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Concluye audiencia preliminar; en semanas se determinará si el caso va a una corte marcial

Manning no causó daño grave a la seguridad de EU, argumenta su defensa

Noam Chomsky destaca el valor e integridad del analista al ayudar a que el gobierno rinda cuentas al país

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El soldado Bradley Manning es escoltado hacia la corte militar en el fuerte Meade, ayer durante la fase preliminar del proceso judicialFoto Ap
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 23 de diciembre de 2011, p. 30

Nueva York, 22 de diciembre. La fase preliminar del proceso judicial al soldado Bradley Manning, acusado de la filtración más grande de documentos oficiales clasificados en la historia de Estados Unidos, concluyó hoy y en unas semanas se determinará si el caso procederá con un juicio militar sobre todos o algunos de los 22 cargos en su contra.

Después de 19 meses en detención sin juicio, con parte del tiempo en condiciones tan extremas que provocaron averiguaciones del relator especial sobre tortura de Naciones Unidas y otras agrupaciones de derechos humanos, Bradley fue presentado por primera vez en público el pasado viernes al iniciarse la audiencia preliminar, cuyo propósito era evaluar los méritos del caso para determinar si se procede o no con un juicio militar.

Se espera que el encargado de la audiencia, teniente coronel Paul Almanza, rinda sus recomendaciones a mediados de enero y, con base en eso, un comandante militar tendrá la última palabra respecto de si se procede con un juicio.

En casi una semana, abogados de ambos lados presentaron sus argumentos, evidencias y testigos.

El gobierno sostuvo que el ex analista de inteligencia violó conscientemente sus obligaciones oficiales a su país al filtrar unos 700 mil documentos militares y diplomáticos clasificados y entregarlos a Wikileaks para su difusión al mundo, mientras la defensa señaló que el gobierno exagera el daño causado por las filtraciones y presentó a su cliente como un joven idealista con problemas sicológicos.

La audiencia se realizó en el fuerte Meade, en las afueras de Washington, donde los fiscales militares resumieron hoy sus argumentos de que Manning filtró documentos que causaron serios daños a las relaciones diplomáticas de Estados Unidos y, aún más grave, que fueron utilizados por organizaciones enemigas de Estados Unidos, como Al Qaeda, un argumento para sustentar algunos de los cargos más severos contra el soldado, como el de asistencia al enemigo y violación del acta de espionaje, que conllevan condenas de cadena perpetua (y hasta pena de muerte, pero en este caso los fiscales indicaron que el gobierno no promoverá este castigo).

Manning le dio a enemigos de Estados Unidos acceso sin restricciones a estos documentos del gobierno, acusó en la audiencia el capitán Ashden Fein, uno de los fiscales militares, y afirmó que violó la confianza del país al no proteger los secretos oficiales.

El equipo de defensa de Manning no rechazó que su cliente es el responsable de las filtraciones, sino que buscó culpar a sus superiores al haberle permitido el acceso a esos materiales a pesar de que se sabía que enfrentaba problemas sicológicos y emocionales.

Por otro lado, también cuestionó el argumento de que la filtración causó daños graves a la seguridad nacional de Estados Unidos. Además, la defensa también criticó las fallas de seguridad en el manejo de material clasificado en lugares como el que trabajaba Manning en una base militar en Irak.

La filtraciones de documentos militares y cables diplomáticos fueron difundidos por Wikileaks a través de varios medios impresos en Estados Unidos, Europa y, en el caso de México, por La Jornada Wikileaks.

David Coombs, el abogado de Manning, reiteró hoy, y argumentó durante la semana, que su cliente estaba motivado por hacer una diferencia al divulgar lo que él consideraba era información que debería estar en el ámbito público.

Además, la defensa atacó a los superiores de su cliente por no atender sus problemas emocionales pese que fueron informados de estos, incluso por el propio Manning. En parte, dijeron, estos problemas emocionales tenían raíz en el aislamiento y la angustia que padecía el joven soldado (cumplió 24 años el pasado sábado) al ser obligado a ocultar el hecho de que es gay.

En ese periodo, un gay no podía servir abiertamente en las fuerzas armadas y estaba obligado a no anunciarlo. A pesar de sus problemas, afirmó Combs, los oficiales continuaron permitiendo que Manning trabajara como analista con acceso a redes e información clasificada, y por tanto son responsables de que se dieran las circunstancias que llevaron a la filtración.

Por otro lado, Coombs enfatizó a lo largo de la audiencia que la filtración no causó daño grave a la seguridad nacional ni a las relaciones diplomáticas de Estados Unidos. El cielo no se está cayendo, el cielo no se ha caído, y el cielo no está por caerse como resultado de la difusión de los documentos, dijo según la agencia Reuters.

Los fiscales presentaron como testigos a expertos en computación, incluyendo a Adrian Lamo, un hacker que entregó a las autoridades los chats que había tenido con quien se afirma es Manning y otros, quienes declararon que encontraron pruebas en la computadora de Manning de que había bajado documentos para después enviarlos a Wikileaks.

Los dos testigos de la defensa incluyeron a uno que observó un episodio de destreza emocional por Manning y un capitán a quien le parecía raro que a los analistas de inteligencia se les permitiera poner sus discos compactos de música personal en computadoras con acceso a redes de datos clasificados. Se afirma que Manning logró bajar los cables diplomáticos a un CD que había identificado de música de Lady Gaga, y que mientras lo hacia pretendía estar escuchando su canción Teléfono.

Mientras tanto, continúa el intenso debate sobre el caso en diferentes ámbitos del país y mundo. Para sus simpatizantes, Manning realizó un acto heroico y hasta patriota al revelar no sólo actos ilegales, incluyendo crímenes de guerra, ocultados por las autoridades –por ejemplo, un video militar de un ataque en Irak de un helicóptero estadunidense en el cual perecieron civiles, incluyendo dos empleados de Reuters–, sino que ayudó a través de estas filtraciones a nutrir las sublevaciones a favor de la democracia en varias partes del mundo, desde la Primavera Árabe hasta el movimiento Ocupa.

Entre los que han endosado o integran la red de apoyo de Manning está Noam Chomsky, quien declaró que el soldado había demostrado valor e integridad en servir a su país al ayudar a que el gobierno rinda cuentas a sus ciudadanos, e informar al mundo de lo que los pueblos deberían saber.

Otros simpatizantes incluyen a Daniel Ellsberg, quien filtró los llamados Papeles del Pentágono (y hoy presente en la audiencia), el ex agente de la CIA Ray McGovern, la ex coronel del ejército Ann Wright, el documentalista Michael Moore y varias organizaciones pro paz y de defensa de derechos gay, incluyendo los Veteranos de Irak en contra de la Guerra.

Tal vez uno de los más sorprendentes es el ex soldado Ethan McCord, que puede ser visto en el famoso video filtrado sobre el ataque contra civiles en Irak tratando de rescatar a dos menores heridos por las balas estadunidenses, y quien afirmó que a partir de ese momento se volvió un opositor a la guerra (para mayor información sobre la red de apoyo a Bradley Manning).

Enlaces:

Los cables sobre México en WikiLeaks

Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks