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Ver día anteriorLunes 30 de enero de 2012Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Aprender a Morir

Notarios ¿solidarios?

E

l jueves 26 se llevó a cabo en el Colegio de Notarios del Distrito Federal un significativo acto relacionado con el documento de voluntad anticipada en la ciudad de México, única donde se maneja, ya que a nivel federal aún no queda clara la diferencia entre dogmas religiosos y dignidad humana. Gracias a la tenacidad de la sicóloga Soledad Escamilla, responsable del programa de voluntad anticipada de la Secretaría de Salud del DF, el citado documento ahora podrá ser suscrito por los capitalinos a un costo menos elevado.

Cuando el 7 de enero de 2008 se publicó la Ley de Voluntad Anticipada para el DF, el desconocimiento del personal médico en torno al modo de atender al paciente terminal era notable. Gracias a la labor de la Coordinación en Materia de Voluntad Anticipada actualmente el modelo de atención ha trascendido a la Secretaría de Salud, aún a merced de bizantinismos legales como la ortotanasia, que no permite bajo ninguna circunstancia la realización de conductas que tengan como consecuencia el acortamiento intencional de la vida.

Pero el reglamento correspondiente autoriza a cualquier enfermo en etapa terminal o suscriptor a manifestar ante el personal de salud de la unidad médica hospitalaria o institución privada de salud, mediante el formato de voluntad anticipada, la petición libre, consciente, seria, inequívoca y reiterada de no someterse a medios, tratamientos y/o procedimientos médicos que propicien la Obstinación Terapéutica.

Soledad Escamilla subrayó: hacernos responsables de nuestra vida implica hacernos responsables también de nuestra muerte, luego de que el presidente del Colegio de Notarios, Erik Pulliam, anunció que con el propósito de fomentar el uso del documento de voluntad anticipada, a partir de 2012 queda instituido marzo como el mes de la voluntad anticipada, con un costo de mil 200 pesos más IVA y no los mil 700 habituales.

Ante estos avances, sorprende que el programa de voluntad anticipada esté en riesgo de desaparecer por falta de presupuesto, como informó en diciembre el doctor Armando Ahued, secretario de Salud del DF, riesgo que cuesta trabajo comprender, ya que el modelo de atención que ofrece la Ley de Voluntad Anticipada reduce costos, admite a pacientes terminales y enfatiza el cuidado en el domicilio, de manera que la estancia hospitalaria sea corta.