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Necesitamos que reduzcan su consumo de drogas, agregó

Con un mural en la frontera, Calderón exige a EU detener el tráfico de armas
Georgina Saldierna y Karina Avilés
Enviada y reportera
Periódico La Jornada
Viernes 17 de febrero de 2012, p. 13

Ciudad Juárez, Chih., 16 de febrero. Desde el puente internacional Córdova de las Américas, el presidente Felipe Calderón demandó, en inglés, a Estados Unidos detener el paso de armas de asalto a México.

No more weapons, subrayó el Presidente luego de develar un anuncio de ocho metros de altura por 21 de largo, en el que aparece con enormes letras la misma leyenda. El espectacular fue construido por soldados de la Secretaría de la Defensa Nacional con tres toneladas de armamento asegurado a organizaciones criminales.

Se localiza en la línea fronteriza y se puede ver claramente por quienes ingresan al país por la garita de Córdova de las Américas.

En inglés, Calderón se dirigió a los vecinos del norte: Queridos amigos de Estados Unidos, México necesita su ayuda para acabar esta terrible violencia que estamos sufriendo, y la mejor manera para hacer esto es deteniendo el flujo de armas de asalto hacia México. No más armas a México.

En ocasión del segundo aniversario de la puesta en operación del programa Todos somos Juárez, el titular del Ejecutivo realiza una gira de trabajo de dos días por esta ciudad fronteriza, en medio de estrictas medidas de seguridad.

Calderón llegó acompañado por la procuradora general de la República, Marisela Morales, y los secretarios de Gobernación, Alejandro Poiré; Defensa Nacional, Guillermo Galván; Seguridad Pública, Genaro García Luna; Desarrollo Social, Heriberto Félix Guerra, y Reforma Agraria, Abelardo Escobar Prieto, quien también es responsable del programa Todos somos Juárez.

En su primera actividad, Calderón participó en la destrucción de 6 mil armas decomisadas a la delincuencia. Varias de ellas tenían incrustaciones de oro y plata, así como grabados de la Virgen de Guadalupe y plantas de mariguana.

Luego visitó el Centro de Desarrollo Comunitario Felipe Ángeles El Retiro, localizado en una zona popular de la ciudad, en donde recorrió talleres de capacitación y espacios deportivos. Tras escuchar al grupo musical Los del Sótano, integrado por jóvenes proveniente de colonias aledañas, y plantar un árbol en el citado centro, se dirigió al puente internacional.

Ahí, Felipe Calderón hizo un nuevo y respetuoso llamado de atención al gobierno, al Congreso y a la sociedad estadunidenses, para detener la violencia que aqueja al país.

Necesitamos que reduzcan su consumo de drogas y el flujo de dinero hacia las organizaciones criminales en México. Pero más allá de ello, la mejor manera en que el pueblo estadunidense puede ayudar a disminuir la violencia es mediante de una legislación que detenga el inhumano tráfico de armas al país, subrayó.

Acompañado por su esposa, Margarita Zavala, y el gobernador de origen priísta César Duarte, Calderón Hinojosa insistió en que a partir de que la anterior administración estadunidense decidió no renovar la prohibición a la venta de armas de asalto, la llamada assault weapons ban que expiró en 2004, México comenzó a sufrir un periodo de violencia que se prolonga hasta la actualidad.

Resaltó que se han decomisado 140 mil armas a los delincuentes, 14 millones de municiones y 11 mil granadas. De las primeras, 84 mil son de alto poder. Con ellas bastaría para equipar a los ejércitos de Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Honduras juntos, enfatizó.

El titular del Ejecutivo se comprometió a seguir enfrentado el crimen y confiscar sus arsenales de muerte.

Dichos equipos, continuó, fueron diseñados para librar guerras entre ejércitos, pero los delincuentes no han dudado en usarlos contra civiles desarmados e inocentes.

Urgen policías honestos

En la ciudad de México, Felipe Calderón advirtió que más vale que sea pronto que el país cuente con policías honestos que no estén al servicio de los criminales, y reiteró que están equivocados quienes sostienen que los terribles e inhumanos actos de violencia que son perpetrados por la delincuencia organizada son consecuencia de la acción del gobierno.

Al atestiguar la firma del Acuerdo para la atención a niñas, niños y adolescentes en escenarios de delincuencia organizada, el Presidente se dijo indignado y ofendido por cada niño, cada joven que es asesinado; cada niño que ha visto a sus padres o hermanos perder la vida violentamente, sin importar si se trataba de personas inocentes o de agentes de seguridad o de personas, incluso, involucradas en actividades criminales. Al final de cuentas todas esas niñas, todos esos niños son huérfanos inocentes.

En el salón Adolfo López Mateos de la residencia oficial de Los Pinos, expresó que en estados como Veracruz, Guerrero, Nuevo León, Tamaulipas y en la región de la Laguna, la violencia se vuelve inmanejable para las autoridades locales y, por ello, las fuerzas federales recurren en su auxilio por la acción de los criminales.