Política
Ver día anteriorMiércoles 30 de enero de 2013Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Acuden al instituto un día antes de que se confirme si la multa es de $130 millones

Condenan dirigentes perredistas la ‘‘saña política y parcialidad’’ con que actúa el IFE

Ahora resulta que quien denunció excesos de Peña Nieto es el partido indiciado: Jesús Zambrano

 
Periódico La Jornada
Miércoles 30 de enero de 2013, p. 5

La dirigencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD) acudió al Instituto Federal Electoral (IFE) para reunirse con los nueve consejeros que hoy decidirán si ratifican la multa de 129.8 millones de pesos que viene propuesta en el dictamen sobre la revisión del informe de gastos de campaña presidencial. Al término del encuentro, los perredistas se dijeron ‘‘indignados’’ por la ‘‘saña política’’ con que el instituto actúa aplicando criterios parciales para sancionar a la izquierda que cuestiona su actuación y proteger las cuentas de Enrique Peña Nieto, cuyo ‘‘excesivo gasto’’ no tiene reflejo en las sanciones.

El dirigente del sol azteca, Jesús Zambrano Grijalva, acusó a los consejeros de estar ‘‘envileciendo a las instituciones y a la democracia’’ con su desempeño parcial y decepcionante, porque ahora resulta que quien denunció los excesos de gastos en la campaña de Enrique Peña Nieto ‘‘somos los indiciados’’ y los que ejercieron gastos dispendiosos ‘‘son unas blancas palomitas’’. La cúpula perredista censuró los criterios dispares de la Unidad de Fiscalización del IFE, que permitió el prorrateo de gastos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en las otras campañas, algo que, en el caso del Movimiento Progresista (PRD-PT-Movimiento Ciudadano), no le fue aplicado, según aseguraron.

El secretario general del sol azteca, Alejandro Sánchez Camacho, demandó la remoción inmediata del titular de la unidad, Alfredo Cristalinas, por su desempeño. Entre los ejemplos proporcionados dijeron que el gasto total acreditado al cierre de campaña de Peña Nieto en el estadio Azteca fue de 500 mil pesos, cifra poco creíble, pero de la cual sólo se le acreditaron 20 mil pesos a la campaña presidencial.

Zambrano dejó entrever que los consejeros ‘‘deben’’ corregir las inconsistencias y diferencias de criterios, sugiriendo que deben recordar que son sujetos de juicio político por las consecuencias de su actuación.

Sin embargo, en conferencia de prensa, los perredistas continuaron con su danza de cifras sobre el gasto real de la campaña presidencial. El representante del PRD ante el IFE, Camerino Márquez, dijo que Andrés Manuel López Obrador gastó 233 millones 400 mil pesos, pero más adelante el secretario de Finanzas, Javier Garza, indicó que el Movimiento Progresista reportó un gasto de 286 millones.

A pregunta expresa para aclarar la contradicción, dijeron que la diferencia obedece al prorrateo aplicado. Zambrano apuntó: ‘‘Aquí nadie está mintiendo ni son tres cifras’’, sino que fueron 286 millones de pesos. Márquez señaló que la diferencia la explica el prorrateo aplicado de otras campañas de candidatos, lo que refleja esta diferencia.

Danza de cifras

No obstante, con independencia del prorrateo aplicado por la Unidad de Fiscalización –que llevó el gasto de López Obrador a 398 millones de pesos–, en el informe presentado el movimiento estipula que fue de 286.2 millones de pesos y el dictamen del IFE sostiene que si bien se reportó esta última cifra, la suma total de las facturas presentadas por la coalición asciende a 370 millones, 34 millones de pesos por arriba del tope de campaña.

En el IFE se conoció que las diferencias obedecieron a una caótica entrega del informe sobre la contabilidad del Movimiento Progresista, donde no hubo coordinación entre los partidos en el gasto ni en el prorrateo a otras campañas, lo que motivó el rebase de topes en la de López Obrador.

A decir de los perredistas, con esta actuación el IFE está dilapidando la poca credibilidad que le queda, subrayando que hay casos inadmisibles, como la resolución de la queja por los monederos electrónicos de Monex, donde se presentaorn pruebas de operaciones ‘‘propias de lavado de dinero’’ que acreditaron 150 millones de pesos con empresas fantasma.

El IFE eximió al PRI de esta operación acreditando sólo 50 millones de pesos de gasto a prorratearse en las campañas del tricolor, pero a la de Peña Nieto sólo se le adjudicaron 4 millones.

En sus cuestionamientos a la Unidad de Fiscalización del instituto, los dirigentes perredistas destacaron las diferencias en el prorrateo centrando sus críticas en la ‘‘parcialidad de criterios’’ con la pretensión de proteger el gasto de la campaña del priísta Enrique Peña Nieto. ‘‘Lo que vemos es una conducta avasalladora en contra nuestra’’, dijo el secretario general, Sánchez Camacho.

‘‘Nos ha decepcionado el trabajo institucional (del IFE), que es poco transparente’’, acotó Zambrano, quien adelantó que apelarán ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la resolución sobre la multa millonaria, al igual que la decisión de eximir al PRI de la responsabilidad por el caso Monex.