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No aceptamos cambiar por dinero la sangre de nuestros mártires, dice la organización chiapaneca

Nunca hemos dicho que Zedillo sea inocente de la matanza de Acteal, aclara Las Abejas

En su defensa, el ex presidente demuestra que traicionó los acuerdos de San Andrés porque servía a EU

 
Periódico La Jornada
Viernes 24 de febrero de 2012, p. 18

La organización Sociedad Civil Las Abejas, de Chenalhó, Chiapas, se pronunció contra lo expresado en Estados Unidos por el ex presidente Ernesto Zedillo para deslindar su responsabilidad en la masacre de indígenas inermes, ocurrida en Acteal el 22 de diciembre de 1997.

Nos indigna que se atreva a citar a Las Abejas en su defensa ante la corte de Connecticut por la demanda puesta en su contra por la masacre. Lo que hemos dicho es que la demanda no debería ser civil, sino penal, que los demandantes deberían dar la cara y que nosotros no aceptamos cambiar por dinero la sangre de nuestros mártires ni aliarnos con políticos que tienen otros fines que no son los del pueblo.

Y precisaron: Nunca hemos dicho que Zedillo no sea responsable de la masacre y de la contrainsurgencia que la provocó, y que no debe ser juzgado. Su cinismo –abundan– no tiene límites cuando alega su supuesta ayuda a las víctimas de la masacre, cuando se echa porras a sí mismo presentándose como el gran estadista que trajo la democracia y la prosperidad económica, y cuando dice a los jueces que no deberían ocuparse de hechos que sucedieron hace más de 10 años y a miles de kilómetros de distancia.

La organización tzotzil, adherente de la otra campaña, señala: “Esto último da una idea de cómo para los tecnócratas la ética está subordinada a los números. En su defensa explícita e implícita, en una cosa sí estamos de acuerdo con Zedillo: que él siempre ha sido un fiel aliado de Estados Unidos y le interesa más lo que digan de él sus amigos gringos, políticos y universitarios, que lo que digan los indígenas masacrados por sus políticas de contrainsurgencia, o todo un pueblo defraudado por su traición a los acuerdos de paz.

Su defensa nos confirma lo que siempre supimos: traicionó los acuerdos de San Andrés porque servía, no a los mexicanos, sino al gobierno de Estados Unidos, al que ahora suplica con total abyección que le conceda inmunidad para no ser juzgado. Por ello, sostiene Las Abejas, es preciso juzgar a los autores intelectuales de la matanza, sólo así podremos evitar otro Acteal; de no hacerlo, se garantiza la probabilidad de que se sigan gestionando crímenes de Estado.

En tanto, para el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba) se confirma que los gobernantes han procurado y profundizado la impunidad ante la masacre de Acteal, ya que han impedido señalar a los responsables intelectuales, entre los que figura Ernesto Zedillo. En su calidad de comandante supremo de las fuerzas armadas, presidió la cadena de mando y bajo sus órdenes actuaron las demás autoridades implicadas, por tanto, insistimos en que, siendo la ejecución de una estrategia de guerra, es innegable que tuvo conocimiento y responsabilidad en las diferentes operaciones militares perpetradas contra la población civil.

Esto, además, significa que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) niega y encubre, por la vía de los hechos, que la masacre haya ocurrido como parte de la estrategia amplia de contrainsurgencia que, desde 1994, desarrolla acciones en Chiapas.

Según el Frayba, como comandante supremo de las fuerzas armadas, Zedillo presidió la cadena de mando y bajo sus órdenes actuaron las demás autoridades implicadas. Siendo la ejecución de una estrategia de guerra, tuvo conocimiento y responsabilidad en las diferentes operaciones militares en contra de la población civil.

Durante más de una década, los sobrevivientes han demandado investigación y castigo para los autores materiales e intelectuales: Después de 14 años y dos meses de ocurrido este crimen de lesa humanidad, es contundente el encubrimiento por los diferentes poderes del Estado mexicano, que tergiversan y obstaculizan el esclarecimiento de los hechos.

Según Las Abejas, hoy el gobierno ofrece dinero para comprar conciencias, cárcel a los que no se venden, muerte a los que gritan libertad, y al que exige justicia, cementerio y cadena perpetua. En cambio, a los que han servido al Estado para masacrar al pueblo los liberan de manera paulatina, los premian y consideran héroes o patriotas; ejemplo de ello son los seis paramilitares presos por la masacre y excarcelados el primero de febrero por órdenes de la SCJN.