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La editora de Siruela participó en la Feria Internacional del libro de Buenos Aires

En España los lectores se mudan al e-book sin pagar los contenidos: Ofelia Grande

El problema no es el cambio al formato electrónico, sino el aumento exponencial de la piratería, manifiesta a La Jornada

Durante muchos años no los hemos atendido bien, señala

Ericka Montaño Garfias
Enviada
Periódico La Jornada
Jueves 2 de mayo de 2013, p. 4

Buenos Aires, 1º de mayo.

El gran problema que enfrenta la industria editorial en España es la piratería y no el cambio de formato del libro de papel a digital.

Son los lectores los que están mudando a digital sin pagar por los contenidos, señala la editora Ofelia Grande, del sello Siruela, una de las invitadas al ciclo Espacio tendencias, en el cual los involucrados en la cadena del libro analizaron el futuro de éste en el contexto de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires (Filba).

Lo que ocurre ahora en el mundo editorial es diferente en cada país, dice en entrevista.

“En España el libro electrónico crece y ocupa un espacio cada vez más importante que no se ve reflejado en la industria, es decir, en las ventas: el lector se decanta cada vez más por el libro electrónico, aunque sigue predominando el libro en papel

Sin embargo, ha tomado la opción de no pagar por esos contenidos y la piratería aumenta en forma exponencial y esto es el problema para el sector.

Dos graves escollos

El ámbito editorial español enfrenta dos graves problemas: La crisis económica que tenemos todos los españoles, que representa 26 por ciento de desempleo. Y una caída en el consumo tan bestial que no hay porcentaje para valorarla y afecta a cualquier sector de la economía y al editorial de una forma desde luego muy importante. Si a esto le añadimos además la crisis interna del sector editorial, ya te puedes dar una idea.

Sin embargo la directora editorial de Siruela precisa que esa crisis en el sector no es causada por la aparición del libro electrónico. Siempre decimos que el libro electrónico no es un problema, el problema es que la gente lo quiera y no esté dispuesto a dar valor económico a esos contenidos. Todos tenemos nuestros gustos personales, y a algunos les gustará el libro en papel y a otros en electrónico.

Los editores tienen que estar conscientes de lo que van a ofrecer a los lectores, agrega. “Se les tiene que ofrecer la mejor calidad posible de contenidos, en la mayor cantidad posible de formatos. Si es en papel, un bonito libro en papel, cuidado, bien impreso, bien encuadernado; si es en digital, también, y si el lector quiere leerlo en este formato debe tener esa posibilidad.

“El otro día me comentaban en Madrid que esto no es una guerra, es un formato, no sé por qué hablamos tanto del e-book”.

La realidad es que se cambia el formato, pero no el contenido. “Habrá a quienes les guste el libro como objeto, entonces elegirá el formato papel, pero no todo el mundo tiene ese amor por el libro como objeto y eso no quiere decir que no tenga amor por el contenido. Pero el lector al que le gusta el libro digital debe tener la posibilidad de recibir el mismo contenido.

Foto
Ofelia Grande charló con La Jornada en Buenos AiresFoto Ericka Montaño

Siruela fue de las primeras editoriales españolas que dio el salto al formato digital, cuando en 2011 comenzó a funcionar la primera plataforma de libro electrónico en España. Hoy tiene digitalizados 300 de los casi mil títulos que conforman su catálogo vivo, y se espera que el total esté disponible en libro electrónico para finales de 2014.

Además, al menos 90 por ciento de sus novedades salen en ambos formatos de forma simultánea. Los que no, es porque falta conseguir los derechos de algunos autores. El precio del libro digital de Siruela es 50 por ciento menor que el de papel.

Por dar valor a la creación

“Nosotros –prosigue Ofelia Grande– apostamos mucho por el digital no porque nos guste más o menos, sino porque es una forma más de llegar a nuestros lectores que han optado por el libro digital.

“El problema no es este cambio de formato, el problema es la piratería. ¿Cómo encontrar la forma de que no sean pirateados? ¿Es culpa del lector que no quiere pagar por el libro digital? ¿Es culpa nuestra que no hemos sabido transmitir el valor de lo que vendemos? ¿Nuestra sociedad no ha sido capaz de educar a nuestros jóvenes concientes del valor de los derechos de autor o del valor de la creación, mientras en otros países sí lo han hecho? ¿O el éxito de la falta de piratería en esos países viene más porque los gobiernos están castigando?

“Eso lo ignoro. Sé que en Alemania, en los países del norte de Europa, Suecia, Noruega y Holanda ser pirata a los chicos no les interesa, no les parece bien, están educados de esa forma; en general, habrá de todo, pero no les parece que sea algo guay, como decimos en España.

“Ser pirata y bajarte las películas piratas y que todos los libros que leas sean gratis. La gente es conciente del valor de la creación y sobre todo de qué puede pasar si la sociedad deja de darle valor a la creación: la creación desaparecerá”.

El trabajo de los editores hoy, advierte Ofelia Grande, es atender a los lectores, trabajar mirándolos; es lo que durante muchísimos años no hemos hecho bien. Ahora es más fácil que nunca por los nuevos medios de comunicación, las redes sociales.

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