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Inolvidable paseo dominical por un tianguis de chácharas

La Bola, un universo lleno de nostalgias y rarezas

Si la crisis golpea, hay pacas y el grito de ¡escárbele, escárbele!

 
Periódico La Jornada
Lunes 19 de agosto de 2013, p. 32

Un domingo sin recorrer el tianguis de La Bola no es domingo. Si de variedad se trata, este lugar, ubicado en el barrio del Ajusco, en la delegación Coyoacán, es el indicado.

Las miles de personas de las colonias aledañas, como Santo Domingo, La Candelaria, El niño Jesús, Huayamilpas o Los Reyes, que acuden cada semana, no pueden estar equivocadas.

Este sitio puede complacer lo mismo a quien busca un gallo de pelea, un pulque (curado de apio, avena, cacahuate o piña colada), un tepache bien helado o bebidas frapés con todas las combinaciones frutales, yogurt, rompope o galleta de chocolate.

Aunque para quien tiene resaca o gripe, los vendedores recomiendan un tehuacán preparado con limón y sal o una michelada bien pinche fría –para que no le quede duda al sediento–, como rezan los letreros amarillo fosforescente donde se anuncian.

Es el sitio ideal para salir del paso con las compras de última hora de uniformes escolares. Las playeras y camisas cuestan entre 20 y 30 pesos, faldas, pantalones y suéteres van de 80, 100 y hasta 150 pesos.

La oferta gastronómica es variada, por lo que para ir a La Bola es recomendable llegar con el estómago vacío para poder complacer los antojos sin culpa.

Birria, tamales, tostadas, tacos, pizza, papas a la francesa, pasteles, cockteles de frutas, gelatinas, galletas y nieves artesanales son algunas opciones para probar, mientras se realiza la caminata de casi dos kilómetros, si es que sólo se recorre el eje principal del tianguis sobre la calle Totonacas, ya que si se busca visitarlo de principio a fin, caminar por la calles que lo cruzan hasta la Avenida Aztecas puede doblar la travesía.

Ropa hay para todos los gustos, nueva o usada, igualmente zapatos y tenis. Los precios en su mayoría no rebasan los 200 pesos, costo estándar en casi todos los puestos.

Aunque si te pegó la crisis, hay pacas y al grito de ¡escárbele, escárbele!, se encuentran prendas hasta con etiqueta  a precios no mayores de 40 pesos.

Foto
La Bola, nueva oportunidad para miles de comerciantesFoto Pablo Ramos

En música, películas o software hay calidades, depende de lo que se pueda pagar, aunque de acuerdo con los marchantes, todos son garantizados.

Dicen quienes llevan más de 25 años vendiendo en ese sitio que La Bola inició como un tianguis de chácharas, pero ahora alberga a miles de puestos que dan una cuota no mayor a 40 pesos al día si se renta el espacio y cuya membresía puede costar hasta 10 mil pesos por un lugar de dos metros de frente, pero son muy peleados, hay que estar aquí desde las 4 de la mañana a ver si te toca, relató un vendedor de tenis.

Electrodomésticos, artículos para mascotas, reparación y venta de celulares, lentes y cosméticos contrastan con puestos de velas esotéricas para trabajitos y amarres, biblias y artículos religiosos, al lado de figuras de la Santa Muerte y bustos de Jesús Malverde.

Muestras de medicinas, y todo tipo de material quirúrgico nuevo o usado se oferta en 40 o 50 pesos. Bisturís, tijeras y estetoscopios se encuentran o pueden traerse sobre pedido.

Para hacer más ameno el trayecto, lo mismo es posible encontrar una batucada, salsa, huaracha o cumbia y si caminas un poco más jazz, blues y rock en un puesto donde yace lo mejor para coleccionistas amantes de Rolling Stones, Led Zeppelin, The Beatles, o Eric Burdon and the animals.

Consolas de videojuegos Atari, Nintendo o reproductores de música tipo walkman, sin dejar de lado series y telenovelas japonesas que nunca llegaron a México, como El príncipe del café, convierten a este lugar entre la calle Moctecuzoma y Rey Ixtlixochitl, en un universo lleno de nostalgias y rarezas. Un sitio donde, de acuerdo con Jesús Huerta, cerrajero y afilador ambulante en el tianguis desde hace 30 años, es posible encontrar una nueva oportunidad.