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No admiten gravedad del problema, lamentan

Critican activistas que los gobiernos minimicen la violencia contra migrantes
Fernando Camacho Servín
 
Periódico La Jornada
Domingo 12 de mayo de 2013, p. 15

Afirmar que los recientes hechos de violencia padecidos por los migrantes en Veracruz se deben a una simple riña entre centroamericanos es una estrategia de las autoridades mexicanas para responsabilizar a los propios indocumentados de lo que les ocurre y de esta forma no admitir la gravedad del problema, señalaron activistas de derechos humanos.

Fray Tomás González, director de la casa-albergue para migrantes La 72, ubicada en Tenosique, Tabasco, afirmó que las agresiones contra los trabajadores internacionales sin documentos –muchos de los cuales han sido lanzados desde trenes en movimiento por no pagar extorsión– es una masacre que los gobiernos veracruzano y federal se han empeñado en ocultar con el argumento de que se trata de peleas entre hondureños.

Dicen que fue nada más una riña, pero ellos mismos se desmienten cuando al otro día reúnen a todos los altos mandos de la policía, el Ejército y la Marina para definir un protocolo de seguridad. Su objetivo es esconder una tragedia que no pueden parar y ocultar que hay autoridades coludidas en esto, enfatizó el religioso.

Aunque admitió que en las bandas de traficantes de indocumentados también hay ciudadanos de países de Centroamérica, González indicó que muchos de ellos participan de manera forzosa, por lo que llamó a seguir trabajando para visibilizar la problemática que enfrenta dicho sector.

En el mismo sentido, Marta Sánchez Soler, del Movimiento Migrante Mesoamericano, subrayó que “no ‘compramos’ la versión de que se trata sólo de una riña. Se la sacan diciendo que son centroamericanos y claro que sí son, porque las pandillas de centroamericanos trabajan para Los Zetas, pero no hay que confundir a los migrantes con los criminales”.

Reproducir la versión de que las agresiones forman parte de simples peleas entre indocumentados hace que la gente juzgue a todos por igual y los ponga en la misma canasta (con los delincuentes). Los traficantes son identificables, tenemos fotos de ellos y los hemos denunciado, pero han dejado ir a los pocos que han agarrado, lamentó.