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Bajo la Lupa

Los lobos supremos de Wall Street: JP Morgan Chase y Bernard Madoff

Alfredo Jalife-Rahme
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Actividad en la Bolsa de Nueva York, el pasado viernes 17 de eneroFoto Ap
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eben existir otros lobos más sanguinarios en Wall Street que quizá no convenga capturar ahora o nunca, pero al corte de caja de hoy despunta el convicto israelí-estadunidense Bernard Madoff, máximo defraudador en la historia de la humanidad (Ver Bajo la Lupa, 17 y 21/12/08, 15/03/09, 12 y 15/12/10, 8/8/12 y 11/12/13), quien confesó desde la cárcel que su socio JP Morgan Chase (a mi juicio, el lobo mayor de Wall Street) conocía perfectamente sus engaños.

JP Morgan Chase, fusionado con el anterior banco de la legendaria familia Rockefeller, es el máximo megabanco de inversiones del mundo (http://www.bloomberg.com/news/2013-05-13/it-s-official-sort-of-jpmorgan-is-world-s-biggest-bank.html) con 2.3 millones de millones de dólares (trillones en anglosajón) de activos y el manejo de la descomunal cifra de 70.6 millones de millones de dólares en derivados financieros.

El demoledor reporte de 300 páginas del Senado de Estados Unidos, Las transacciones de ballena de JP Morgan Chase con los riesgos y abusos de los derivados (http://www.hsgac.senate.gov/subcommittees/investigations/hearings/chase-whale-trades-a-case-history-of-derivatives-risks-and-abuses), exhibe su contabilidad creativa y su ocultamiento de 6 mil millones de dólares de pérdidas, además que no compartió información con los reguladores y engañó al público. Su robo fue bautizado como La Ballena de Londres.

Gretchen Morgenson, del New York Times (16/03/13), comentó que JP Morgan Chase, el mayor tratante de derivados del mundo, es demasiado grande para ser regulado y que el reporte del Senado había servido al público al iluminar (sic) los rincones oscuros del mundo financiero –donde han sido puestos en la picota Goldman Sachs y las ciegas calificadoras anglosajonas S&P, Fitch y Moody’s.

Perseguido judicialmente por sus macabras transacciones con el bankster Madoff (cuyo hijo fue hallado suicidado en forma extraña), JP Morgan Chase acordó indemnizar con 2 mil 600 millones de dólares (una bicoca frente a sus montos criminales) a las autoridades federales de EU y a otros querellantes.

En forma cínica, Philip Stephens, del rotativo británico The Financial Times (17/1/14), alardea que es hora de admitir la derrota. Los banqueros se han salido con la suya.

The Financial Times, portavoz de la bancocracia que domina el neoliberalismo global, es controlado conjuntamente con la revista The Economist por el megabanco BlackRock –que preside el polémico israelí-estadunidense Lawrence Fink, quien maneja el máximo de activos del mundo del orden de 15 millones de millones de dólares: el principal beneficiado con la privatización de Pemex (ver Bajo la Lupa, 11/12/13).

BlackRock es el principal accionista de JP Morgan Chase y su sinergia expone los vínculos entre la banca de Wall Street y la banca de Israel, no se diga con la Reserva Federal (http://www.haaretz.com/opinion/.premium-1.565997), específicamente la triada financierista de Lawrence Fink, Jacob Aharon Frenkel y Bernard Madoff, este último vilipendiado como uno de los presuntos operadores financieros globales del Mossad (servicios de espionaje de Israel), según Wayne Madsen (http://www.effedieffe.com/index.php?option=com_content&task=view&id=6484&Itemid=152).

La firma de Madoff formaba parte del complejo enjambre financiero de JP Morgan Chase, cuyos tentáculos alcanzan al polémico Banco Medici de la banquera Sonja Kohn y donde aparecen como accionistas el ex primer ministro británico Tony Blair y el inmaculado think tank Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés, http://www.muckety.com/Council-on-Foreign-Relations/5000520.muckety).

El defraudador Madoff solamente sopló uno de sus tantos asociados que pudo haber delatado (http://www.muckety.com/Bernard-L-Madoff/94883.muckety) como la banquera Sonja Kohn del pestilente Banco Medici (Ver Bajo la Lupa, 12 y 15/12/10), el Palm Beach Country Club y megafinancieros vinculados a la banca de Israel (12/10/08) y a su banco central (mediante sus anteriores gobernadores, Jacob Aharon Frenkel y Stanley Fischer, éste nominado por Barack Obama para vicegobernador de la Reserva Federal con Janet Yellen).

No se puede entender el predominio militar de Israel sin su desproporcionado poder financiero global, donde destacan los directivos de su banco central.

JP Morgan –uno de los cuatro mayores bancos de EU, con Bank of America, Citigroup y Wachovia/Wells Fargo (supremo blanqueador en México: http://www.theguardian.com/world/2011/apr/03/us-bank-mexico-drug-gangs)– ostenta en su international council un nexo al más alto nivel de la cúpula del poder estadunidense: George P. Shultz, secretario de Estado de Reagan y ex directivo de Bechtel Group Inc., miembro del ominoso Committee on the Present Danger, de Hoover Institution y del CFR (http://www.muckety.com/George-P-Shultz/528.muckety). Los juegos bancarios en EU pertenecen a su poder cupular.

La rama trasnacional JP Morgan Chase & Co. ostenta como presidente a Jacob Aharon Frenkel, Chicago Boy y anterior gobernador del Banco Central de Israel, quien fue arrestado en Hong Kong por haber robado un portafolio en una tienda.

La filial consultiva JP Morgan Chase International Council es jefaturada por el controvertido ex primer ministro británico Tony Blair y donde aparecen Kofi Annan (ex secretario general de la ONU), el cada vez más visible Alberto Baillères (presidente del ITAM), vinculado a Pedro Aspe (Ver Bajo la Lupa, 8/1/14), Henry Kissinger, Álvaro Uribe Vélez (ex presidente de Colombia), etcétera (http://files.shareholder.com/downloads/ONE/0x0x652207/8f7ec58e-e5cd-47ec-913b-8bc6c16dd23b/JPMC_2012_AR_CorpInfo_Boards.pdf).

Según Andrew Gavin Marshal (3/7/13; Occupy.com), la mayor parte de la élite político-financiera de EU pertenece a JP Morgan Chase, donde destaca la plana mayor del think tank CFR.

El connotado investigador Matt Taibbi ( Rolling Stone, 25/10/13) comenta que nadie debe derramar una lágrima por JP Morgan Chase y que los banqueros gánsteres son demasiado grandes para encarcelar. Sucede que las inmundicias de JP Morgan ya no podían ser ocultadas debajo del tapete cuando habían sobresaturado el edificio entero.

Según The New York Times (18/7/09) el controvertido Jamie Dimon, mandamás de mandamás de JP Morgan Chase y banquero favorito (¡súper sic!) de Obama se encuentra entre los 40 más influyentes neoyorquinos (http://www.muckety.com/Most-Influential-New-Yorkers/5098059.muckety): nieto de un banquero griego y esposo de una israelí-estadunidense, fue director clase A del Consejo de Administración de la Reserva Federal de Nueva York.

La película El Lobo de Wall Street, que versa sobre la vida depravada del israelí-estadunidense Jordan Belfort (Rob Eshman, 31/12/13; jewishjournal.com) puede ser extrapolada a todo el sector bancario de Wall Street en su mezcla de codicia, drogas, prostitución, fraudes y blanqueo, como también lo había delatado el documental Inside Job, narrado por Matt Damon que obtuvo el Óscar en 2010.

Wall Street y la City, supremas plazas financieras del poder anglosajón, representan las nuevas Sodoma y Gomorra de la postmodernidad.

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