Mundo
Ver día anteriorMartes 17 de septiembre de 2013Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 

No señala responsables; EU, Francia y GB vuelven a culpar al presidente Bashar Assad

Se utilizaron armas químicas en Siria; hay pruebas claras: ONU

En el suburbio de Ghuta se lanzó gas sarín con cohetes tierra-tierra, sostiene en un informe

Advierte Moscú que intenciones de Washington y aliados pueden frenar la iniciativa diplomática

Foto
Ban Ki-moon, secretario general de la Organización de Naciones Unidas, durante la conferencia de prensa que ofreció ayer sobre el caso sirioFoto Ap
 
Periódico La Jornada
Martes 17 de septiembre de 2013, p. 24

Nueva York, 16 de septiembre.

Una misión de expertos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) informó hoy haber hallado evidencia clara y convincente del uso de armas químicas entre las partes en el conflicto de Siria, particularmente en un ataque perpetrado el 21 de agosto pasado en Ghuta, suburbio de Damasco. El equipo, encabezado por el científico sueco Ake Sellstrom, no señaló responsables ni número de víctimas, en cumplimiento de un mandato de únicamente verificar hechos.

Tras recibir el informe, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, manifestó que la misión de expertos ha confirmado, de forma inequívoca y objetiva, que se han utilizado armas químicas en Siria, lo cual es un crimen de guerra y una violación al protocolo de 1925, que prohibió el armamento químico después de su uso intensivo en la Primera Guerra Mundial (1914-1919).

Corresponde a otros decidir cómo llevar este asunto más lejos para determinar responsabilidades. Todos podemos tener ideas propias al respecto, pero diría simplemente que ello fue un grave crimen y que los responsables deben ser llevados a la justicia tan pronto como sea posible, agregó Ban.

Pese a los señalamientos de Sellstrom y de Ban, los gobiernos de Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña se apresuraron a reiterar las acusaciones contra el presidente sirio Bashar Assad de que las fuerzas gubernamentales son culpables del hecho en Ghuta, ocurrido tres días después de que la misión de expertos de la ONU llegó a Damasco para investigar anteriores denuncias sobre supuestas acciones con armas neurotóxicas en las cercanías de Aleppo e Idlib, localidades del norte de Siria.

Laurent Fabius, canciller francés, dijo que el informe refuerza la posición de quienes dijeron que el régimen es culpable, pues cuando veo con precisión los datos, las cantidades de gas tóxico utilizadas, la complejidad de las mezclas, la naturaleza y la trayectoria de los vectores, todo eso no deja absolutamente ninguna duda sobre el origen del ataque.

Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca, comentó: Los datos contenidos en el reporte, que indica que el gas sarín fue lanzado en misiles tierra-tierra que sólo el régimen de Assad posee, muestra claramente quién es el responsable.

Horas antes la Comisión de Investigación de la ONU sobre Violaciones a los Derechos Humanos en Siria anunció en Ginebra que estudia 14 casos de ataques químicos supuestamente realizados desde septiembre de 2011, un mes después de que estalló el conflicto armado y seis meses después de las protestas contra Assad y el gobernante partido Baaz.

El grupo de expertos ocupó tres semanas en la recolección de las muestras en Ghuta, análisis y redacción del reporte, cuya elaboración fue ordenada por la ONU después de que la organización francesa Médicos sin Fronteras dio a conocer, el 24 de agosto, que 355 personas murieron en una zona ocupada por opositores al gobierno de Assad a consecuencia de una ofensiva con armas químicas.

La denuncia fue hecha originalmente por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, agrupación ligada a los exiliados políticos sirios, con sede en Londres, según la cual el ataque en Ghuta mató a mil 429 personas, mismo dato que fue convalidado por Washington.

Con base en informaciones de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, el presidente Barack Obama anunció el 30 de agosto su voluntad de lanzar un ataque limitado contra las fuerzas armadas sirias, pero la semana pasada Rusia consiguió la negociación de un acuerdo para la destrucción del arsenal neurotóxico sirio, con el fin de evitar la acción militar sobre el país de Medio Oriente. Washington, secundado por París, decidió detener los planes de ataque que hace dos semanas parecían inminentes.

Esta semana el Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto redactar y, en su caso, aprobar una resolución que ordene la destrucción del armamento químico sirio.

Washington, París y Londres acordaron hoy aumentar la presión para que el órgano ejecutivo de la ONU emita una resolución fuerte y robusta, que establezca plazos precisos y vinculantes con un calendario, según una fuente del gobierno francés que pidió el anonimato y habló a la prensa después de que Fabius recibió al canciller de Gran Bretaña, William Hague, y al secretario de Estado John Kerry.

En reacción a ese encuentro y a las declaraciones hechas públicas, el canciller ruso, Serguei Lavrov, consideró que las intenciones de los tres países occidentales podrían conducir al fracaso de los esfuerzos de pacificación en Siria.

El reporte entregado este lunes a Ban y al Consejo de Seguridad del organismo indicó que “las muestras ambientales, químicas y médicas que hemos recolectado brindan una evidencia clara y convincente de que fueron usados cohetes tierra-tierra que contenían el agente nervioso sarín.

Con base en la evidencia obtenida durante la investigación del incidente en Ghuta, la conclusión es que han sido usadas armas químicas en el actual conflicto entre las partes en la República Árabe Siria contra civiles, incluidos niños, en una escala relativamente amplia, destacó el reporte.

El documento subrayó que las condiciones climáticas del 21 de agosto provocaron mayor cantidad de pérdidas humanas y daños a la salud de muchos, pues entre las dos y cinco de la mañana el aire descendía, en vez de elevarse, penetrando niveles más bajos de edificios y construcciones donde muchas personas buscaron refugio.

El grupo de expertos entrevistó los días 28 y 29 de agosto a 50 residentes de Ghuta y de los pueblos cercanos Moadamiyah, Zamalka y Ein Tarma, así como a socorristas, enfermeras y médicos.

Los sobrevivientes describieron disparos de artillería seguidos de síntomas, como falta de aliento, náuseas, problemas oculares y pérdida del conocimiento.

Un total de 36 personas fueron sometidas a exámenes médicos que confirmaron intoxicación por componentes organofosfatados, que se encuentran en la composición de pesticidas. Sólo dos pacientes no dieron positivo a la exposición al gas nervioso sarín. El reporte no explica si hubo rastros de gas vesicante, como el mostaza, causante de ampollas.

Los lugares de los impactos

La misión de la ONU documentó y tomó muestras de los lugares de los impactos. Asimismo, recogió 30 muestras del suelo.

Los expertos admiten en un anexo del informe que la determinación de las trayectorias de los cohetes tierra-tierra fue únicamente posible en dos de los cinco impactos, uno en Moadamiyah y otro en Ein Tarma.

Los impactos en los sitios mencionados proveen suficiente evidencia para determinar, con suficiente grado de precisión, la posible trayectoria de los proyectiles, indicaron los especialistas en el reporte, el cual incluyó fotografías de cohetes, algunos con marcas de identificación en letras sirílicas, empleadas en el idioma ruso.

Turquía, en tanto, informó que un avión cazabombardero de su fuerza aérea derribó un helicóptero militar sirio que ingresó dos kilómetros en el espacio aéreo turco, después de ignorar reiteradas advertencias para que se retirara. Este es el segundo incidente aéreo en la frontera sirio-turca en los últimos dos años.

También en el terreno militar, el Frente Al Nusra, vinculado con Al Qaeda, reconoció su responsabilidad en tres matanzas de alauitas, sector religioso al que pertenece Assad.

En Washington, una fuente de la Casa Blanca informó que Obama autorizó el envío de equipo protector contra armas químicas a organizaciones internacionales que trabajan en Siria, así como a proveedores sirios de servicios de salud.