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Introdujeron la especie en un ecosistema que pobló por 20 mil años, dato que se ignoraba

Científicos logran recuperación no intencional del borrego cimarrón

Se reprodujo en la isla Tiburón del Golfo de California, su hábitat natural hace milenios, reveló estudio publicado en PLOS ONE

Es fuente de ingresos para la comunidad seri y clave para la conservación de ese ecosistema, señaló la directora de dicha área protegida

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El borrego cimarrón está enlistado bajo protección especial en la norma 059 que también incluye a las especies amenazadas o en riesgo de extinciónFoto Wilder/Rentería
Angélica Enciso L.
 
Periódico La Jornada
Viernes 21 de marzo de 2014, p. 2

El borrego cimarrón, bajo protección especial en la normatividad ambiental y aun así una de las especies que se cazan en el país, se introdujo en la isla Tiburón del Golfo de California, donde los científicos pensaron que no había existido y mucho temieron que esto afectara el ecosistema insular. La especie logró reproducirse y repoblar el lugar, pero ahora investigaciones revelaron que esa isla fue su hábitat natural hace miles de años.

Este descubrimiento publicado el miércoles en la revista científica PLOS ONE, es considerado de gran relevancia porque fue una recuperación no intencional y el borrego, además de ser una especie en rescate y fuente de ingresos a través de su aprovechamiento para la comunidad seri, residente de la isla, se posiciona como uno de los eslabones clave a conservar como parte integral de este ecosistema, señaló Ana Luisa Figueroa Carranza, directora del área natural protegida de la Islas del Golfo de California en Sonora.

El borrego –16 hembras y cuatro machos– se introdujo en 1975 en la isla para fomentar una población de cría en un sitio seguro y utilizarla posteriormente para repoblar el norte del país, donde la cacería había diezmado los hatos nativos. La controversia en ese momento fue que se trataba de una especie no nativa en un frágil ecosistema insular. Ahora, casi cuatro décadas después, el artículo en la revista PLOS ONE, con base en estudios de ADN prehistórico y otras técnicas, establece que los borregos cimarrones habían poblado la isla durante al menos 20 mil años y se extinguieron de ahí hace unos mil 500 o mil 200 años. El borrego cimarrón está enlistado bajo protección especial en la norma 059 que también incluye a las especies amenazadas o en riesgo de extinción.

Esto representa una recuperación no intencional de una especie silvestre extinta en un lugar, en este caso en la isla. Los borregos cimarrones tienen una historia compleja en Mexico, indica Rodrigo Medellín del Instituto de Ecología, de la Universidad Nacional Autónoma de México. El consenso entre los científicos y los seri fue que el borrego cimarrón no había ocupado previamente la isla, donde se esperaba que la introducción fuera exitosa, porque era un hábitat adecuado, no había depredadores, tampoco había borregos domésticos con sus enfermedades, y era mínima la perturbación humana.

A mediados de la década de 1990, el hato había crecido a 500 animales, y el proyecto era considerado una de las introducciones más exitosas del mundo. Esta población ha servido como fuente para múltiples reintroducciones con buenos resultados en el noroeste de México y mantiene un programa de cacería de alto valor que trae importantes ingresos para los seri.

El estudio se basa en un descubrimiento del autor principal, Benjamín Wilder, estudiante doctorado en la Universidad de California, Riverside, quien halló un aglomerado de excretas y orina aparentemente muy antiguo en el suelo de una pequeña cueva en la sierra Kunkaak en la parte oriental de la isla, cuya edad fue estimada entre mil 500 y mil 600 años de edad por medio de la prueba de carbono-14.

Los otros autores del estudio son Julio L. Betancourt, Clinton Epps y Exequiel Ezcurra.

Todos estos años el fantasma de haber introducido una especie exótica a la isla bien conservada me ha perseguido. Ahora, el descubrimiento de que la especie había estado en la isla hasta tiempos recientes nos trae alivio, y mejora las perspectivas del programa de Conservación y Manejo de Borregos Cimarrones en la Isla Tiburón, indica Medellín.