Sociedad y Justicia
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De 2006 a la fecha han ocurrido 67 decesos más en pocitos, tajos y minas: Cereal

Se reúne Familia Pasta de Conchos con senadores para que aceleren iniciativa

Las muertes de mineros continúan y aún no hay una regulación para la industria del carbón

Víctor Ballinas
 
Periódico La Jornada
Viernes 17 de febrero de 2012, p. 45

Integrantes de la Familia Pasta de Conchos se reunieron ayer con senadores de las comisiones que dictaminan la iniciativa para regular la industria del carbón y demandaron que se aceleren los trabajos, porque las muertes de los mineros continúan.

Denunciaron en la reunión efectuada en el Senado, que de la explosión en Pasta de Conchos, ocurrida el 19 de febrero de 2006, donde fallecieron 65 trabajadores que quedaron sepultados en la mina, a la fecha, han ocurrido otros 67 decesos más en pocitos, tajos y minas subterráneas.

Los mineros son ciudadanos respetables, pero invisibles, no cuentan como poseedores de derechos en sus centros de trabajo, en las clínicas u hospitales de la seguridad social o en los ministerios públicos. Es la invisibilidad colectiva de la violencia diaria de los carboneros y sus familias. Es la violencia institucional de contar como cero fuera de todo censo público, sostuvo ante senadores Carlos Rodríguez, investigador del Centro de Reflexión y Acción Laboral (Cereal).

Ante los legisladores cuestionó: “¿Quiénes son todos esos mineros, ennegrecidos del rostro, descamisados y lastimosamente fallecidos a los 23, 29 o 35 años de edad?, los familiares de los presentes. Son ellos. Son sus hijos, esposos, amigos, padres o hermanos. Una virtud que tiene este diálogo es romper el anonimato.

Los asistentes son los trabajadores del carbón, productores de esa riqueza y sus familias. Una vida humana perdida por cada 860 mil toneladas de carbón producidas aproximadamente, o por cada 430 millones de pesos producidos, según los datos de 2010, subrayó el investigador.

Los senadores escucharon la intervención de Rodríguez, quien destacó: A la gente de la carbonífera se les deja de lado de muchas maneras, y al ser gente que no tiene importancia en vida, muerta tampoco tiene importancia. Ahí están los seis años en que las familias de Pasta de Conchos no pueden enterrar a sus muertos o el hecho de que la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STyPS) no puede contestar a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) cuántos mineros hay, cuántas minas formales o informales existen o cuántos menores laboran en ellas, o que no tengan un registro de mineros muertos.

No obstante, en su intervención el senador Eloy Cantú (PRI), presidente de la Comisión de Fomento Industrial, dijo que no se puede aprobar la iniciativa en los términos en que fue presentada por Ricardo García Cervantes (PAN), porque “tiene problemas de técnica legislativa y duplica esfuerzos y competencias.

No ganamos nada si nos dejamos llevar por nuestros sentimientos. Tenemos que encontrar una solución desde el punto de vista de técnica legislativa.

El priísta insistió ante los familiares de trabajadores mineros y representantes del Cereal que “nuestra simpatía es necesaria, pero no suficiente. Nuestra solidaridad la tienen, pero debemos encontrar soluciones. Hay vías alternas; pensando en voz alta, podríamos presentar un punto de acuerdo de urgente resolución exhortando al presidente Felipe Calderón a establecer la comisión intersecretarial e interinstitucional para la industria del carbón; otro camino es aprobar los convenios internacionales en la materia.

Sería deseable la participación de los trabajadores mineros en esa comisión. Hay que lograr la coordinación, que hoy brilla por su ausencia, entre las dependencias encargadas del sector. Esto no puede seguir igual, abundó.

Ricardo García Cervantes, autor de la iniciativa, no asistió porque viajó a San Salvador, ya que es presidente latinoamericano de la Organización Mundial de Legisladores Contra la Corrupción.

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