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Una se muestra en la sede del recinto y otra en el penthouse de un edificio en Insurgentes

El naufragio del Titanic inspira dos obras de Iñaki Bonillas para la Galería OMR
Merry MacMasters
 
Periódico La Jornada
Jueves 30 de mayo de 2013, p. 8

El hundimiento del Titanic, catástrofe que cumplió 101 años el pasado 15 de abril, motivó al artista Iñaki Bonillas (DF, 1981) a realizar dos proyectos para la Galería OMR, relacionados con el naufragio, el escurrimiento y el desvanecimiento.

Mientras el primero, La lluvia llegó al final, se ha montado en su sede de Plaza Río de Janeiro 52-54, el segundo, El cuento del barco que se hunde: que es un barco y a la vez no lo es, trata de un proyecto de sitio específico realizado en el penthouse de un edificio diseñado en los años 50 del siglo pasado por Augusto Álvarez y Juan Sordo Madaleno, en la avenida Insurgentes Sur 348, ambos lugares en la colonia Roma.

El inmueble ocupa toda la cuadra que, curiosamente, es triangular, circunstancia que dictó su forma. Si uno lo aprecia a la distancia, sobre todo de Insurgentes Norte hacia el sur, lo que ve es una suerte de proa de barco, expresa el entrevistado, quien agrega: “Es común, de pronto, encontrarse edificios con cualidades náuticas en la ciudad.

“Muchas veces por cómo ha sido trazada la urbe van quedando lotes con formas extrañas y a los arquitectos no les queda más remedio que levantar un edificio siguiendo ese espacio.

“Así que muchas esquinas de pronto, cuando uno las ve, dice ‘qué curioso, este edificio lo podríamos echar al mar, seguro que flotaría y podría zarpar’”.

Este hecho fue el punto de partida de esta intervención casi escenográfica”.

Para La lluvia llegó al final, Bonillas seleccionó una nueva serie de imágenes a partir del archivo fotográfico de unas 3 mil impresiones que heredó de su abuelo materno en 2001, material con el que tiene una década de reinterpretar, intervenir, con la finalidad de crear distintas narrativas. Esta vez trabajó con fotografías de grupo, género que no había explorado en el archivo.

Muestra de Troika, grupo inglés

Las 36 fotos fueron escogidas en la medida que para Bonillas lo que “realmente sucedió con el Titanic, al ser su primer viaje, fue una gran foto de grupo que no se alcanzó a formar porque el barco se hundió antes de poder revelar el rollo”. Entonces, “un poco inspirado en esa anécdota busqué fotografías de grupo en el archivo, las refotografié con un negativo.

“Una vez obtenido este negativo, me acerqué al cuarto oscuro; en la ampliadora lo proyecté sobre el papel y después, en vez de introducir éste en una charola con revelador, lo humedecí, lo colgué –como se exhibe la obra en la OMR– y en la oscuridad arrojé revelador encima de la foto. Todas las líneas que se ven constituyen el recorrido del revelador que, a su paso, revela ciertos fragmentos de la imagen que no se alcanza a completar porque las gotas de agua son muy necias y suelen hacer siempre el mismo recorrido. Aunque hubiese hecho uno, dos, tres, cuatro, cinco pasos, los surcos ya quedaron allí trazados y vuelven a encauzarse en el mismo camino”.

La OMR también alberga The far side of reason (El otro lado de la razón), exposición de dibujo, escultura e instalación, del grupo inglés Troika (Eva Rucki, Conny Freyer y Sebastien Noel), con 10 años de trabajar juntos.

Troika suele fusionar la tecnología con sus proyectos como punto de partida, pero también para activar sus instalaciones. Su trabajo explora el cruce del pensamiento racional, la observación y la naturaleza cambiante de la realidad y la experiencia humana.

Este jueves, de 17 a 20 horas, en el edificio de Insurgentes Sur 348 se clausura la exhibición de El cuento del barco que se hunde: que es un barco y a la vez no lo es.

Asimismo, las otras dos exposiciones montadas en la Galería OMR concluirán el 15 de junio.

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