Cultura
Ver día anteriorDomingo 20 de octubre de 2013Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Murga Madre, de Uruguay, en la edición 41 del encuentro cultural

Dos actores llevan al FIC el recorrido musical de los cómicos de la legua
Enviada
Periódico La Jornada
Domingo 20 de octubre de 2013, p. 4

Guanajuato, Gto., 19 de octubre.

Dos actores que son carnaval, sus alegrías y sus penas, llegaron hasta el escenario del Teatro Cervantes, en Guanajuato.

La agrupación Murga Madre ofreció sátiras, rimas, juegos de palabras y muchas canciones para mostrar el otro rostro detrás de las caretas pintadas de la fiesta carnavalesca.

Edu Pitufo Lombardo y Pablo Pinocho Routin, con la dirección de Fernando Toja, brindaron desde Uruguay, país invitado de la edición 41 de Festival Internacional Cervantino (FIC), una visión humorística e íntima de la murga sudamericana.

La murga, tradición heredada quizá desde España, llegó en el siglo XIX procedente de Andalucía –se dice– hasta Montevideo y se apropió en forma de espectáculo callejero de carnaval. Retomado por Murga Madre, es el recorrido musical y existencial de los cómicos de la legua, de los trovadores populares que recorrían los poblados cantando coplas de amor y olvido.

Unas cuantas sillas y un par de mesas fueron los elementos escénicos en las dos funciones en el teatro cervantino, los pasados lunes y martes, con funciones que desbordaban risas espontáneas, sin conciencia, ante la incoherencia hilarante en el diálogo del dúo de actores con blancas caras pintadas.

Pasitos torpes y movimientos encorvados, gestos desmesurados, pausas inesperadas, palabras leeeeentas y que se repetían, se repetían, repetían, fueron elementos de la técnica teatral con guiños al clown que propuso retomar el espectáculo carnavalesco, pero sin el despliegue colorido de la fiesta, sino con lamentos y la soledad en el escenario.

Un clásico de teatro popular en su país de origen, Murga Madre se presenta desde hace 10 años con su recorrido por la música tradicional, que canta a los cuplés, el camión y la luna.

En una charla con estudiantes guanajuatenses, los actores uruguayos expusieron que su espectáculo se origina de los tablados, escenarios que se montan en los carnavales de barrio. Se trata de un teatro del pueblo y callejero con la palabra cantada. El murguista maneja su cuerpo por intuición, sin entrenamiento profesional.

Habla mucho la murga y al final no dice nada, así concluyeron desde las caretas pintadas, que entre los cantos de fiesta, lloran sus penas carnavalescas.