Sociedad y Justicia
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Dictamen de la Suprema Corte

Procesarán a laboratorios de EU que paguen por retrasar salida de genéricos
Afp
 
Periódico La Jornada
Martes 18 de junio de 2013, p. 43

Washington, 17 de junio.

La Suprema Corte de Estados Unidos dictaminó este lunes que las empresas farmacéuticas podrán ser procesadas si pagan a los fabricantes de genéricos para retrasar la comercialización de éstos a precios reducidos para los consumidores.

El más alto tribunal de ese país se pronunció en el contexto de una disputa entre la industria farmacéutica y la agencia federal de defensa de los consumidores sobre una práctica conocida como pago por demora (pay for delay), que los poderosos laboratorios utilizan para retrasar la salida al mercado de medicamentos genéricos.

En su sentencia de cinco votos contra cuatro, la Corte Suprema determinó que los laboratorios pueden ser procesados por recurrir a esta práctica, que el alto tribunal consideró inusual, aunque no ilegal.

Lanzamiento, en 2015

En el litigio, examinado el 25 de marzo pasado por la Corte Suprema, los laboratorios Solvay –pertenecientes al grupo estadunidense Abbott– habían desembolsado hasta 42 millones de dólares por año a tres fabricantes de medicamentos genéricos (Par, Watson y Paddock) para que pospusieran a 2015 el lanzamiento de la versión genérica de Androgel, tratamiento hormonal de Solvay.

De acuerdo con la Comisión Federal de Comercio (FTC, por su siglas en inglés) –la agencia federal de defensa del consumidor y control de la competencia–, respaldada por el gobierno estadunidense en su demanda contra los cuatro laboratorios, la salida al mercado de este genérico habría reducido de 75 por ciento a 85 por ciento el precio del medicamento, lo que implica una pérdida de 125 millones de dólares para Solvay.

Esta práctica le costaría 3 mil 500 millones de dólares al año al consumidor, según esta autoridad de supervisión, que la considera desleal y contraria a la competencia.

El presidente de la FTC, Jon Leibowitz, habló en 2009 de arreglos de ganar-ganar para ambas partes, pero que le dejan la factura al consumidor estadunidense. Solvay estimaba, por su parte, que esta práctica es legítima porque compensa los costos de investigación y patentes que amparan el descubrimiento de nuevos tratamientos.

Este tipo de acuerdo es inusual y hay razones para preocuparse de que dichos acuerdos tengan un efecto significativo en la competencia, dictaminó la Corte Suprema, al anular la decisión inferior y remitir el caso a los tribunales.

Sin embargo, teniendo en cuenta que “puede haber justificaciones para estos pagos, la Corte se negó a considerar que estos acuerdos de pago se presuman ilegales.

Los tribunales que los examinen deberán recurrir a ‘ley de la razón’ en lugar de adoptar un enfoque de ‘revisión rápida’, escribió el juez Stephen Breyer en el fallo de la Suprema Corte.