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El músico cubano participó en el 12 Festival de Poesía de la capital alemana

Con Casiopea Silvio Rodríguez puso en trance al público en Berlín

No vine preparado para cantar, pero si hay una guitarra lo hago, señaló

Echó una mirada retrospectiva a su obra poética mediante una conversación con el romanista Dieter Ingenschay

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Rodríguez, único representante de AL en el encuentro, cerró con un palomazoFoto Gabriele Senft
 
Periódico La Jornada
Lunes 20 de junio de 2011, p. a13

Berlín, 19 de junio. Su charla sobre poesía acabó en un palomazo que puso en trance a su público. No he venido preparado para cantar, pero si hay una guitarra canto, dijo Silvio Rodríguez a un insistente auditorio que le pedía que se despidiera con un tema. Desde el fondo de la sala salió una guitarra y la velada de poesía se transformó en un concierto con el público de pie. Muchos pedían Ojalá, una pieza que el cantautor dedicó a Fidel Castro.

Silvio Rodríguez aclaró que no podía complacerlos, pues hay canciones muy difíciles que hay que ensayar. Voy a interpretar la pieza que se me ocurrió cuando iba por la botella de champú.

Había contado una anécdota sobre su modo de trabajar, que ilustró cómo la inspiración puede llegarle en el momento más inesperado. Estaba en casa de mi hermana y la que era mi esposa entonces se iba a bañar, pero no tenían champú, así que me pidió que fuera por una botella a la casa. Fui rápidamente y por el camino iba pensando en una melodía y se me fue ocurriendo la letra y cuando llegué a mi casa antes de ir por el champú busqué un lápiz para escribir aquello. Se me olvidó el champú, pero volví rápido para cantarle lo que se me había ocurrido por el camino.

Con gritos los presentes reconocieron Gota de rocío. Al terminar la ovación fue tal que el cantautor tomó de nuevo la guitarra. Cuando empezó a cantar Casiopea algunos parecían haber entrado en trance.

Silvio Rodríguez, uno de los exponentes más destacados de la nueva trova cubana echó una mirada retrospectiva a su obra poética por medio de la conversación con el romanista Dieter Ingenschay.

Ante un auditorio repleto en la Academia de las Artes de Berlín, el compositor de 64 años recordó que empezó a cantar de milagro. Yo leía, estaba muy interesado en la literatura y escribía mis versitos. Pero de música no sabía absolutamente nada.

Sus primeras creaciones fueron escuchadas por el director de orquesta y compositor Mario Romeu, quien se enamoró de ellas y las interpretó con una gran orquesta. Así fue como de la noche a la mañana Silvio Rodríguez hizo un debut televisivo apenas concluido su servicio militar. Su formación musical se hizo en el camino, mediante las experiencias creativas con otros músicos, como Martín Rojas, Eduardo Ramos y Pablo Milanés.

Invitado por el Festival de Poesía de Berlín que celebra su 12 edición, el cantautor cubano fue el único representante de América Latina en el concierto de voces, lenguas y versos de distintas regiones del mundo.

Entre la lectura de sus versos y canciones como Adónde van (1975), Locuras (1986), Con un poco de amor (1986), el compositor explicó que llegó a la creación de sus textos de manera diletante, no como estudioso. Tenía la necesidad de expresarme y, como ser humano al fin, quise imitar lo que admiraba de otros. Todavía se siente en deuda con numerosos poetas de distintas regiones del mundo, desde el cubano José Martí hasta el chileno Nicanor Parra, a cuya obra accedió por medio de un verso que dice soy un embutido de ángel y bestia.

Al leer su verso Del sueño a la poesía, el artista recordó la gráfica en miniatura del pintor Roberto Fabelo. Estaban haciendo un documental sobre su obra y me pidió que hiciera la música, así que hice estas canciones en tres décimas, una forma poética que se usa mucho en Cuba, sobre todo en el campo.

La calidad exige rigor

Silvio Rodríguez afirmó que la poesía puede cambiar el mundo. La poesía es belleza, es una manera de comunicarnos, necesaria para hacernos mejores y, como somos las personas las que transformamos el mundo, al hacernos mejores podemos mejorar el mundo. También advirtió que el arte es un trabajo duro y esforzado. El que quiera hacer algo de calidad tiene que ser riguroso y exigirse, pero lo mismo demanda fabricar cualquier otra cosa.

Presentado como el compositor más famoso de Cuba y la voz de la revolución cubana, dijo que su país es una potencia en el arte. Se crearon escuelas de arte y eso ha sido un semillero constante de artistas de todas las ramas. Los músicos cubanos están en todas partes, los pintores, los escritores. Hablo de los cubanos formados en Cuba, que me da lo mismo si ahora la critican, pero fueron formados por la revolución.

Sobre las actuales reformas en Cuba dijo que tienen sus riesgos, quizás incluso profundicen la desigualdad social. Pero para eso estamos los que tenemos la buena voluntad de luchar por nuestro país.