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El ex integrante de Los caballeros templarios perpetraba delitos en Apatzingán

Abre la PGR averiguación contra Jaimes Valladares por extorsionar a agricultores

Está preso en Tamaulipas por delitos contra la salud y portación de arma prohibida

Gustavo Castillo García
 
Periódico La Jornada
Viernes 8 de noviembre de 2013, p. 7

La Procuraduría General de la República (PGR) inició una nueva averiguación previa contra Leopoldo Jaimes Valladares, identificado como presunto integrante de Los caballeros templarios y ex líder de productores citrícolas del valle de Apatzingán, en Michoacán.

Colaboradores del procurador Jesús Murillo Karam señalaron que el Ministerio Público Federal le fincará cargos por extorsión, por actos relacionados con la delincuencia organizada contra productores de limón y comerciantes de Michoacán.

Jaimes Valladares fue detenido el pasado 31 de octubre por elementos de la Policía Federal cuando lo encontraron en posesión de un arma de fuego de uso exclusivo de las fuerzas armadas, cartuchos y droga. Luego de 48 horas, la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido), ejercitó acción penal en su contra por delitos contra la salud y violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

El Ministerio Público Federal lo trasladó al Centro Federal de Readaptación Social de Matamoros, en Tamaulipas, donde quedó a disposición de un juez federal, quien se encargará de determinar su situación jurídica por las primeras acusaciones.

En tanto, la Seido continúa la investigación por el delito de extorsión, ya que de acuerdo con los indicios reunidos por el gobierno federal, Nazario Moreno, El Chayo, líder de La familia michoacana hasta diciembre de 2010, habría colocado a Jaimes Valladares al frente de una unión de productores citrícolas en la zona de Apatzingán, y aprovechó su cargo para extorsionar a empresarios y comerciantes.

Apatzingán es una de las zonas de influencia de esa organización delictiva, la cual se dividió en dos grupos tras la supuesta muerte de El Chayo, en diciembre de 2010, durante un enfrentamiento con elementos de la Policía Federal (aunque su cadáver nunca fue localizado), y a partir de enero de 2011 el grupo se transformó en el cártel de Los caballeros templarios.

Células de La familia michoacana continúan operando en zonas del estado de México como Chalco, Los Reyes, Ecatepec, y Ciudad Nezahualcóyotl, así como en Iztapalapa, en el Distrito Federal. Además de traficar drogas sintéticas, llevan a cabo otros delitos como secuestros y extorsiones, de acuerdo con informes de la Policía Federal.

En tanto, Los caballeros templarios mantienen el control de los municipios que integran la llamada Tierra Caliente de Michoacán, donde poseen laboratorios clandestinos en los que procesan drogas sintéticas. En el puerto de Lázaro Cárdenas recibían cargamentos de precursores químicos para elaborar drogas de diseño.