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Recomendación de especialista del Ciesas

La figura de supervisor escolar debe desligarse de prácticas del SNTE
 
Periódico La Jornada
Lunes 3 de febrero de 2014, p. 13

Modificar la supervisión escolar hacia acciones pedagógicas de mejora en las escuelas demanda no sólo un cambio de mentalidades; también pasa por desligar la figura del supervisor del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), advirtió Beatriz Calvo Pontón, especialista del Centro de Investigaciones y Estudio Superiores en Antropología Social (Ciesas).

El puesto (de supervisor) se ganaba con trabajo político-sindical. Si te portas bien, si apagas el fuego en tal o cual escuela, te premio con una supervisión. Así se aplicó desde antes de Elba Esther Gordillo al frente del gremio.

Por ello, consideró que cambiar el quehacer requerirá dotar de contenido los objetivos de fortalecimiento de la supervisión escolar; sin embargo, destacó, la reforma se ha quedado corta en la transformación de quienes ocupan una posición estratégica en el sistema educativo por su función de enlace entre las autoridades del sector y los directivos y docentes.

Tenemos que trabajar con quienes ya ocupan los cargos de supervisor, quienes, dijo, tienen entre 25 y 30 años de servicio. No es suficiente con darles un diplomado para cambiar viejas inercias. Es necesario modificar las prácticas cotidianas, pues se capacita a una generación que quizá se jubile en menos de cinco años.

Supervisores escolares del Distrito Federal y estado de México afirmaron que hay una creciente inconformidad ante la aplicación de un nuevo marco normativo para la supervisión escolar, pues no sólo se nos responsabiliza del éxito de la reforma y su acatamiento en los centros escolares, también refuerza el papel vigilancia y control. Es aplicar la ley del garrote.

Supervisores con más de 30 años de servicio, quienes solicitaron el anonimato para evitar represalias, aseguraron que con los cambios a los artículos tercero y 73 constitucionales y las nuevas leyes secundarias, el control de los docentes será más estricto, así como la vigilancia en la ejecución de los programas y planes de estudio.