Política
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A la Mitad del Foro

La tiranía del dinero

León García Soler
S

e aprobaron todas las reformas surgidas del pacto, del extraño maridaje de pragmatismo y dogmatismo. Se abrieron las puertas al capitalismo financiero, con sus alas de golondrina y el lastre de la acumulación sin fronteras que hace efectiva la globalización de la desigualdad, el acceso a la modernidad que pregonaron los profetas del libre mercado y del estado benefactor encadenado. Europa nos ofrece el espectáculo del enfermo empeñado en curarse con doble dosis del mal que la aqueja. El imperio vecino del norte revive la era de los robber barons y padece la multiplicación de los pobres bajo la tiranía del dinero.

El uno por ciento, decían los que llamaban a tomar Wall Street. En México vivimos la contradicción de la fantasía milenaria y cotidiana: más de la mitad sobrevive en la pobreza, decenas de millones en el hambre, seis de cada diez laboran en la llamada economía informal. Esto es, sin seguridad social, sin prestación alguna. Y, sin embargo, dicen los analistas de la OCDE, así como incontables intelectuales inorgánicos, que los mexicanos aseguran estar satisfechos, vivir a gusto. Y todavía no apuntamos aquí los riesgos y costos de la violencia criminal que cobra miles de vidas y se apropia de vastas extensiones del territorio nacional, con los cuernos de chivo en las manos y el capital acumulado que no sólo corrompe lo que toca, sino impone la tiranía del dinero y la diversificación de su control al amparo del mercado libérrimo.

Y del estado ausente. O desplazado, derrotado; Leviatán reducido a instrumento de los dueños del dinero para asustar a los timoratos y simular que les inquieta la violencia criminal a la que invocan para calificar al nuestro, o al que corresponda a su feudo de la globalidad, como estado fallido. Los del pacto lograron aprobar las reformas que anticipadamente consagraron: reformas estructurales, las que siempre hemos necesitado. Poco o nada han dicho los tres partidos pactantes del modo en que habrán de afectar esas reformas a la insultante desigualdad que nos mantiene atados en la precariedad de sobrevivir sin indignación, sin repulsión: estar a gusto en el presente continuo, sin prestaciones, sin salud, al lado de la hambruna de los muchos y el hartazgo de los menos. Poco, efectivamente. Pero nos recuerdan que faltan noventa y tantos acuerdos por cumplir; y que dentro o fuera del pacto, nada impedirá que sigan tirando juntos de la yunta.

Ni modo ni manera, dijo Pánfilo Natera. Hay que aceptar premios y medallas de medios especializados, de asociaciones de expertos en conocer el costo de las cosas y desconocer todo valor, cumplen puntualmente su obligación de oráculos de la globalidad. Las listas de Forbes son irreversiblemente realistas, al grado de incluir al Chapo Guzmán Loera entre los más ricos del mundo. The Economist es el evangelio de los fieles del libre mercado y el flujo de capitales sin regulación alguna; es también fuente de sólida información y análisis meticulosos de la marcha de la economía y el sitio que ocupan los ministros y mandatarios; es, en suma, indispensable en la era de la política al servicio de la economía y los políticos al servicio de los dueños del dinero.

Para festejar el año de prioridades a toda costa, Enrique Peña Nieto asistió a su tierra, a Atlacomulco, donde evocó y citó a Isidro Fabela. Ni una palabra de políticos ricos y pobres políticos. La reforma energética fracturó el pacto y desquició la balanza del inestable equilibrio en el centro. Para colmo, los dirigentes y notables del PAN, atrapados por la disputa del control del partido, reclaman la autoría original y exclusiva de las reformas a los artículos 27 y 28 constitucionales: El PRI hace efectivas las políticas y propuestas del PAN, dicen. Y Jesús Zambrano anuncia su salida del pacto, pero no del trabajo en común de los tres partidos en el Congreso. Cuauhtémoc Cárdenas llama a sumar voluntades para una consulta popular a celebrar en 2015, año de elecciones federales intermedias y de gobernadores en nueves estados de la República. Y los desolados discípulos de Morena anuncian la reaparición de Andrés Manuel López Obrador: cartas a los Reyes Magos.

En Atlacomulco llaman a dar tiempo al tiempo, hacer de 2014 año de obras y acciones resultantes del año de reformas prioritarias que transcurrió entre reducciones continuas de las predicciones de crecimiento económico; en sobriedad de negociaciones políticas y despliegue de fuerzas militares; en la estrategia de comunicación social silenciada durante más de medio año y una orgía de propaganda triunfalista en los últimos días del año. Respuesta insuficiente a las marchas de protesta y campamentos fuera de control de la CNTE y el ominoso silencio callejero ante la reforma energética. Y, sobre todo, al estallido de violencia y la presencia dominante de cuerpos armados; defensas populares, defensas comunales, que desplazan a las autoridades locales y estatales, hacen suyo el uso de la fuerza armada que la norma otorga al Estado. Y a nadie más.

Los resultados del pacto obligan a reconocer el logro del quehacer político, de la separación de poderes restaurada con la alternancia en el poder. Más todavía, diputados y senadores libres de la sumisión al poder dueño de la expectativa, superaron el frágil control de los partidos que generó la fantasía de una partidocracia. Cumplida la función legislativa, es hora de ver atentamente a los gobernadores, dueños de poder real en territorios reales, pero transformados en modernos jefes políticos porfirianos: la sumisión al poder central está en la dependencia económica, en la tiranía del dinero de las participaciones y fondos federales. Los recursos estatales, lo que recaudan directamente no llega a 10 por ciento del total en la mayoría de las entidades. Dependen del poder central.

Y necesitan del Ejercito y la Marina para enfrentar la disolución de las instituciones. Al caos anarquizante, como el de Michoacán, donde las guardias armadas del pueblo se enfrentan a Los caballeros templarios, grupo criminal del narcotráfico, autoproclamado vigilante de la moralidad cristiana, con habilidad mercantil que les permitió enseñorearse de la producción de aguacates y del hierro. Michoacán es el mayor productor de mineral de hierro en México. Los caballeros templarios controlaron las minas y se adueñaron del puerto Lázaro Cárdenas para satisfacer la demanda y exportar 4 millones de toneladas del mineral que salía por al puerto, por la aduana y se embarcaba.

Carlos Fernández Vega nos recuerda en su columna México SA, que el ex gobernador Humberto Moreira denunció en octubre de 2012: Empresarios de la región carbonífera de Coahuila están coludidos con los narcotraficantes (...) Tienen que vender el carbón a la Comisión Federal de Electricidad (pero) como no lo pueden hacer directamente, utilizan coyotes, intermediarios que tienen concesiones de la extracción de carbón... En noviembre del año pasado, la Marina ocupó el puerto y la aduana. El valor de los recursos criminales en torno a Lázaro Cárdenas podía ascender a 2 mil millones de dólares al año, declaró el gobernador Fausto Vallejo.

Año de pares y para evitar mayores males habrá que atender a las leyes reglamentarias de las reformas ya aprobadas; a la eficacia prometida en Atlacomulco, para que la economía crezca, genere empleos y alivie la insoportable desigualdad que nos aqueja, y a la estrategia del combate al hambre y a la violencia criminal. En todo está la tiranía del dinero.

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