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De ser declarado culpable de ayudar al enemigo enfrentaría cadena perpetua

Hoy, fallo en juicio al soldado Manning
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 30 de julio de 2013, p. 25

Nueva York, 29 de julio.

El veredicto contra el soldado Bradley Manning, acusado de espionaje y de ayudar al enemigo por la mayor filtración de documentos oficiales clasificados en la historia, se conocerá esta martes en el proceso legal contra el denunciante de mayor perfil en 40 años, con dramáticas implicaciones para la libertad de expresión y de prensa en este país.

La coronel Denise Lind, juez militar encargada del consejo de guerra al soldado de 25 años, anunció que emitirá su fallo en el tribunal militar en el fuerte Meade a las 12 horas (hora de México) sobre los 21 cargos que enfrenta Manning, incluido el más grave de ayudar al enemigo, que puede implicar una sentencia de cadena perpetua.

Al inicio del consejo de guerra, Manning se declaró culpable de 10 de los cargos en su contra, con lo cual enfrenta una condena hasta de 20 años de prisión.

Después de el juicio de ocho semanas que culminó el viernes pasado, Lind dará lectura a su fallo, con lo cual se revelará si concluyó que Manning es un traidor y anarquista que buscó la fama y colaboró con el enemigo, como argumentó el gobierno, o si es un denunciante de buenas intenciones, aunque ingenuo, que sólo deseaba detonar un debate público sobre las políticas bélicas y exteriores de su país, como argumentó su abogado defensor.

El fallo será el primero en los, hasta ahora, siete casos que el gobierno de Barack Obama ha promovido conforme a la Ley de Espionaje contra funcionarios que filtraron información clasificada al público a través de los medios. Todos los gobiernos anteriores combinados sólo habían empleado esa ley tres veces para este tipo de casos, desde su promulgación en 1917.

A la vez, el veredicto tendrá consecuencias dramáticas para la libertad de expresión, sobre todo la de la prensa, si la juez acepta el argumento del gobierno de Obama de que una filtración a un sitio de Internet, en este caso el de Wikileaks, es equivalente a ayudar al enemigo. Eso, han afirmado expertos legales y defensores de libertades civiles, podría congelar el flujo de información por parte de informantes oficiales –o denunciantes– a los medios noticiosos, clave para la función periodística fundamental de promover la transparencia y el rendimiento de cuentas por los gobiernos, ya que elevaría eso a un acto no sólo criminal, sino de traición.

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El soldado Bradley Manning, de 25 años, al llegar ayer al fuerte Meade, donde enfrenta un consejo de guerraFoto Ap

Los más de 700 mil documentos clasificados filtrados por Manning a Wikileaks, sitio de Internet que después estableció una colaboración con varios medios mundiales para la publicación selectiva del material, entre ellos La Jornada, revelaron acciones bélicas que han sido calificadas de posibles crímenes de guerra, junto con la divulgación del manejo diplomático estadunidense de sus relaciones con varios países, incluido México. El material filtrado por Manning no sólo avergonzó públicamente a Washington, sino, entre otras cosas, resultó en la virtual expulsión del embajador estadunidense en México.

El equipo de defensa de Manning optó por dejar la decisión final exclusivamente en manos de la juez, en lugar de un jurado militar, y por lo tanto Lind ahora por sí sola determinará el futuro legal del soldado. Después de rendir su fallo, el proceso legal procederá a la fase para determinar la condena, lo cual incluye una nueva serie de testigos y argumentación por ambas partes en el litigio.

El caso de Manning también ha desempeñado un papel clave en los argumentos sobre la fuga y ofrecimientos de asilo de Edward Snowden, ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional y el hombre más buscado por Washington en el planeta.

El propio Snowden ha señalado el trato a Manning como prueba de que podría ser sujeto a maltrato y se le negaría un juicio imparcial en Estados Unidos. Desde que fue arrestado hace tres años, el soldado estuvo nueve meses de detención en condiciones denunciadas como crueles e inhumanas por el relator especial sobre tortura de la Organización de Naciones Unidas, y su proceso legal ha sido criticado por diversas organizaciones de defensa de derechos humanos y libertades civiles, y fue condenado por políticos, desde el presidente hasta legisladores, antes de que se le comprobara cualquier delito.

Enlaces:

Los cables sobre México en WikiLeaks

Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks