Opinión
Ver día anteriorJueves 17 de enero de 2013Ver día siguienteEdiciones anteriores
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El círculo de cal
B

ertolt Brecht recreó un antiguo cuento del autor chino Li Hsing-Tao para escribir en 1948, apenas terminada la Segunda Guerra Mundial, El círculo de tiza caucasiano. Dentro del ciclo Patrimonio Universal del Teatro de la Compañía Nacional (CNT), Luis de Tavira –traductor del original junto con Eduardo Weiss– crea una versión libre sobre la obra brechtiana para realizar un espectáculo que propone como homenaje escénico a Benno Besson, el antiguo compañero de Brecht, que posteriormente realizó montajes con la técnica del cómic. Es decir, encuadrar cada escena tan independiente de la anterior y la siguiente como los cuadros de una historieta, sin intención de establecer ligas escénicas entre ellas.

Conserva el núcleo de la historia original, aunque añade muchas escenas, que en algunos casos resultan, a mi ver, innecesarias, aunque es posible que lo haga para mantener el formato de cómic. Siguiendo el espíritu del dramaturgo alemán de hablar de un suceso remoto en otro país u otra localidad para hacer reflexionar al público de una situación muy actual, lo que podría recordar al espectador los enfrentamientos por la posesión de tierras en Michoacán, en esta versión se habla de la República de Grusina, y en lugar de los personajes nobles que caen en la revuelta asistimos a la pérdida de poder –que luego se revierte– de un gobernador, su familia y sus ayudantes.

Acorde con la posibilidad de final feliz que plantea Brecht para su última obra, el tono general del montaje es gracioso y tiene momentos de franca comicidad, como el del compromiso de Grusha y Simón, el baño del viejo marido resucitado y la amenaza de guillotina al buen juez Azdak.

Tavira utiliza una amplia gama de recursos en su escenificación. El inicio se da con un video, falso documental de la disputa por la tierra. Desde luego están las máscaras de tela diseñadas por José Pineda, que se adhieren al rostro, lo que permite poner la atención en la expresión corporal, extraña y digna de personajes de historietas en muchos casos –con la asesoría de Citlali Hueso en dramaturgia corporal y de Glenys Mc Queen-Fuentes en la técnica de actuación con máscaras y botargas– de las 20 actrices y actores que hacen 69 personajes utilizando el vestuario diseñado por Jerildy Bosch.

También conserva los coros hablados y usa nuevas canciones de variados estilos de Rafael Fuentes Orduña, El Gato, con la dirección musical y los arreglos de Alberto Rosas, interpretadas por los músicos invitados Edwin Tovar, Paul Conrad, Juan Carlos Pacheco y RAM, y que son entonados por un cantante ciego y su compañera embarazada, amén de que emplea títeres para representar a los niños con que juega Michael ya crecido. Tras un telón transparente se obseva a los cansados migrantes que hablan a coro y los soldados que desfilan, también conforman un coro antes de dispersarse por varias partes en su búsqueda del niño.

Philippe Amand diseña una escenografía con base a una amplia escalinata, que al principio da al portón de la alcaldía y que después de abre para que sean proyectados cielos tranquilos y otros no tanto, finalmente el despacho del juez, con barandales a lo largo de la escalinata y bancos para los asistentes al juicio. Aparecen árboles a los lados de la escalinata en varias escenas o una cabaña en lo alto o bien la parte posterior de una choza en la parte baja, sin obviar el lecho de la falsa muerte del viejo.

El río, formado por una larga tela azul, lo que es un recurso muy conocido, se vuelve enorme catarata de frente al público en una de las más de las brillantes escenas de Tavira y Amand, que son maestros en ofrecer composiciones bellas o impactantes.

Me parece que con los movimientos impuestos, las máscaras y para algunas y algunos botargas, el trabajo del elenco resulta más difícil que en una escenificación convencional y excepto Érika de la Lave, quien encarna a esa Grusha que cedió a la tentación de la bondad, realizan varios roles. Se citan en orden alfabético a Adrián Aguirre, Misha Arias de la Cantolla, Enrique Arreola, Marta Aura, Eduardo Candás, Mariana Gajá, Marco A. García, Mariana Giménez, Héctor Holten, Luisa Huertas, Diego Jáuregui, Blanca Loaria, Tony Marciín, Rosenda Monteros, Laura Padilla, Roberto Soto, Paulina Treviño, Rodrigo Vázquez y Andrés Weiss.