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Damasco acepta propuesta rusa de entregar su arsenal químico a la comunidad mundial

Se abre la posibilidad de frenar un ataque militar de EU contra Siria

Kerry da una semana de plazo a Assad para ceder las armas tóxicas

Es un avance: Obama

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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se reunió hace unos días en la Casa Blanca con líderes del Congreso para discutir la situación en SiriaFoto Ap
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Los ministros del Exterior de Rusia, Serguei Lavrov, y de Siria, Walid Moallem (a la izquierda), ayer en MoscúFoto Reuters
 
Periódico La Jornada
Martes 10 de septiembre de 2013, p. 22

Washington, 9 de septiembre.

La posibilidad de una intervención militar extranjera en Siria, encabezada por Estados Unidos y Francia, pareció desactivarse hoy, cuando el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, tomó la palabra al secretario estadunidense de Estado, John Kerry, quien a primera hora de este lunes dijo a la prensa en Londres que el presidente sirio, Bashar Assad, podría evitar un ataque si acepta entregar sus armas químicas a la comunidad internacional en una semana.

Kerry hizo tal declaración en una conferencia de prensa en la que él mismo minimizó, en principio, la posibilidad de una respuesta positiva del gobierno sirio; horas después Lavrov dijo haber entregado en Moscú una propuesta formal a su par sirio, Walid Moallem, que fue aceptada de inmediato.

Ante la posibilidad de un cambio de escenario, funcionarios del Departamento de Estado y del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos insistieron en el escepticismo de Kerry, pero por la tarde el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, consideró que la propuesta de Rusia para que Siria coloque sus armas químicas bajo control internacional es potencialmente positiva y es un avance.

Vamos a tomar esto con seriedad, manifestó Obama en una entrevista con la cadena noticiosa CNN, la primera de una serie de presentaciones ante las principales televisoras estadunidenses, en las cuales se esperaba que alentara a legisladores y ciudadanos de su país a respaldar la iniciativa presidencial de un ataque limitado en alcance y duración.

El 30 de agosto Obama convocó a Estados Unidos y al resto del mundo a respaldar la intervención militar en el conflicto interno sirio con el argumento de que el ejército mató con armas químicas a mil 429 personas el 21 de agosto, en Ghuta, suburbio del este de Damasco.

Pero tras la propuesta de Moscú, que la semana pasada puso en duda que Washington tuviera evidencias de la responsabilidad de Assad, Obama aseguró que buscará hablar con Rusia sobre su nuevo plan, aunque –añadió– quedó demostrado que sólo la amenaza de un ataque propició una reacción de Rusia y Siria.

Tengo que decir que difícilmente habríamos llegado a este punto sin una creíble amenaza militar, expresó Obama.

Pese a la oportunidad que se abrió de evitar una acción armada, lo que pareció inminente el viernes 30 de agosto, Obama destacó que mantendría abierta la posibilidad del uso de la fuerza en Siria y advirtió que no serán toleradas las maniobras de distracción. El presidente repitió sus declaraciones en posteriores entrevistas a las cadenas CBS y NBC, aunque en algunos momentos mostró escepticismo al condicionar el ataque a la posibilidad de que la reacción de Damasco sea auténtica.

La declaración que desató una frenética jornada de declaraciones diplomáticas ocurrió por la mañana en Londres, durante una conferencia de prensa en la que Kerry estuvo acompañado de su par británico, William Hague. Ahí, un periodista preguntó si Assad podría hacer u ofrecer algo para detener el ataque, a lo que el jefe de la diplomacia estadunidense respondió:

“Claro, podría entregar hasta la última pieza de armamento químico a la comunidad internacional la próxima semana. Debería entregarlo todo, sin retraso, y aceptar su responsabilidad, pero no va a hacerlo y no puede hacerse.

Sabemos que su régimen dio las órdenes de prepararse para un ataque con armas químicas, sabemos que desplegaron fuerzas, dijo Kerry, quien hace décadas fue un activo crítico de la guerra de Estados Unidos contra Vietnam.

Washington sabe de dónde fueron disparados los cohetes y dónde hicieron impacto y no es por casualidad que fueron lanzados desde zonas controladas por el régimen y cayeron en zonas tomadas por los rebeldes, agregó.

Así que las pruebas son contundentes y la pregunta para todos nosotros es: qué haremos al respecto. ¿Nos hacemos de la vista gorda? ¿Guardamos un minuto de silencio?, cuestionó Kerry.

Más tarde, el Departamento de Estado dijo que Kerry presentó un argumento retórico sobre la imposibilidad de que Assad entregue las armas químicas.

La Casa Banca reconoció la noche del domingo que no tiene certeza al ciento por ciento de la responsabilidad del gobierno de Assad en el ataque neurotóxico en Ghuta; el secretario de Estado no se refirió hoy a esa declaración.

Más tarde, Lavrov informó haber exhortado a la dirigencia siria no sólo a aceptar poner los almacenes de armas químicas bajo control internacional, sino también a aceptar su posterior destrucción y el ingreso pleno a la Convención para la Prohibición de Armas Químicas, dijo.

El canciller sirio, quien se reunió con Lavrov en Moscú, recibió favorablemente la propuesta y dijo que Siria saluda la iniciativa de Rusia, motivada por la preocupación de la cúpula rusa por la vida de nuestros ciudadanos y la seguridad de nuestro país.

La primera reacción de la vocera del Departamento de Estado, Maria Harf, fue en el sentido de que Estados Unidos mira con profundo escepticismo la propuesta rusa y la considera una potencial táctica de estancamiento.

Desconfianza del Ejército Sirio Libre

También el Ejército Sirio Libre, la principal organización armada de la dividida oposición de Siria, rechazó cualquier compromiso por parte de este régimen sirio, que sólo lanza mentiras. Creemos que está intentando ganar tiempo ahora que siente la presión internacional, dijo el coordinador político del Comando Supremo Militar de la formación, Louay Mokdad.

Después, el viceconsejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Tony Blinken, ofreció en un primer momento que Estados Unidos estudiaría la iniciativa rusa con gran detenimiento y que se comunicaría con el gobierno ruso.

El plan de Rusia también causó efectos en el debate que los senadores estadunidenses iniciaron la semana pasada sobre la petición de Obama de lanzar el ataque a Siria.

Harry Reid, líder de la mayoría demócrata, anunció por la mañana que el Senado votaría este miércoles el proyecto de resolución de Obama, pero después de las declaraciones de Lavrov rectificó y dijo que no sería beneficioso efectuar la votación en momentos en que continúan las discusiones a escala internacional. El legislador no anticipó una nueva fecha para que la cámara baja tome la decisión.

La postergación de la decisión en el Congreso coincidió con la divulgación de al menos tres encuestas en las que los ciudadanos estadunidenses expresaron su rechazo a la intervención militar, lo que además coincide con sondeos de la prensa de Washington en el sentido de que la mayoría de los congresistas desaprobarían la ofensiva sobre Damasco.

Las encuestas fueron realizadas por CNN y las agencias de noticias Reuters y Ap. La investigación de la última señaló que sólo uno de cada cinco estadunidenses cree que no responder a los ataques con armas químicas en Siria podría envalentonar a otros gobiernos hostiles, lo que indica que la mayoría rechaza el argumento central de la Casa Blanca para que Estados Unidos ataque a ese país de Medio Oriente.

El mismo Obama dijo a NBC que no está seguro de obtener el apoyo del Congreso.

No diría que tengo certeza. Tengo confianza en que los miembros del Congreso están tomando este asunto muy en serio y que están haciendo su trabajo, y yo lo aprecio, señaló el gobernante, quien fue galardonado con el Nobel de la Paz en 2009.

Francia, el primer país que apoyó a Obama desde que el 30 de agosto manifestó su disposición a hacer la guerra a Assad, tuvo también una reacción escéptica respecto de la iniciativa rusa. El canciller francés, Laurent Fabius, condicionó el apoyo al proyecto ruso a que Siria demuestre compromisos, rápidos y comprobables.

Antes de que la propuesta rusa proyectara un nuevo escenario del conflicto sirio, la Casa Blanca informó que 14 países han firmado una declaración que culpa al gobierno sirio del ataque con armas químicas en Ghuta y pide una respuesta contundente. Esto significa que la lista ha crecido a 25 países, tras de que el viernes la respaldaron 11, en la reunión del G-20 en San Petersburgo.

Entre las nuevas naciones que anunciaron su apoyo están Alemania, Dinamarca, Marruecos, Qatar, Estonia, Croacia, Hungría, Kosovo, Honduras, Rumania, Letonia, Albania y Lituania.

La canciller de Alemania, Angela Merkel, calificó hoy de avance la exigencia de Rusia a Siria. En similares términos se pronunció el primer ministro británico, David Cameron.

El presidente de Israel, Shimon Peres, expresó sus dudas respecto de la propuesta de Rusia. Los sirios han demostrado que no son confiables y que no podemos contar con su integridad, dijo.

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) Ban Ki-moon, indicó que analiza llamar al Consejo de Seguridad a exigir la transferencia inmediata de las armas químicas de Siria y reservas de precursores químicos a lugares dentro de Siria donde puedan ser guardadas y destruidas de forma segura. Ban exigió al Consejo de Seguridad poner fin a su vergonzosa parálisis, uno de los argumentos esgrimidos por Obama para pretender actuar unilateralmente.

Horas antes, la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, declaró en Ginebra que un ataque militar a Siria puede desencadenar una conflagración regional.