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Por decisión unánime derrotó a la argentina Marissa Portillo

Hito de La Guerrera Torres al ganar su décima defensa mundial
Carlos Hernández
Enviado
Periódico La Jornada
Domingo 9 de octubre de 2011, p. a35

Cabo San Lucas, BC, 8 de octubre. Ana María Torres tuvo que preocuparse más por los cabezazos y amarres que por los golpes de la argentina Marissa Portillo, quien saltó al cuadrilátero con el único propósito de no ser noqueada y lo consiguió, pero no impidió que la mexicana impusiera un nuevo récord para el boxeo femenil: se convirtió en la primera mujer en realizar 10 defensas de un título mundial.

La Guerrera retuvo el cetro supermosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) por decisión unánime, con cifras de 100-89 de los tres jueces, en ambiente de fiesta en el colmado gimnasio auditorio de esta ciudad.

¡Fue un triunfo sencillito!, definió un aficionado con fingido acento argentino. Y lo fue en el sentido de que la mexiquense ganó todos los rounds, pero debió sobreponerse a constantes amarres y topes de La Nena, que le ocasionaron descuentos de puntos en los episodios seis, ocho y 10 que debieron hacer más amplio el triunfo de Torres.

Más allá de sus deficiencias y mañas, Portillo trató de oponer resistencia, pero está muy lejos del nivel de la mexicana, considerada la mejor del orbe en la actualidad y quien agradeció a los presentes el impulso para lograr su nueva marca y les prometió regresar. Gracias por hacerme pasar a la historia; les prometo que no será la última vez que los voy a ver, expresó Ana María y los dos mil aficionados se esperanzaron en que se realice aquí el tercer duelo ante Jackie Nava.

Portillo subió al ring con bata y atuendo albiceleste. Ese fue el único momento que se le vio sonreír. A partir de la primera campanada fue superada en todos terrenos por una púgil mexicana que no la pudo noquear, pero que mostró sus clásicos movimientos de cintura, precisos golpes abajo y arriba, así como un depurado manejo de la mano izquierda, que a punto estuvieron de darle el ansiado nocaut en el último episodio y que le hicieron soltar un desesperado ¡órale! a su rival, quien había rehuido en todo momento la batalla directa y cuando la aceptó por poco le cuesta sucumbir.

A pesar de que no llegó el nocaut, los fanáticos despidieron con una ovación a La Guerrera, quien como única huella de la contienda sólo sangró de la nariz a consecuencia de las artimañas de la rival, quien con el campanazo final alzó el brazo y quiso subir a las cuerdas: había cumplido su meta de no caer a la lona, pero Torres logró el récord más importante desde que las mujeres le entraron a esto del boxeo.

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La mexicana Ana María Torres fue aclamada en el gimnasio auditorio de Cabo San LucasFoto cortesía HG Boxing

Victoria injusta de La Güerita

Antes, hubo un escándalo más en el pugilismo. La hidalguense Susana Cruz dio una auténtica golpiza a la tapatía Irma Sánchez, la tuvo varias veces cerca de mandarla a la lona, le abrió la ceja izquierda y luego de 10 trepidantes duelos los fanáticos gritaron casi al unísono: ¡Pantera, Pantera! Sólo una voz alertó: ¡Te la van a robar!

Y se la robaron. Los jueces (por decirlo así) vieron ganar a Sánchez con puntuaciones de 100-90, 96-94 y 97-93, que eran más bien el reflejo del triunfo de Cruz.

Mientras le ponían el cinturón de campeona mosca de la Federación Mundial de Boxeo, en su primera defensa, La Güerita fue despedida por los fanáticos con gritos de fraude y robo.

Sánchez bajó del cuadrilátero entre abucheos y Cruz arropada con aplausos. Merecía el título, no por su técnica boxística, que es limitada, sino por una entereza que no le cabía en el cuerpo, pero no contaba con algo fundamental en el pugilismo: los jueces se van del lado del poder. Y Sánchez lo tuvo en su esposo, Héctor García, el organizador de la función.

En los duelos preliminares, Juan José Montes fue muy superior a José Rosales, quien hizo honor a su mal apodo de El Ciego: no vio venir los golpes, cayó tres veces a la lona y fue derrotado por nocaut efectivo en dos asaltos, en supermosca. El Goofy busca otra oportunidad titular.

Como se esperaba, Ricardo Dinamita Álvarez y Luis Explosivo Luna hicieron honor a sus motes y brindaron un trepidante combate que ganó el hermano del Canelo por nocaut efectivo en siete capítulos, en peso superligero.

Más temprano, en Bacolod, Filipinas, el local Donnie Nietes se proclamó nuevo campeón mundial minimosca OMB, al vencer en polémica decisión unánime al mexicano Ramón García Hirales, en el gimnasio de la Universidad St. La Salle.

Pero Leo Camacho, entrenador de García Hirales, dijo que iban a solicitar a la OMB que se revise el video y se evalúe con justicia.