Cultura
Ver día anteriorLunes 11 de febrero de 2013Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 

El INAH se esfuerza por difundir la riqueza arqueológica del estado

Guerrero cuenta con nueve sitios prehispánicos con entrada gratuita

La visita a las zonas es segura, dice Blanca Jiménez, delegada del instituto

Foto
Juego de pelota, en XihuacánFoto Cristina Rodríguez
Enviada
Periódico La Jornada
Lunes 11 de febrero de 2013, p. 9

Ixtapa Zihuatanejo, Gro., 9 de febrero. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) mantiene abiertos al público en Guerrero nueve sitios prehispánicos: Cuetlajuchitlán o Los Querende, al norte del estado, en las cercanías con Morelos, en el municipio de Huitzuco; Huamuxtitlán, por la carretera 93, que parte de Chilpancingo rumbo a Tlapa; Ixcateopan, para la cual se parte desde Taxco, en dirección oeste, a 30 kilómetros, aproximadamente; la Organera Xochipala, en la región montañosa del centro de Guerrero; La Sabana, en Acapulco; Los Tepoltzis, a cinco kilómetros al noreste de Tixtla; Palma Sola, en los límites del Parque Federal El Veladero; Tehuacalco, en las inmediaciones de los ejidos de Camizal de la Vía, comunidad que pertenece al municipio de Chilpancingo, y Teopantecuanitlán, al norte de Tlalcozotitlán, entre los ríos Amacuzac y Mezcala, en la porción norte de la región de la montaña, municipio de Copalillo. En ninguno se cobra la entrada.

Xihuacán y Palma Sola son los más visitados, porque están cercanos a los balnearios de Ixtapa Zihuatanejo y Acapulco, de manera respectiva.

Hay una zona de petrograbados conocida como 5 de Mayo, también en Acapulco, pero tenemos problemas de seguridad en el entorno, señala Blanca Jiménez Padilla, delegada del INAH en el estado.

De todos esos sitios, añade, Xihuacán es, en estos días, el sitio estrella, debido a la belleza y originalidad de las estructuras que ya puede visitar el público; además, va a ser muy importante en los próximos meses, por toda la gama de información que nos está dando. Aquí la investigación está viva, continúa. En sus diferentes etapas de ocupación fue relevante por el intercambio comercial que tuvo la Costa Chica con Oaxaca, por ejemplo. No se trata de una cultura menor, eso es seguro, detalla con entusiasmo.

Jiménez Padilla añade que “se pensaba que sólo en el Golfo había presencia olmeca, y no. Tenemos un proyecto que se llama Atlas Arqueológico de la Costa Chica y Costa Grande de Guerrero, donde incluiremos los descubrimientos más recientes que dan nueva luz al respecto”.

Ese gran esfuerzo por difundir la riqueza arqueológica guerrerense incluye la construcción de instalaciones dignas para recibir a los visitantes, recalca la funcionaria: Aún en los lugares más pequeños estamos preocupados por tener unidades de servicio completas, que no lastimen el entorno y que tengan también sentido ecológico, mediante la protección y registro de la flora y la fauna.

Recalcó que la visita a todas las zonas arqueológicas de Guerrero es segura, “las únicas precauciones son las normales para todo el país: tratar de no andar en carretera por las noches; en general, nosotros no hemos tenido ningún problema con nuestros visitantes.

“Nos hemos vinculado ya con la Secretaría de Turismo estatal para ofrecer cursos de arqueología a los operadores turísticos y, sobre todo, nos estamos vinculando con las comunidades, dándoles capacitación a los lugareños para que el turismo sea también una fuente de ingresos para ellos.

“Si bien Xihuacán es una zona que se encuentra aún en exploración, se puede visitar una parte de ella. Debido al material con el que están construidas las estructuras no se puede subir directamente a la pirámide, pero están acondicionando senderos y miradores. Por esa misma razón, por la fragilidad de los acabados de adobe, no permitimos que se realicen rituales por la entrada de la primavera, como en otras zonas. En Tehuacalco lo permitimos, pero actos de bajo perfil, o en Palma Sola, siempre y cuando sigan las recomendaciones de no llevar veladoras e inciensos, y obviamente no dejar basura, pues hay animales en el entorno que pueden ser atraídos y expondríamos a las personas.

Se trata de un redescubrimiento de la riqueza arqueológica de Guerrero, cuyo potencial es enorme. Durante los próximos años consolidaremos los proyectos que están en curso y que brindarán a la arqueología del país información relevante; por ejemplo, hay un sitio al que llamamos Piedra Labrada, que cuenta con petroglifos muy interesantes, concluyó Jiménez.