, dijo que estaba considerando hacer una reorganización similar en su estado. Igual pensaban los gobernadores priístas de Veracruz y Oaxaca (entonces todavía Fidel Herrera y Ulises Ruiz), quienes, con Peña Nieto, comandan en el Congreso bloques de gran alcance.

La reorganización policiaca propuesta por García Luna –concluye el cable– podría ser sólo cosmética, (pero) si toma en cuenta la ejecución adecuada de medidas de control interno, la creación de un sistema más fuerte de la administración pública, la apropiación de los recursos necesarios y su supervisión, así como la mejora de la participación de civiles en el proceso de seguridad, podría ser un paso real hacia la reforma significativa de la policía en México.

La DEA, sin reporte negativo sobre Tello Peón

Según se desprende de los cables, la embajada de Estados Unidos tiene en García Luna a uno de los funcionarios que sigue con más regularidad. Ya avanzado el sexenio le llama el zar de la seguridad.

Y también está atenta a la reaparición de su maestro.

El 20 de octubre de 2008, un cable (08MEXICO3162, firmado por el embajador Anthony Garza y clasificado como confidencial) da cuenta del nombramiento de Jorge Tello Peón como asesor de seguridad nacional del presidente Calderón. El embajador, informado, dice que desde antes de que se hiciera público su nuevo encargo, Tello Peón ya había sostenido reuniones con diversas instituciones para desarrollar un plan estratégico para abordar los problemas del crimen organizado de México.

Tres datos destacan en el cable sobre el nombramiento del ex jefe del secretario de Seguridad: que Vicente Fox lo removió de su cargo tras la fuga de Joaquín El Chapo Guzmán, que es un viejo asociado de García Luna y que la DEA informa que no tiene reporte negativo sobre Tello.

La omisión estándar

En enero de 2010, García Luna presume durante su comparecencia en el Congreso los 99 mil 115 arrestos por cargos de drogas ocurridos entre el primero de diciembre de 2006 y el 31 de diciembre de 2009. La embajada anota que, sin embargo, el ingeniero no dice cuántos de los detenidos habían sido juzgados o incluso formalmente acusados de un delito, omisión que ha sido el estándar de él y otros funcionarios del gobierno mexicano (cable 10MEXICO81, del 26 de enero de 2010).

El despacho, firmado por John Feeley, ahora encargado de negocios de la embajada estadunidense, juzga que la comparecencia de García Luna ante los legisladores estuvo muy lejos de su experiencia en septiembre, pese a que “los números de la narcoviolencia al final de año tienen nuevos récords, y (a que) la parcial sustitución de los militares con la Policía Federal en Ciudad Juárez se ha anunciado como una derrota de la estrategia de seguridad de Calderón”.

Enlaces:

Esta nota con vínculos a los cables

Los cables sobre México en WikiLeaks

Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks