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El cura fue obligado a firmar documento por el que cede predio

Liberan a párroco y funcionarios retenidos y golpeados en Chiapas

Tensión en el municipio de Chenalhó ante la presencia de paramilitares

Enviado
Periódico La Jornada
Viernes 23 de agosto de 2013, p. 21

San Cristóbal de las Casas, Chis., 22 de agosto.

El párroco de San Pedro Chenalhó, Manuel Pérez Gómez, detenido la tarde de ayer, amarrado y amenazado de muerte en el ejido Puebla de dicho municipio, fue liberado a las 23:30 del miércoles, según reportaron pobladores de la comunidad tzotzil.

Fuentes gubernamentales informaron que también fueron liberados Javier García Mendoza, representante de la Subsecretaría de Asuntos Religiosos; el síndico de Chenalhó Andrés Gómez Vázquez y el delegado de gobierno Alonso Jiménez Gómez.

Los cuatro estuvieron detenidos cerca de 10 horas, primero encerrados en lugares diferentes del poblado, y luego fueron sacados al exterior hacia las 19 horas.

Vía telefónica desde el ejido se informó que Pérez Gómez, quien estuvo amarrado y recibió golpes, fue obligado a firmar un documento por el cual se cedería a sus captores presbiterianos y evangélicos el predio de la ermita católica, cuya prefabricada disputa ha alterado gravemente la convivencia en la colonia Puebla.

Resulta inédito en tiempos modernos que un sacerdote de la diócesis de San Cristóbal de las Casas sea agredido de este modo, aunque otros en el pasado han corrido peligro, empezando por el fallecido obispo Samuel Ruiz García. El desafío del grupo paramilitarizado pone en entredicho la capacidad del gobierno chiapaneco para resolver el conflicto.

El hecho, aunado a la agresión contra los desplazados que intentaron retornar el martes y fueron interceptados por un centenar de jóvenes, incrementa la tensión en el ejido, desatada a partir de la liberación de los paramilitares responsables de la masacre de Acteal, y la reaparición de algunos de ellos en esa región de Chenalhó, conocida como la cuna de los paramilitares que perpetraron decenas de crímenes y expulsiones en 1997, hasta culminar con la masacre de Acteal, el 22 de diciembre de aquel año.

El sacerdote católico acudió esta mañana a declarar a la fiscalía indígena en esta ciudad. La negociación para liberar a los retenidos fue respaldada por un centenar de policías estatales encabezados por el subsecretario de Gobierno en la región Altos, el ex alcalde coleto Mariano Díaz Ochoa.