Política
Ver día anteriorMartes 14 de febrero de 2012Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

No es vida tener miedo e intranquilidad, advierte el precandidato presidencial del PRI

En León, bastión panista, Peña Nieto arremete contra el lema vivir mejor
Foto
Enrique Peña Nieto saluda a guanajuatensesFoto María Meléndrez Parada
Enviada y corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 14 de febrero de 2012, p. 9

León, Gto., 13 de febrero. Dispuesto a dar la cara en una de las entidades bastión y emblema del Partido Acción Nacional (PAN), Enrique Peña Nieto, abanderado del PRI a la Presidencia, se plantó frente al gobierno federal y a su lema institucional. Lanzó: Vivir en el miedo y en la intranquilidad no es vivir, y menos es vivir mejor.

Y aprovechó la elección local –donde él mismo dejó con un palmo de narices a quienes esperaban traería el humo blanco anunciando al candidato del PRI– para decir: No permitamos ni vayamos a dejar que en este estado, por ser oposición, los del gobierno, los adversarios y el partido en el gobierno pretendan hacer de las suyas y alguna que otra trampilla.

Con estilo y retórica de franca confrontación, advirtió: Sepan que los priístas no nos vamos a dejar, que defenderemos en su momento voto por voto.

A dos días del fin de la etapa de precampaña, el político y su partido ocuparon desde temprano todos los espacios y tonos para mostrarse beligerantes: Pedro Joaquín Coldwell, presidente nacional del PRI, en una conferencia de prensa en el Distrito Federal, para criticar la pretensión del cambio de titular en la Fiscalía Electoral. Y también Peña Nieto en su cuenta de Twitter: Seguir igual significa 1.5 millones más de desempleados y continuar la ruta de la violencia, que ha provocado más de 50 mil muertos.

Ese fue sólo uno, pues difundió otros sobre pobreza y con llamados a dar un nuevo grito de cambio.

La secretaria general del PRI, Cristina Díaz, tampoco ahorró expresiones. Llamó al actual, gobierno persecutor e inquisidor, que no se ha preocupado por la gente, pero sí se ha ocupado por sus cálculos personales en sus ansiedades electorales, en el uso faccioso de las instituciones del gobierno, en el inadmisible ánimo de negarle la democracia a la ciudadanía. ¡No lo vamos a permitir!

En sendas entrevistas en Guanajuato, y aquí en León, Peña Nieto, frente a las reiteradas preguntas sobre los procesos abiertos contra políticos del PRI –ahora con investigaciones de la DEA contra el tamaulipeco Tomás Yarrington–, insistió en el rechazo de su partido a defender absolutamente a nadie que haya actuado fuera de la ley; el PRI espera que la aplicación de la justicia se haga de manera imparcial y que se evite hacer en este tiempo electoral un uso sesgado, parcial.

Activismo declarativo el del priísta, acompañado de una agenda de contactos y reuniones privadas, como un almuerzo con empresarios locales. Ahí, según algunos asistentes, encaró preguntas con implícitos reclamos sobre las malas compañías de las cuales el nuevo PRI no se ha deslindado.

De acuerdo con esas fuentes, fue el constructor y dueño de un periódico, Santiago Villanueva, quien formuló algunos de los más fuertes señalamientos en el almuerzo al cual asistieron, por cierto, cuatro aspirantes a la candidatura para el gobierno del estado: Juan Ignacio Torres Landa, Francisco Arroyo Vieyra, José Luis Romero Hicks y José de Jesús Padilla.

El dato no es menor. En vísperas de la visita, el propio líder estatal del PRI, José Luis González, había asegurado que Peña Nieto destaparía hoy al candidato. Y éste podría no ser –admitió entonces el dirigente– ninguno de aquellos cuatro.

No descartaba de plano en el PRI al ex secretario de Salud, José Ángel Córdova, desairado por su propio partido –el PAN--en esa nominación.

Pero no ocurrió lo esperado por el priísmo local, aunque más tarde se aseguró que el viernes se resolverá por fin. Así, mientras los hilos de la política se tejían en otros rumbos leoneses, los convidados al mitin en el Poliforum León mataban como podían las largas horas de espera y la modorra previas a la llegada de Peña. Porque, por ejemplo, quienes fueron traídos desde Irapuato, habían salido desde el mediodía para un acto todavía no iniciado a las siete de la noche.

Y una vez iniciado, el Partido Revolucionario Institucional y su candidato lucieron músculo con unas 12 mil personas en ese gigantesco bodegón, pero también mostró su historia: en el templete estaba el ex regente capitalino Ramón Aguirre Velázquez, presentado aquí como ex gobernador electo del estado.

Para los guanajuatenses, hoy Peña Nieto ofreció desde aquí, como hace 200 años, una nueva independencia: Ya no queremos más de lo mismo.