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Desde otras ciudades

Homosexualidad e imperialismo

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Franceses contra el matrimonio gayFoto Tomada de Internet
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ue notorio en el mundo cuando hace poco cientos de miles de franceses se organizaron para boicotear los productos cuya publicidad estuviera dirigida explícitamente a la comunidad LBGT, logrando reunirse multitudinariamente en varias manifestaciones contra el matrimonio gay, alegando que esta ley concierne el porvenir de la civilización. Dejó de ser noticia el que ultracatólicos fascistas se agruparan, tras la aprobación de la ley matrimonio para todos del 5 de febrero pasado, bajo la bandera de primavera francesa (en alusión incorrecta a la primavera árabe contestataria de 2010-2011) para continuar su protesta por las redes.

Pero lo que fue ignorado en México fue la coincidencia de estos últimos con un extremo de la ultraizquierda, también en resistencia contra el matrimonio homosexual. Según los autollamados Indígenas de la República, encabezados por Houria Bouteldja, la homosexualidad es una identidad impuesta a las culturas árabes y africanas por el imperialismo occidental. Es la imposición de un modo de vida que no puede darse en los espacios de estas sociedades y tampoco en los barrios populares de Francia donde habitan sus emigrantes. Según una de las indígenas: Cuando se es pobre, precario y víctima de discriminación, es la solidaridad de la comunidad lo que vale, el individuo se adapta porque tiene otras prioridades. En cuanto a Bouteldja afirma: La palabra homosexual no existe en árabe –para terminar– escoger la homosexualidad es un lujo como comer caviar.

Para colmo de confusión, la ley del matrimonio para todos, que fue adoptada por 329 votos contra 229 y 10 abstenciones, tuvo socialistas en contra y derechistas a favor. Esto sin contar con que el pueblo francés aceptó hace 12 años el pacto civil de solidaridad (PACS), eligiendo cada vez más representantes en alcaldías (como la de París) y legisladores, no sólo homosexuales sino pacseados. ¿Por qué pues tanto disparate? Tal vez porque el pudor francés impide confesar y analizar mediáticamente el trasfondo económico de la protesta: por una parte, el matrimonio da derecho al viudo (a) a una pensión vitalicia –derecho inexistente en el PACS y el concubinato– y por la otra, es sabido que la población homosexual abierta suele pertenecer a un grupo social económica y socialmente favorecido, y esto aunque no se pertenezca a los Indígenas de la República francesa.

Yuriria Iturriaga