Sociedad y Justicia
Ver día anteriorViernes 30 de marzo de 2012Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

América Latina y el Caribe también deben lidiar con una mayor volatilidad: FAO

Serán altos los precios de alimentos básicos en el próximo decenio

Su mayor uso para la producción de biocombustibles y el cambio climático, entre las causas

Hasta diciembre de 2011 las cotizaciones fueron 18% mayores a las de hace dos años

 
Periódico La Jornada
Viernes 30 de marzo de 2012, p. 44

Durante la próxima década se mantendrán altos los precios de los alimentos básicos debido al cambio climático y a su mayor uso para la producción de biocombustibles. Tan sólo hasta diciembre de 2011 las cotizaciones fueron 18 por ciento mayores a las que se tenían hace dos años y 63 por ciento más que el promedio de la década 2000-2010, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés).

En un documento presentado en la conferencia regional que se realiza en Argentina y que concluirá este viernes, advierte que esta situación pone en riesgo los avances que ha logrado América Latina y el Caribe en la disminución de la pobreza, la erradicación del hambre y la malnutrición infantil.

El documento Seguridad alimentaria y nutricional: repercusiones, implicaciones y oportunidades para América Latina y el Caribe indica que la región debe lidiar con un nuevo nivel de los precios internacionales de los alimentos, superior al de los recientes 30 años y también con una mayor volatilidad. Precisa que el año pasado cerró con un nivel de precios promedio anual 23 por ciento más alto que en 2010.

Menciona que el más reciente aumento de precios puso de relieve la volatilidad, la cual se exacerbó por la estrecha vinculación entre los mercados agroalimentarios, los de la energía y financieros. Mientras los precios altos incentivarían la producción agrícola, su volatilidad puede perjudicar tanto a productores como a consumidores.

Puntualiza que publicaciones de la propia FAO y el informe Perspectivas de la agricultura 2011 (de la FAO y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos) pronostican que los precios de los alimentos permanecerán altos y serán más volátiles durante el próximo decenio.

Indica que esta tendencia en los precios internacionales de los alimentos tiene efectos mixtos para los países de la región, ya que por un lado implica oportunidades para aumentar exportaciones y remplazar importaciones de alimentos, pero también pone en riesgo los avances en la reducción de la pobreza y la erradicación del hambre.

Abunda que el aumento en la inflación tiene impactos negativos en la pobreza y la nutrición. La tendencia positiva de reducción de la pobreza y la pobreza extrema en la región desde 2002 se vio interrumpida a partir de 2008, terminando la década con valores en torno a 13 por ciento y 32 por ciento de pobreza extrema y total, respectivamente.

Sumado a esto, el encarecimiento de los alimentos parece tener un efecto negativo desproporcionado en los hogares que están a cargo de una mujer, entre otros factores, porque estas familias suelen ser más pobres y gastan mayor proporción de sus ingresos en alimentos.

Refiere que más allá de la coyuntura, lo que marca este reciente periodo de crisis ha sido la apertura de un amplio debate internacional sobre los fundamentos mismos y los límites estructurales del estilo de desarrollo predominante. Lo que se cuestiona es el predominio del mercado sin contrapesos, alimentado por un proceso de globalización carente de mecanismos de gobernanza, que ha convertido a la desigualdad en el estigma de nuestra época.