Ciencias
Ver día anteriorJueves 22 de agosto de 2013Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Colaboran instituciones de México y EU en el más moderno proyecto científico

El observatorio de rayos gamma Cherenkov, único en su tipo del mundo

Tiene el objetivo de estudiar el origen de las partículas con más altas energías provenientes del cosmos

En esta primera etapa se captarán 14 mil millones de eventos por día

Está localizado entre los volcanes Sierra Negra y Pico de Orizaba, en los límites de Puebla y Veracruz

Foto
Durante la construcción del polo científicoFoto cortesía HAWC
 
Periódico La Jornada
Jueves 22 de agosto de 2013, p. 2

A una altura de 4 mil 100 metros sobre el nivel del mar, el observatorio de rayos gamma Cherenkov de Agua de Alta Altitud (HAWC, por sus siglas en inglés) comenzó a operar con poco más de 30 por ciento de su capacidad total.

Localizado entre los volcanes Sierra Negra y Pico de Orizaba en el Parque Nacional Pico de Orizaba, en los límites de Puebla y Veracruz, este polo de desarrollo científico tiene como objetivo estudiar el origen de las partículas con más altas energías provenientes del cosmos, las cuales pueden ayudar a comprender mejor el universo.

Ayer, en conferencia, se anunció el comienzo de los trabajos de este observatorio con 100 de los 300 detectores de rayos gamma con los que finalmente contará.

Cada detector es un enorme contenedor de agua ultrapura de cinco metros de alto y 7.3 de diámetro (con una capacidad de 180 mil litros de agua purificada cada uno) y en cuyo interior se colocaron cuatro detectores de luz de alta sensibilidad.

Modernidad a escala global

Se trata del proyecto científico más moderno a escala global, que incluye una colaboración binacional en la que participan 14 instituciones de México, encabezadas por el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (Inaoe) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), así como 15 de Estados Unidos, entre ellos el Laboratorio Nacional de los Álamos y la Universidad de Maryland.

Andrés Sandoval Espinosa, investigador del Instituto de Física de la UNAM y responsable del proyecto por el equipo universitario (en el que también participan investigadores de los institutos de Geofísica, Ciencias Nucleares y Astronomía), indicó que los detectores, la electrónica, la adquisición de datos y el análisis están listos para empezar el funcionamiento.

Durante la conferencia, realizada en el auditorio Paris Pishmish del Instituto de Astronomía de la UNAM, el científico detalló que con HAWC 100, como se llamó a esta etapa del observatorio, detectamos 16 mil cascadas de rayos gamma por segundo, es decir, 14 mil millones de eventos por día, que son analizados en el sitio, en la UNAM y en la Universidad de Maryland.

Se trata de un proyecto único en el mundo en su tipo y distinto al concepto clásico de espejos, lentes o antenas, con el cual México se colocará en la frontera del conocimiento científico y tecnológico. Con una inversión de 10 millones de dólares, en otoño de 2014 habrá concluido la construcción de este observatorio con un total de 300 detectores, a fin de ampliar su recepción de emisiones energéticas.

Los rayos gamma (radiación electromagnética de muy alta frecuencia) y los cósmicos (partículas subatómicas que viajan a gran velocidad) son producto de los cataclismos más energéticos del universo, como el choque de dos estrellas de neutrones, las explosiones de supernovas, así como sistemas binarios de estrellas con acreción estelar, y núcleos de galaxias activas que albergan un agujero negro millones de veces más masivo que el sol. Al momento que estas partículas y radiación llegan a la Tierra, bombardean continuamente la atmósfera e interactúan a cada segundo con los átomos que encuentran a su paso.

Los científicos que participan en el proyecto ubicado en el volcán Sierra Negra podrán captar, en de los contenedores de agua, las cascadas de partículas de rayos cósmicos y gamma a energías billones de veces más grandes que las de la luz visible.

Colaboración institucional

Este observatorio es muestra de lo que se puede hacer si colaboran varias instituciones y países para generar nuevo conocimiento, dijo el coordinador de la Investigación Científica UNAM, Carlos Arámburo de la Hoz.

William Lee, director del Instituto de Astronomía, precisó que HAWC es un observatorio sui géneris y de frontera, que capta eventos que no se ven desde la Tierra y ayuda a tener más información científica sobre los más violentos que ocurren en el cosmos. Para Alberto Carramiñana Alonso, director del Inaoe, con este desarrollo se podrán estudiar estrellas de neutrones, galaxias activas, fenómenos del Sol, pulsares y remanentes de supernovas, entre otros proyectos de frontera.

Por su parte, la directora adjunta de ciencia del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, Julia Tagüeña Parga, destacó que HAWC es un ejemplo de éxito y una muestra de la calidad de la comunidad científica mexicana, que trabaja a la par con sus colegas estadunidenses en la generación de nuevo conocimiento y métodos para recibir grandes cantidades de datos.